miércoles, 7 de octubre de 2026

EL DIVORCIO EN EL JUDAÍSMO DEL PRIMER SIGLO...

 



EL DIVORCIO EN EL JUDAÍSMO DEL SIGLO 1:

La ley de Moisés, el debate entre Hillel y Shamai, y las palabras de Jesús
En el siglo I, el divorcio no era un tema de curiosidad académica: era una pregunta que se discutía en las escuelas, en los tribunales y en la calle. La pregunta que los fariseos le hacen a Jesús en Mateo 19:3 ("¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?") solo se entiende si sabemos qué se discutía entonces.
Este estudio responde cuatro preguntas:
1. ¿Qué dice la Biblia hebrea sobre el divorcio, y cómo se interpretaba?
2. ¿Qué discutían Hillel y Shamai, y qué dicen las fuentes rabínicas?
3. ¿Qué nos dicen fuentes de la época que no son rabínicas (Josefo, Filón, Qumrán, contratos reales del desierto de Judá)?
4. ¿Cómo encajan Jesús y Pablo en ese panorama?
Sobre las fuentes. La Mishná es el primer gran código de la ley oral judía y se puso por escrito hacia el año 200 d.C. Los Talmudes son posteriores: el de Jerusalén, c. 400; el de Babilonia, c. 500-600. Contienen tradiciones de maestros del siglo I, pero no podemos suponer que todo lo que dicen ya se practicaba así en tiempos de Jesús. Por eso cada afirmación importante se contrasta con fuentes de la época. Los números de capítulo y versículo de la Mishná pueden variar un poco según la edición, así que conviene verificar la referencia exacta en la edición que uses.
1. La base bíblica: Deuteronomio 24:1-4
El texto clave dice, en resumen: si un hombre toma una mujer y ella "no le agrada porque ha hallado en ella alguna cosa indecente" (hebreo ervat davar), le escribirá un libelo de repudio (sefer keritut), se lo entregará y la despedirá (Dt 24:1). Si ella se casa con otro y ese otro también la despide o muere, el primer marido no puede volver a tomarla (Dt 24:2-4).
Hay tres detalles que se pierden en la lectura rápida:
- Deuteronomio 24 no ordena divorciarse. Los versículos 1-3 plantean un caso ("si un hombre... ") y la única orden está en el versículo 4: no volver a tomarla. Es decir, la ley presupone que el divorcio existe y regula una consecuencia. Esto es clave para entender la respuesta de Jesús en Mateo 19:7-8.
- La frase "algo indecente" es ambigua. Ervá significa literalmente "desnudez" (se usa para la desnudez en Gn 9:22 y Lv 18), y davar significa "cosa" o "asunto". Nadie sabía con precisión qué abarcaba. De esa ambigüedad nace el debate.
- El documento protege a la mujer. El sefer keritut ("documento de corte" o "de separación") era la prueba de que ella estaba libre. En Jeremías 3:8 Dios mismo da "carta de repudio" a Israel, y en Isaías 50:1 pregunta dónde está el "libelo de repudio" de la madre de ellos, lo que muestra que era un documento escrito y conocido.
Otros textos bíblicos que limitan o regulan el divorcio:
- Quien calumnió a su esposa diciendo que no era virgen, y fue desmentido, no podrá repudiarla en todos sus días (Dt 22:19).
- Quien violó a una joven y se casa con ella, tampoco podrá repudiarla (Dt 22:28-29).
- Los sacerdotes no pueden casarse con una mujer repudiada (Lv 21:7, 14).
- Esdras 9-10 narra el despido de esposas extranjeras, un caso particular, no una regla general.
- Éxodo 21:10-11 dice que el hombre que toma otra mujer no puede disminuir a la primera "su alimento, su vestido ni su derecho conyugal" (onah), y que si no cumple, ella saldrá libre. La tradición rabínica leyó este pasaje como fuente de obligaciones del esposo (Mishná Ketubot 5:6).
Malaquías 2:16 es un caso difícil. La Reina-Valera 1960 traduce que Dios "aborrece el repudio". Pero el hebreo es dudoso y se ha traducido de varias maneras. El Talmud (Guitín 90a-b) recoge una lectura distinta: "si la aborreces, despídela". Y el mismo pasaje (Guitín 90b) recoge la frase de Rabí Eleazar, quien dice que hasta el altar derrama lágrimas por el que despide a la esposa de su juventud, apoyándose en Malaquías 2:13-14. Es decir, la tradición rabínica conocía las dos tensiones: el divorcio es legal, pero es doloroso.
2. Cómo era un divorcio judío
La Mishná, en el tratado Guitín ("documentos de divorcio"), describe el procedimiento. El elemento central es el guet (también escrito get), el documento de divorcio.
- La fórmula central (Guitín 9:3): "Este es para ti de mi parte un documento de repudio, una carta de liberación y un documento de separación, para que puedas casarte con cualquier hombre que quieras". Fíjate que el propósito del documento es dar a la mujer libertad para volver a casarse.
- El marido es quien lo entrega. Según Yevamot 14:1, la mujer puede ser divorciada con o sin su voluntad, pero el hombre solo se divorcia por voluntad propia. Es decir, el divorcio era un acto unilateral del esposo.
- Debe escribirse "para ella". El documento tenía que redactarse con esa mujer en mente (Guitín 3:1), lo que impedía usar formularios en blanco.
- Pagos. Al divorciarse, el marido debía pagar la ketubá (el contrato matrimonial, de 200 zuzim para la virgen y 100 para la viuda, según Ketubot 1:2). Esto era un freno económico real.
- Divorcio sin pagar la ketubá. La Mishná (Ketubot 7:6) enumera casos en que la mujer puede ser despedida sin cobrar, por violar "la ley de Moisés y la costumbre judía": por ejemplo, darle de comer alimentos sin diezmar, tener relaciones en el período de impureza menstrual, salir con el cabello suelto, hilar en la calle o hablar con cualquier hombre. Esto muestra que había un sistema de divorcio por falta, con consecuencias económicas.
- Casos en que se obliga al marido a divorciarse. Ketubot 7:10 menciona maridos con enfermedades de la piel u oficios de mal olor (como curtidores), a quienes se les podía obligar a dar el guet a su esposa si ella lo pedía. También, en Ketubot 5:6, un marido que se niega a las relaciones conyugales por voto (por ejemplo, durante más de una o dos semanas según las escuelas de Hillel y Shamai) debe divorciarse de la esposa.
3. El gran debate: Hillel contra Shamai
La Mishná lo resume en Guitín 9:10:
