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Mostrando entradas de mayo, 2022

LOS DEMONIOS....(PARTE 4)

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  Había un mito en los días de Ezequiel, de que la tierra física de Israel era responsable de las desgracias de aquellos que vivían en ella. Esto no era cierto, y sin embargo Dios razona con Israel, usando la idea que en aquel tiempo era tan popular: "Así el Señor Omnipotente: Por cuanto te han dicho que tú [la tierra] devoras a los hombres y dejas sin hijos a tu propio pueblo, el Señor Omnipotente afirma: Ya no devorarás más hombres... lo afirma el Señor Omnipotente" (Ezequiel 36:13, 14 NVI).  Comentamos en el capítulo 1 que había una idea pagana común de que el mar era un gran monstruo que deseaba devorar a la tierra. Aunque esto es evidentemente falso, la Biblia usa a menudo esta figura idiomática a fin de ayudar a sus primeros lectores a captar la idea que se estaba presentando; véase Job 7:12 (Traducción de Moffat); Amós 9:3 (Moffat); Jeremías 5:22; Salmos 89:9; Habacuc 3:10; Mateo 14:24 (texto griego); Marcos 4:37. La mitología asiria llamaba a este rebelde monstruo mar

LOS DEMONIOS....(PARTE 3)

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 Exorcismo de Demonios.   En toda la época del Antiguo Testamento existía la creencia de que con solo invocar el nombre de un dios para una persona enferma, se podía exorcizar a los demonios (comp. con Hechos 19:13). Se sostenía que el nombre del dios tenía algún poder místico. La verdadera adoración a Yahvéh colocaba gran importancia al poder del Nombre del Dios de Israel, por ej.: "El nombre del Dios de Jacob te defienda... Oh Dios, sálvame por tu nombre" (Salmos 20:1; 54:1). La diferencia fundamental entre el Nombre de Yahvéh y el de otros dioses era que el Nombre de Yahvéh era tanto una declaración de su carácter como también una profecía del futuro eterno de su pueblo; por lo tanto, era un medio para la verdadera salvación. Sin embargo, Yahvéh evidentemente no ideó un sistema de adoración para Israel por el cual se mantuviera lo más alejado posible de usar el lenguaje de las creencias contemporáneas.  Él se reveló a sí mismo de una manera que mostraba su supremacía sobre

LOS DEMONIOS...(PARTE 2)

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  Los Demonios y las Enfermedades.  Con todo, en el Nuevo Testamento leemos de demonios que son expulsados; en realidad, el Nuevo Testamento está escrito como si la idea común acerca de los demonios fuera correcta. Yo sugiero que la respuesta a esta paradoja se halla en un entendimiento de la forma en que Dios usa el lenguaje en la Biblia. George Lamsa comenta: "'Expulsar' es una palabra aramea que significa restablecer la cordura"  (1). La evidencia que ya se ha presentado es prueba suficiente de que los demonios no existen. Si el Nuevo Testamento habla como si existieran, y la Biblia no se contradice a sí misma, se desprende que seguramente la respuesta se halla en un análisis de la forma en que Dios usa el lenguaje. Si se nos dice claramente que nuestros problemas los trae Dios y que él es la fuente de todo poder, entonces la Biblia no puede decirnos que los demonios --dioses pequeños en oposición al único Dios-- son los que nos traen estas cosas. Parece significat

LOS DEMONIOS (PARTE 1)

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4-1 El Diablo, Satanás y los Demonios Ya se ha explicado que el Diablo o Satanás no es un ser, o monstruo, personal. Hemos explicado que las palabras simplemente significan "el adversario", o, "calumniador". Algunas veces se usan estas ideas en un sentido metafórico para referirse a las tendencias pecaminosas innatas dentro de la  naturaleza humana. Si aceptamos que no hay semejante ser como "Satanás", entonces seguramente se desprende que los demonios, que se cree que son los siervos del Diablo, tampoco existen. Mucha gente parece creer que Dios nos da todas las cosas buenas de la vida, y que el Diablo y sus demonios nos dan las cosas malas, y quitan las cosas buenas que nos da Dios. Pero al enfocar el tema específico de los demonios, recapitulemos algunos de los principios bíblicos básicos que hemos cubierto hasta aquí. La Biblia enseña claramente que Dios es la fuente de todo poder, y que él es responsable de las cosas buenas  y  de las cosas malas en n