LO QUE PABLO SABÍA (Y MUCHOS HOY NO QUIEREN VER)...LA EXÉGISIS.
El problema del destinatario: ¿para quién fue escrito todo esto? Hagamos un ejercicio de lógica elemental. Pablo llega a Atenas. Entra al Areópago. Habla con filósofos griegos. Y lo primero que hace —registrado en Hechos 17— es buscar un punto de contacto: el altar al "dios desconocido. No empieza por Jesús. No empieza por el Cristo. Empieza por donde ellos están. ¿Por qué? Porque si hubiera dicho "Jesús es el Cristo" como primera frase, la respuesta habría sido inevitable: ¿quién es Jesús? ¿Qué es un Cristo? ¿Qué es Israel? ¿De qué hablas? Eso no es un detalle menor. Es una confesión metodológica involuntaria de que el lenguaje entero del mensaje —Cristo, Mesías, pecado como infracción de la ley, salvación del pueblo, ovejas perdidas de Israel— era completamente ininteligible fuera del universo conceptual hebreo. El argumento del lenguaje Toda teología opera dentro de un sistema de lenguaje. Y todo sistema de lenguaje supone una comunidad que lo comparte. La palabra ...