- La escuela de Shamai: el hombre no debe divorciarse de su esposa salvo que encuentre en ella "algo indecente" (davar ervá), y lo entendían como una falta sexual.
- La escuela de Hillel: puede divorciarla "incluso si le quemó la comida".
- Rabí Akiba (principios del siglo II): "incluso si encontró otra más hermosa", apoyándose en la frase de Dt 24:1 "si no halla gracia ante sus ojos".
¿En qué se basaban? La diferencia está en cómo leer las dos palabras ervat davar. La escuela de Hillel las tomaba como dos motivos distintos ("indecencia" o "cualquier asunto"), con lo que ampliaba mucho el permiso. La escuela de Shamai las leía juntas como un solo motivo grave. Esta explicación aparece en el Talmud de Babilonia (Guitín 90a) y también en el Talmud de Jerusalén (Sotá 1:2). Dicho con cuidado: esas explicaciones fueron puestas por escrito siglos después, pero la discusión misma consta en la Mishná y se atribuye a las escuelas del siglo I.
Hay evidencia independiente de que el "por cualquier causa" era real en el siglo I:
- Josefo (historiador judío, escribió c. 93 d.C.), en Antigüedades 4.253, parafrasea la ley de Deuteronomio diciendo que el hombre que quiera divorciarse "por cualquier causa" (y añade que entre los hombres hay muchas) debe dar una constancia escrita. Es casi la misma expresión que usan los fariseos en Mateo 19:3 (kata pasan aitian). Es una pista importante: el "por cualquier causa" era un lenguaje conocido.
- Josefo sobre sí mismo: en su autobiografía (Vida 426) cuenta que se divorció de su esposa porque no le agradaba su conducta. Es un caso concreto de divorcio judío en el siglo I.
- Filón de Alejandría (filósofo judío, contemporáneo de Jesús), en Leyes especiales 3.30-31, trata el divorcio por el marido como algo permitido, aunque advierte contra las nuevas bodas posteriores de la mujer.
4. El divorcio iniciado por la mujer
Aquí hay un debate entre estudiosos, porque las fuentes parecen decir cosas distintas.
Lo que dice la ley rabínica: como vimos, el guet lo da el hombre (Yevamot 14:1). Josefo dice algo semejante al comentar el caso de Salomé, hermana de Herodes el Grande, que envió a su marido un documento de divorcio (Antigüedades 15.259-260). Josefo aclara que eso no estaba de acuerdo con la ley judía, que no autoriza a la mujer a repudiar al marido, y lo atribuye a que ella actuó por su cuenta. Lo mismo comenta con Herodías, que dejó a su marido para casarse con Herodes Antipas (Antigüedades 18.136). Ese es el matrimonio por el que Juan el Bautista criticó a Antipas (Marcos 6:17-18).
Lo que dicen los documentos reales: se han encontrado en el desierto de Judá documentos de divorcio, y algunos están escritos por mujeres. Los más conocidos son el papiro Murabba'at 19 (c. 111 d.C., escrito por un hombre, en hebreo) y el papiro Se'elim 13 (Nahal Se'elim, una carta de repudio que parece escrita por una mujer). Este último ha dado lugar a discusión entre especialistas, y David Instone-Brewer (ver bibliografía) argumenta que muestra que algunas judías ya se divorciaban de sus maridos en el siglo I.
También conviene recordar el archivo de Elefantina (colonia judía en Egipto, siglo V a.C.), donde hay contratos que permiten a la esposa decir "aborrezco a mi marido" y salir con parte de sus bienes. Es muy anterior, pero muestra que el divorcio por iniciativa de la esposa ya existía en algunos ambientes judíos.
Entonces, el cuadro más prudente es: la ley rabínica oficial reconocía el divorcio como acto del marido, pero en la práctica hubo mujeres que lo iniciaron, quizás influidas por el derecho romano, donde ambos cónyuges podían repudiarse (por eso Marcos 10:12, que habla de la mujer que repudia al marido, probablemente se dirige a lectores en ambiente romano).
5. Qumrán: otra postura
Los manuscritos del Mar Muerto muestran grupos judíos más estrictos:
- El Documento de Damasco (CD 4:20-5:2) condena a quienes toman "dos mujeres en sus vidas" y apoya esto en Génesis 1:27 ("varón y hembra los creó"). Los especialistas discuten si se refiere a la poligamia o a casarse de nuevo después de divorciarse (el hebreo es ambiguo).
- El Rollo del Templo (11QTemple 57:17-19) dice que el rey no podrá tomar otra mujer mientras la primera viva.
Esto es importante porque Jesús, en Mateo 19:4-5, también apoya su argumento en Génesis 1:27 y 2:24. Es decir, citar el relato de la creación para limitar el divorcio no era algo único de Jesús: ya había grupos judíos que razonaban así. Es un punto que Joseph Fitzmyer (bibliografía) destacó.
6. Jesús y el divorcio
Los textos son Marcos 10:2-12, Mateo 19:3-9, Mateo 5:31-32 y Lucas 16:18.
La pregunta. En Mateo 19:3 la pregunta es "¿es lícito repudiar a la mujer por cualquier causa?", que es justamente el tema de Hillel contra Shamai. En Marcos 10:2 la pregunta es solo si es lícito. Algunos estudiosos creen que Mateo conservó mejor el contexto judío original.
La respuesta de Jesús. Responde con dos movimientos:
1. Va al diseño original del matrimonio (Gn 1:27; 2:24): "lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mt 19:4-6).
2. Cuando le objetan que Moisés mandó dar carta de repudio (Mt 19:7), responde que Moisés lo permitió (epetrepsen) "por la dureza de vuestro corazón" (Mt 19:8). Es una corrección sutil y exacta, porque, como vimos, Deuteronomio 24 no ordena divorciarse: solo lo regula.
La excepción de Mateo. Mateo 19:9 y 5:32 dicen "salvo por porneia" (palabra griega para inmoralidad sexual). Marcos y Lucas no traen la excepción. Hay varias explicaciones:
- Porneia es adulterio o infidelidad, lo cual coincidiría con la postura de Shamai (davar ervá).
- Porneia se refiere a uniones prohibidas por la ley (como las de incesto de Levítico 18). Hechos 15:20, 29 usan la misma palabra para prohibiciones de ese tipo.
- Porneia aplica al caso de infidelidad durante el desposorio, como en el caso de José en Mateo 1:19.
- Marcos y Lucas no la mencionan porque se daba por sobreentendida.
Los estudiosos no están de acuerdo, y conviene decirlo con honestidad.
Un detalle que a menudo se pasa por alto. En Marcos 10:11 Jesús dice que el que se divorcia y se casa con otra comete adulterio "contra ella" (la primera esposa). En el pensamiento judío de la época, el adulterio se consideraba una ofensa contra el marido de la otra mujer, no contra la propia esposa. Decir que el marido puede cometer adulterio contra su esposa da a la mujer una dignidad que no se encontraba así en las fuentes rabínicas.
La tesis de David Instone-Brewer. Este erudito argumenta que Jesús no rechazó todo divorcio, sino el divorcio "por cualquier causa" de Hillel. Según él, Jesús aceptó el divorcio por infidelidad y por abandono de los deberes básicos de Éxodo 21:10-11 (alimento, vestido y relaciones conyugales). Se apoya en que Pablo, en 1 Corintios 7:3-5, usa un lenguaje parecido sobre los deberes conyugales. Otros estudiosos (por ejemplo, Wenham y Heth) leen a Jesús como mucho más restrictivo. Es una de las discusiones abiertas en la investigación.
7. Pablo y el divorcio
En 1 Corintios 7:10-11, Pablo distingue lo que "ordena, no yo, sino el Señor" (que la mujer no se separe del marido, y que el marido no abandone a su mujer) de lo que dice "yo, no el Señor" en 7:12-16: si el cónyuge no creyente quiere separarse, "sepárese; no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre" (7:15).
Fíjate que Pablo habla de ambos cónyuges con el verbo de la separación (chorizo), incluyendo a la mujer. Esto es coherente con el ambiente romano-griego de Corinto y no con la práctica judía normal del gueto.
8. El contexto romano
La ley romana permitía que cualquiera de los dos cónyuges terminara el matrimonio con una simple declaración (repudium). Además, las leyes de Augusto sobre el adulterio (la Lex Iulia de adulteriis, 18 a.C.) obligaban al marido a divorciarse de la esposa sorprendida en adulterio. Esto explica por qué en Palestina, bajo dominio romano y con la dinastía herodiana, circulaban prácticas distintas a las de la ley judía estricta, como los casos de Salomé y Herodías.
Conclusiones finales
1. El divorcio era legal y común en el judaísmo del siglo I. Se basaba en Deuteronomio 24:1-4, y su documento central era el guet, que daba a la mujer libertad para volver a casarse.
2. La discusión real era sobre las causas. Shamai exigía una falta grave (generalmente entendida como sexual), Hillel permitía casi cualquier motivo y Akiba, más tarde, aún más. Josefo y Filón confirman que el "por cualquier causa" se practicaba y no era una invención posterior.
3. Había un sistema de protección económica. La ketubá y el sistema de divorcio por falta (Ketubot 7) frenaban los divorcios abusivos y regulaban sus consecuencias.
4. El marido era quien normalmente entregaba el guet, pero hay evidencia de mujeres que iniciaron divorcios (Elefantina, Salomé, Herodías, Se'elim 13), probablemente influidas por el ambiente romano.
5. Jesús entra en un debate vivo. Cuando responde con Génesis 1:27 y 2:24, usa un tipo de argumento que ya aparece en Qumrán. Su afirmación de que Moisés "permitió" el divorcio por la dureza del corazón es exacta respecto a Deuteronomio 24.
6. Los especialistas no coinciden en el alcance de lo que dijo Jesús. Las dudas principales son el significado de porneia en Mateo y si Jesús rechazó todo divorcio o solo el de "cualquier causa".
7. Una advertencia metodológica. Gran parte de lo que sabemos de las reglas detalladas viene de la Mishná y los Talmudes, posteriores a Jesús. Las fuentes más seguras para el siglo I son Josefo, Filón, Qumrán y los documentos de Judea, y conviene apoyar cada conclusión en ellas.
Bibliografía
Fuentes antiguas
- Biblia hebrea: Dt 22:19, 28-29; 24:1-4; Lv 21:7, 14; Ex 21:10-11; Is 50:1; Jr 3:8; Mal 2:13-16; Esd 9-10. Nuevo Testamento: Mt 1:19; 5:31-32; 19:3-9; Mc 6:17-18; 10:2-12; Lc 16:18; 1 Co 7.
- Danby, Herbert (trad.). The Mishnah. Oxford: Oxford University Press, 1933 (tratados Guitín, Ketubot, Yevamot, Sotá).
- Neusner, Jacob (trad.). The Mishnah: A New Translation. New Haven: Yale University Press, 1988.
- Talmud de Babilonia, Guitín 90a-b; Talmud de Jerusalén, Sotá 1:2.
- Josefo, Flavio. Antigüedades judías 4.253; 15.259-260; 18.109-119, 136; Vida 426. Edición bilingüe: Loeb Classical Library, Harvard University Press.
- Filón de Alejandría. Sobre las leyes especiales 3.30-31. Loeb Classical Library.
Documentos del desierto de Judá y Elefantina
- Benoit, P., Milik, J. T. y de Vaux, R. Les grottes de Murabba'ât (Discoveries in the Judaean Desert II). Oxford: Clarendon Press, 1961 (incluye Mur 19).
- Cotton, Hannah y Yardeni, Ada. Aramaic, Hebrew and Greek Documentary Texts from Nahal Hever and Other Sites (DJD XXVII). Oxford: Clarendon Press, 1997 (incluye Se'elim 13).
- Lewis, Naphtali. The Documents from the Bar Kokhba Period in the Cave of Letters: Greek Papyri. Jerusalén: Israel Exploration Society, 1989 (archivo de Babatha).
- Porten, Bezalel. The Elephantine Papyri in English. Leiden: Brill, 1996.
Estudios modernos
- Instone-Brewer, David. Divorce and Remarriage in the Bible: The Social and Literary Context. Grand Rapids: Eerdmans, 2002.
- Instone-Brewer, David. "Jewish Women Divorcing Their Husbands in Early Judaism: The Background to Papyrus Se'elim 13". Harvard Theological Review 92 (1999): 349-357.
- Fitzmyer, Joseph A. "The Matthean Divorce Texts and Some New Palestinian Evidence". Theological Studies 37 (1976): 197-226.
- Fitzmyer, Joseph A. "Divorce among First-Century Palestinian Jews". Eretz-Israel 14 (1978): 103-110.
- Vermes, Geza. "Sectarian Matrimonial Halakhah in the Damascus Rule". Journal of Jewish Studies 25 (1974): 197-202.
- Wenham, Gordon J. y Heth, William A. Jesus and Divorce. Carlisle: Paternoster, 1997 (ed. rev.).
- Ilan, Tal. Jewish Women in Greco-Roman Palestine. Tübingen: Mohr Siebeck, 1995.
- Satlow, Michael L. Jewish Marriage in Antiquity. Princeton: Princeton University Press, 2001.
- Westbrook, Raymond. "The Prohibition on Restoration of Marriage in Deuteronomy 24:1-4". Scripta Hierosolymitana 31 (1986): 387-405.
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
ALIAGA & ROMERO

TOHU VA' VOHU...¿"SIN FORMA Y VACÍA"? — BERESHIT/GENESIS 1:2.

 


En Génesis 1:2 leemos:
“La tierra era caos y confusión ((tohu va’vohu))  y oscuridad por encima del abismo y un viento (soplo) de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.” (Traducción: Biblia de Jerusalem).
La frase “tohu va’vohu” es la frase empleada en Génesis 1:2 para describir la tierra. Varias traducciones bíblicas tienen diferentes interpretaciones; estas son algunas de ellas:
* sin orden y vacía
* ninguna forma
* desordenada y no tenía forma
* masa caótica
La más común entre estas es “sin orden y vacía”. Sin embargo, si analizamos el uso de esta frase y de la palabra “tohu”, entenderemos mejor su significado y que “vacía” no es una buena traducción.
Tras un análisis semántico, David Ysumura traduce la palabra “tohu” como “improductivo”. Esta palabra aparece unas veinte veces en la Biblia. La palabra “vohu” aparece solo tres veces en la Biblia y en todas esas aparece junto a “tohu”.
Uno de los usos de esta palabra aparece en Deuteronomio, donde es paralelo al desierto.
Lo encontró en tierra desierta,en la horrenda soledad de un desierto (tohu):
- Deuteronomio 32:10
En los siguientes versos, “tohu” describe a aquellos que no pueden cumplir nada:
No os debéis apartar, porque entonces iríais tras vanidades (tohu) que ni aprovechan ni libran, pues son vanidades.
- 1 Samuel 12:21
Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano (tohu) y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Hashem, y mi recompensa con mi Dios.
- Isaias 49:4
Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad (tohu),
- Isaias 44:9
En el siguiente verso de Jeremías aparece la frase completa usada en Génesis 1 (“tohu va’vohu”).
Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía (tohu va’vohu); y a los cielos, y no había en ellos luz.
- Jeremias 4:23
En Isaías 40:23, los líderes del mundo fueron hechos “tohu”; en paralelo a “nada”. En Job 6:18, “tohu” describe caravanas vagando por un yermo sin caminos.
Basándose en el uso de esta palabra y el hecho de que en el antiguo Cercano Oriente el enfoque de las historias de creación era la función de cada elemento del cosmos y menos el material, la mayoría concluye que esta frase tiene el significado de algo “desordenado”, “caótico” y “sin función” no “vacía”. En Génesis 1:2 ya hay material en la existencia: las aguas del abismo. Estas aguas representaban la forma clásica que adopta la inexistencia en el mundo antiguo de orientación funcional. Al crear el mundo, Dios da función y orden a lo que estaba en caos y desorden; este caos es descrito por la frase “tohu va’vohu”. Al hacer esto, la Biblia nos ilustra como Dios es el que tiene la autoridad sobre el caos y que El es el que trae orden al cosmos.
Sarna, Nahum M. Genesis. The JPS Torah Commentary. Philadelphia: Jewish Publication Society, 1989, p. 6.
Walton, John H. The Lost World of Genesis One: Ancient Cosmology and the Origins Debate. Downers Grove, IL: IVP Academic, 2009, pp. 46–52.

domingo, 4 de octubre de 2026

"VERBO" EN JUAN 1 Y "PALABRA" EN JUAN 17: LA TRADUCCIÓN DE LOGOS EN LA REINA-VALERA 1960 COMO INDUCCIÓN DOCTRINAL

 




Tesis. La Reina-Valera 1960 (RV60) traduce logos como "Verbo" en Juan 1:1 y 1:14 para llevar al lector a identificar la Palabra con Jesús, y lo traduce como "palabra" en el resto de Juan, donde esa identificación se vuelve absurda. El griego tiene una sola palabra en ambos lugares. Este estudio sostiene que el logos de Juan 1 es la Palabra de Dios, es decir, su mensaje y su Torá, y que Jesús es su portador y mensajero, no la Palabra misma.
Términos explicados.
- Logos (griego): "palabra", "mensaje".
- Davar (hebreo): "palabra", "asunto". La Septuaginta (traducción griega antigua del Antiguo Testamento) lo traduce logos.
- Verbum (latín): "palabra". De ahí viene el español "verbo".
- Torá: en hebreo, "enseñanza" o "instrucción", el conjunto de la Ley de Dios.
- Mashal y nimshal (hebreo): el mashal es una parábola o imagen, y el nimshal es su explicación.
- Concordancia: traducir una misma palabra del original siempre con la misma palabra en español.
1. En hebreo, arameo y griego, la palabra es "palabra"
- Hebreo, davar: "habló Dios todas estas palabras (devarim)" (Éxodo 20:1); "vino la palabra (davar) de Yahveh a Abram" (Génesis 15:1); los diez mandamientos son aseret ha-devarim, "las diez palabras" (Deuteronomio 4:13).
- Arameo, memra: los Targumim (traducciones arameas) lo usan para la palabra de Dios.
- Griego, logos: "por la palabra (logos) de Yahveh fueron hechos los cielos" (Salmo 33:6). La RV60 pone "palabra".
2. En Juan, la RV60 dice "palabra" donde Jesús habla de ella
El griego es ho logos, igual que en Juan 1:1:
- Juan 5:24: "el que oye mi palabra".
- Juan 5:38: "ni tenéis su palabra morando en vosotros" (del Padre).
- Juan 8:31, 51, 55: "permaneciereis en mi palabra... guarda mi palabra... guardo su palabra".
- Juan 10:35: "aquellos a quienes vino la palabra de Dios".
- Juan 12:48: "la palabra que he hablado, ella le juzgará".
- Juan 14:23-24: "mi palabra guardará... la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre".
- Juan 15:3: "limpios por la palabra que os he hablado".
- Juan 17:6, 14, 17: "han guardado tu palabra... yo les he dado tu palabra... tu palabra es verdad".
3. La prueba de sustitución: "Verbo" en esos versículos
- Juan 8:55: "yo le conozco, y guardo su Verbo". Si Jesús es el Verbo, se estaría guardando a sí mismo.
- Juan 14:24: "el Verbo que habéis oído no es mío, sino del Padre". Jesús diría que el Verbo no es suyo.
- Juan 17:6: "han guardado tu Verbo". Los discípulos guardarían a Jesús mientras Jesús habla.
- Juan 17:14: "yo les he dado tu Verbo". Jesús diría que se dio a sí mismo, y lo llama "tu Verbo", del Padre.
- Juan 17:17: "tu Verbo es verdad". Jesús oraría hablando de sí mismo como alguien distinto.
- Juan 12:48: "el Verbo que he hablado, él le juzgará". Jesús hablaría de un Verbo que él ha hablado.
Con "palabra", todo se entiende: Jesús recibe una palabra del Padre, la guarda, la entrega, y los discípulos la guardan.
4. Verbum en latín: "Verbo" es la palabra latina, no una traducción del griego
Qué significa verbum. En latín, verbum significa "palabra". Es la palabra común para "palabra" en el uso diario. De verbum viene el español "verbo".
Cómo la usa la Vulgata (la traducción latina de Jerónimo, hacia el 400). Escribe In principio erat Verbum en Juan 1:1. Pero en otros versículos de Juan, según recuerdo, también traduce logos con verbum cuando es "palabra" de Jesús (por ejemplo, Juan 5:24: qui verbum meum audit), y en otros usa sermo ("discurso", "palabra"), por ejemplo en Juan 14:24; 17:6 y 17:17. Esto muestra que, incluso en latín, el sentido de verbum es "palabra" y no tiene nada especial.
Qué pasó en español. Al escribir "Verbo" en Juan 1:1, la RV60 no tradujo logos al español, sino que dejó en español la palabra latina verbum, adaptada. Si hubiera traducido del griego al español, habría puesto "palabra", como hace en el resto de Juan. El Diccionario de la lengua española (DLE) registra, según recuerdo, tres sentidos de "verbo": "palabra", la categoría gramatical, y en la religión, la segunda persona de la Trinidad. Este tercer sentido, que solo se usa con mayúscula en la doctrina cristiana, es el que carga la palabra "Verbo" con la identificación de Jesús como persona divina. Verifica estas entradas en el DLE antes de citarlas.
Un dato histórico que apoya la tesis. Erasmo de Róterdam, en la segunda edición de su Nuevo Testamento griego-latino (1519), tradujo Juan 1:1 como In principio erat Sermo en lugar de Verbum. Teólogos de su tiempo, entre ellos Edward Lee, lo criticaron con dureza. Esto muestra que, ya en el siglo XVI, elegir entre Verbum y Sermo se entendía como una decisión doctrinal. Cito de memoria: verifícalo en Erasmo y en su controversia con Lee.
5. La misma frase griega, traducida de dos maneras
- Apocalipsis 1:2, 1:9, 6:9 y 20:4: ho logos tou theou es "la palabra de Dios".
- Apocalipsis 19:13: la misma expresión es "El Verbo de Dios".
- Hebreos 4:12, 2 Pedro 3:5 y 1 Pedro 1:23: la palabra de Dios tiene rasgos casi personales, y la RV60 pone "palabra".
- 1 Juan 1:1 dice "el Verbo de vida", y 1 Juan 2:14 dice "la palabra de Dios permanece en vosotros".
La RV60 solo escribe "Verbo" en Juan 1:1, 1:14, 1 Juan 1:1 y Apocalipsis 19:13.
6. Jesús es el portador de la Palabra, no la Palabra
- Juan 3:34: "el que Dios envió, las palabras de Dios habla".
- Juan 7:16: "mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió".
- Juan 12:49-50: "yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre... me dio mandamiento de lo que he de decir".
- Juan 15:10: "yo he guardado los mandamientos de mi Padre".
- Hebreos 1:1-2: "Dios... nos ha hablado por el Hijo".
- Deuteronomio 18:18: "pondré mis palabras en su boca".
La Palabra, además, es la Torá, que debe vivirse: "muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas" (Deuteronomio 30:14); "lámpara es a mis pies tu palabra" (Salmo 119:105). Juan 1:17 pone lado a lado a Moisés y a Jesús: "la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo". Los dos son portadores.
7. La concordancia era posible
La Biblia de Jerusalén, según recuerdo, traduce "la Palabra" en Juan 1:1, 1:14, 1 Juan 1:1 y Apocalipsis 19:13. La Dios Habla Hoy pone "la Palabra" en Juan 1, y Lutero (das Wort) y la King James (the Word) hacen lo mismo.
8. El sentido metafórico de Juan 1:14: "Y aquel Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros"
Juan 1:14 es una imagen (mashal) y tiene su explicación (nimshal) en los versículos siguientes. Juan usa este estilo en todo su Evangelio, y nadie lee en sentido literal "yo soy la puerta" (10:7), "yo soy la vid" (15:1) o "yo soy el pan que descendió del cielo" (6:41, 51). Cuando los oyentes tomaron "come mi carne" al pie de la letra, Jesús les aclaró: "el espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida" (6:52-63). Cada parte de la frase se explica con textos bíblicos:
"Se hizo" (egeneto): "llegó a ser, vino a existir, se manifestó". Juan usa este verbo en 1:6 ("hubo un hombre enviado de Dios") y en 1:17 ("la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo"). Ahí se aplica a "gracia y verdad", que no son personas. La Palabra "se hizo" carne significa que se hizo presente y visible en una vida humana.
"Carne" (sarx): un ser humano real y frágil. "Toda carne es hierba" (Isaías 40:6); "se acordó de que eran carne" (Salmo 78:39); "él es carne" (Génesis 6:3). No significa "Dios disfrazado", sino un ser humano, y por eso Juan 1:14 enfatiza la humanidad de Jesús. Lo mismo dice 1 Juan 4:2, donde se confiesa a Jesucristo "venido en carne".
"Habitó entre nosotros" (eskenosen): "puso su tienda". El verbo viene de skene, "tienda", y evoca el Tabernáculo: "harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos" (Éxodo 25:8); "la gloria de Yahveh llenó el tabernáculo" (Éxodo 40:34); "pondré mi morada en medio de vosotros" (Levítico 26:11-12); "mi morada estará en medio de ellos" (Ezequiel 37:27). También recuerda a la Sabiduría: "pon tu tienda en Jacob" (Sirácida 24:8). El Tabernáculo era el lugar donde Dios hacía sentir su presencia, sin ser Dios. Jesús es el lugar donde la Palabra de Dios se hace presente entre su pueblo.
"Vimos su gloria... lleno de gracia y de verdad" (1:14). Es el lenguaje de Éxodo 33:18-22 y 34:6 ("grande en misericordia y verdad"), cuando Moisés pidió ver la gloria de Dios. Juan dice que esa gloria se vio en la vida de Jesús.
La Torá hecha vida. La Palabra de Dios, que debe estar "en tu boca y en tu corazón para que la cumplas" (Deuteronomio 30:14), "en medio de mi corazón" (Salmo 40:8) y "escrita en su mente" (Jeremías 31:33), se vio completa en Jesús, que la guardó (Juan 15:10; 8:55) y la vivió (Gálatas 4:4: "nacido bajo la ley"). Por eso "se hizo carne" es la imagen de la Palabra puesta en práctica por un ser humano: la Torá hecha vida. 1 Juan 1:1-2 lo dice con el mismo vocabulario: "lo que hemos oído... lo que hemos visto con nuestros ojos... y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (la palabra de vida)... la vida fue manifestada".
La explicación (nimshal) en los versículos siguientes.
- Juan 1:16-17: "de su plenitud tomamos todos... la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo". La Palabra llegó "por medio de" él, como la Ley por medio de Moisés.
- Juan 1:18: "a Dios nadie le vio jamás; el unigénito... él le ha dado a conocer". El verbo "dar a conocer" (exegesato) es "explicar", de donde viene "exégesis". Jesús explica a Dios con su vida y su enseñanza, y no lo reemplaza.
En resumen, la frase "la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros" es la imagen de que el mensaje y la Torá de Dios se hicieron visibles y vividos en una persona, en cuya vida los discípulos vieron la gloria de Dios.
CONCLUSIONES FINALES
1. En hebreo (davar), arameo (memra), griego (logos) y latín (verbum), el sentido normal es "palabra".
2. La RV60 traduce ho logos como "palabra" en Juan 5:24, 38; 8:31, 51, 55; 10:35; 12:48; 14:23-24; 15:3; 17:6, 14, 17, y como "Verbo" solo en Juan 1:1, 1:14, 1 Juan 1:1 y Apocalipsis 19:13.
3. "Verbo" no traduce el griego al español: es la palabra latina verbum, con un sentido doctrinal propio en español (la segunda persona de la Trinidad). Esa carga no está en logos.
4. Con la prueba de sustitución, "Verbo" en Juan 8:55; 14:24; 17:6, 14, 17 produce frases absurdas, y por eso la RV60 usa "palabra" en esos lugares.
5. Jesús se presenta como quien recibe, habla y guarda la palabra del Padre (3:34; 7:16; 12:49-50; 15:10), no como la Palabra misma.
6. La misma expresión griega ho logos tou theou se traduce "palabra de Dios" en Apocalipsis 1:2, 1:9, 6:9 y 20:4, y "Verbo de Dios" en 19:13.
7. Juan 1:14 es una imagen: la Palabra y la Torá de Dios se hicieron visibles y vividas en una persona, cuya vida mostró la gloria de Dios. Los elementos de la frase tienen precedentes bíblicos: "se hizo" (Juan 1:17), "carne" (Isaías 40:6), "habitó" (Éxodo 25:8) y "gloria... gracia y verdad" (Éxodo 33-34).
8. Otras traducciones, como la Biblia de Jerusalén y la Dios Habla Hoy, muestran que la concordancia era posible.
9. La intención se deduce del patrón: la RV60 emplea "Verbo" exactamente en los pasajes donde sirve a la identificación de Jesús con el logos, y "palabra" donde esa identificación se contradice.
FUENTES
- Texto griego del Nuevo Testamento y Septuaginta; Biblia hebrea; Targumim; Vulgata latina.
- Reina-Valera 1960; Biblia de Jerusalén; Dios Habla Hoy; Lutero; King James.
- Diccionarios: BDAG (logos); HALOT (davar); Jastrow (memra); DLE (verbo); Lewis & Short (verbum, sermo).
- Erasmo de Róterdam, Novum Instrumentum (1519) y su controversia con Edward Lee.
Nota de verificación: cité de memoria la Vulgata, el DLE, la Biblia de Jerusalén y la controversia de Erasmo. Antes de publicar, confirma esos puntos en las fuentes.
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
ALIAGA & ROMERO

lunes, 28 de septiembre de 2026

ISRAEL( LAS 12 FUENTES DE AGUA) Y LAS NACIONES (70 PALMERAS).

 


Ahora mismo Israel está librando una lucha por su supervivencia, y no solo por su supervivencia, sino también por la supervivencia de todas las naciones libres del mundo.  Israel se enfrenta al odio, al antisemitismo, a  aquellos cuyo único propósito de existir y de ser es, no solo la destrucción del pueblo judío, sino de toda la sociedad a la que el islam considera como infieles e inferiores. Que nadie se crea que el objetivo del islam radical es solo y exclusivamente Israel, No, Israel es el frente de batalla. El objetivo real del Islam es conquistar al mundo entero para imponer su ideología radical y terrorista. Ellos van a por todos, Israel solo está en el medio, los Estados Unidos (hasta ahora) han estado en el medio, de ahí las consignas islámicas: "Muerte a Israel" y "Muerte a América".  Para ellos, Israel es el "pequeño satán", y los Estados Unidos son el "gran satán". Ellos detestan la libertad, los derechos humanos, las libertades individuales, las demás religiones o las diferentes maneras de pensar. Esos radicales aman la muerte, se consideran "mártires para Aláh", su falso dios. La lucha que enfrenta Israel es la lucha de todo el mundo libre, y, sin embargo, en el mundo libre crece el apoyo a Hamás, a Hezbolá y a Irán (la incubadora y financiera del terrorismo a nivel mundial). En Gaza, se entrenan a los niños desde el "jardín infantil" a odiar a los judíos, a Israel y a todos los "infieles". Gaza es en la actualidad un semillero de futuros terroristas y asesinos. Es de sabios entender que en la franja de Gaza no hay inocentes. Es como en el relato bíblico de Sodoma y Gomorra: nuestro padre Abraham intercedió por Sodoma y Gomorra, empezó por si hubieran habido 50 justos allí, y siguió bajando hasta llegar a 10 justos...¡Pero no había ni siquiera 10 justos en aquellas ciudades! En Gaza no hay 10 inocentes...todos son enemigos potenciales contra Israel y contra toda la civilización o el mundo libre.

Las 12 fuentes de agua representan a Israel, a las 12 tribus, mientras que las 70 palmeras representan a todas las demás naciones. El propósito de Di-s para Israel es ser luz y llevar agua de vida a las naciones "Porque de Sión saldrá la Torá, y de Jerusalem la palabra de Elohim" para bendecir a todas las naciones de la tierra.

Miqueas 4:1-4 dice:

1  Pero en los postreros tiempos, el Monte de la Casa de YEHOVAH Será establecido como cabeza de los montes, Y exaltado sobre todos los collados, y a él correrán los pueblos,

2  Y muchas naciones irán allí y dirán: Venid, subamos al Monte de YEHOVAH, a la Casa del Dios de Jacob; Él nos enseñará sus caminos, y nosotros andaremos en sus sendas. Porque de Sión saldrá la Torá, y de Jerusalem la palabra de YEHOVAH.

3  Y Él juzgará entre muchos pueblos, y decidirá sobre naciones poderosas, Hasta las más distantes. Forjarán sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, Ni se adiestrarán más para la guerra.

4  Sino que cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, Y nadie los amedrentará, Porque la boca de YEHOVAH Sebaot lo ha dicho.

¡Bendito Yehovah Di-s de Israel! ¡Bendecido sea todo Israel!

sábado, 26 de septiembre de 2026

LA TORÁ: LÁMPARA Y LUZ A NUESTRO CAMINO...

 



25 DE SEPTIEMBRE DEL 2026
POR: MOREH RAPHAEL DE LA ROCHE VELARDE
CUANDO LA PALABRA ILUMINA EL CAMINO

Shalom, el día de hoy reflexionaremos sobre una de las declaraciones más profundas del Salmo 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. ¿Alguna vez has intentado caminar en completa oscuridad sin saber dónde poner el siguiente paso? ¿Qué sucedería si tuvieras que avanzar por un sendero desconocido sin ninguna luz? El salmista nos presenta precisamente esa imagen para enseñarnos una verdad espiritual: nuestra vida necesita la dirección de Hashem. El ser humano puede tener inteligencia, experiencia, recursos, estudios y capacidad para tomar decisiones, pero ¿de qué sirven todas estas cosas si caminamos sin la luz de la Palabra? El salmista no dice que la Palabra es simplemente información religiosa, sino que la compara con una lámpara y una lumbrera, algo que permite ver dónde estamos, hacia dónde vamos y qué peligros debemos evitar. ¿Por qué necesitamos una lámpara para nuestros pies? Porque muchas veces el problema no está en saber cuál será nuestro destino final, sino en no saber dónde colocar el próximo paso. La expresión hebrea “נֵר לְרַגְלִי דְבָרֶךָ” — ner leraglí devaréja, “lámpara a mis pies es tu palabra”, nos lleva a comprender que la Palabra de Hashem tiene una función práctica: iluminar nuestras decisiones presentes. ¿Qué decisión estás enfrentando hoy? ¿Qué camino estás considerando tomar? ¿Estás permitiendo que tus emociones sean la lámpara que dirige tus pasos, o estás buscando la dirección de Hashem? La segunda parte del versículo declara: “וְאוֹר לִנְתִיבָתִי — ve'or lintivatí”, “y luz para mi camino”. La Palabra no solamente ilumina el paso inmediato; también proporciona orientación para el sendero. ¡Qué hermosa imagen! Una lámpara cerca de nuestros pies y una luz que alcanza el camino que tenemos delante. ¿Cuántas veces queremos conocer todo nuestro futuro cuando Hashem solamente nos está pidiendo fidelidad para el siguiente paso? La emunah aprende a caminar con la luz disponible. No necesitamos conocer todos los detalles del mañana para obedecer hoy. En la perspectiva hebrea de las Escrituras, la Palabra de Hashem no está separada de la vida cotidiana. La Torah enseña, corrige, orienta, confronta y forma al ser humano para que pueda caminar de acuerdo con la voluntad del Creador. Por eso, cuando el salmista declara que la Palabra es lámpara, está reconociendo que su vida no puede ser gobernada exclusivamente por sus propios criterios. ¿Qué ocurre cuando dejamos que nuestra propia lógica sea nuestra única guía? ¿Cuántas decisiones equivocadas hemos tomado porque confiamos más en lo que sentimos que en lo que Hashem ha dicho? ¿Cuántas veces hemos confundido nuestros deseos con la voluntad del Eterno? La luz de la Palabra también tiene una función incómoda: revela lo que está oculto. Cuando encendemos una lámpara en una habitación oscura, no solamente vemos el camino; también descubrimos el polvo, los obstáculos y aquello que preferíamos no mirar. ¿Estamos dispuestos a permitir que la Palabra ilumine también nuestras áreas oscuras? ¿Estamos dispuestos a reconocer errores, corregir conductas y abandonar caminos que no agradan a Hashem? La verdadera luz no solamente nos consuela; también nos confronta. El Salmo 119 presenta una profunda pasión por la Palabra de Hashem porque el autor comprende que obedecerla conduce a una vida ordenada delante del Creador. No se trata de utilizar las Escrituras únicamente cuando tenemos problemas; se trata de convertirlas en una guía permanente. ¿Buscamos la Biblia solamente para encontrar respuestas que confirmen nuestras decisiones, o estamos dispuestos a permitir que ella transforme nuestras decisiones? Esa pregunta es fundamental. La verdad que revela la Biblia acerca de este tema es clara: la Palabra de Hashem es una guía confiable para quienes desean caminar en fidelidad, porque ilumina nuestras decisiones, revela nuestros errores, muestra el camino correcto y nos ayuda a permanecer firmes cuando las circunstancias son oscuras. Yeshua también enseñó acerca de la importancia de escuchar y poner por obra sus palabras, mostrando que no basta con escuchar; debemos construir nuestra vida sobre aquello que hemos recibido. Entonces, estudiantes de EMET y amigos lectores, ¿qué está iluminando actualmente tu camino? ¿Tus temores? ¿La opinión de otras personas? ¿La cultura que te rodea? ¿Tus propios deseos? ¿O la Palabra de Hashem? Quizá hoy no tengas respuestas para todas las preguntas de tu vida, pero puedes tener luz para dar el siguiente paso. No desprecies esa luz. Abre las Escrituras, estudia, medita, pregunta, aprende y permite que la Palabra transforme tu manera de pensar y de vivir. Cuando la noche sea oscura, cuando no conozcas el camino y cuando tus fuerzas parezcan insuficientes, recuerda: no necesitas ver todo el sendero para seguir caminando; necesitas confiar en la luz que Hashem ya puso delante de tus pies.

EL DIVORCIO EN EL JUDAÍSMO DEL PRIMER SIGLO...

  EL DIVORCIO EN EL JUDAÍSMO DEL SIGLO 1: La ley de Moisés, el debate entre Hillel y Shamai, y las palabras de Jesús En el siglo I, el divor...