miércoles, 14 de octubre de 2026

¡EL PUEBLO DE ISRAEL VIVE! (AM ISRAEL JAI!

 DESPUÉS DE 2300 AÑOS, ESTA PROFECÍA SE COMENZÓ A CUMPLIR DESDE EL AÑO 1948.



DESDE LAS CENIZAS DEL HOLOCAUSTO SURGIÓ EL SIONISMO, EL DESEO DE QUE SE CUMPLIERA LO QUE SE REPETÍA CADA AÑO EN LAS MESAS JUDÍAS: "EL PRÓXIMO AÑO EN JERUSALEM". EN 1948 NACIÓ LA NACIÓN DE ISRAEL Y YA JAMÁS SERÁ ARRANCADA DE SU TIERRA ANCESTRAL.  AM ISRAEL JAI! ¡EL PUEBLO DE ISRAEL VIVE!

EL BIEN Y EL MAL PROCEDEN DE YEHOVAH...ISAÍAS 45: 7

 



EL BIEN Y EL MAL PROCEDEN DE YHVH:
MONOTEÍSMO PRE-EXÍLICO Y AUSENCIA DE SATANÁS COMO ADVERSARIO CÓSMICO EN LA TORÁ Y LOS PROFETAS
La teología popular actual distingue dos fuerzas: Dios como fuente exclusiva del bien y Satanás como fuente del mal. Sin embargo, al leer los textos más antiguos de la Biblia hebrea (la Torá, los profetas pre-exílicos y la literatura sapiencial), se encuentra un panorama distinto: YHVH, el Elohim de Israel, se presenta como el único origen de todo lo que ocurre, tanto la prosperidad como la calamidad. No hay un rival cósmico ni un príncipe del mal que comparta soberanía con Él.
Este estudio se propone examinar primero lo que los textos dicen por sí mismos, dejando que los versículos hablen, y después situar el desarrollo posterior de la figura de Satanás en su contexto histórico (exilio babilónico, dominio persa y período helenístico).
1. El principio declarado: YHVH como único soberano
Los textos más claros formulan el principio de manera explícita:
- Deuteronomio 32:39: "Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano."
Observa la lógica: si hay uno solo que mata y da vida, que hiere y sana, no queda espacio para un segundo agente independiente.
- 1 Samuel 2:6-7: "YHVH mata, y él da vida; él hace descender al Seol, y hace subir. YHVH empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece."
- Isaías 45:5-7 (el texto más contundente): "Yo soy YEHOVAH, y no hay otro; fuera de mí no hay Dios... Yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal (ra‘). Yo YEHOVAH, hago todo esto."
La palabra hebrea es ra‘, la misma que se traduce como "mal" en Génesis 2:9 ("árbol del conocimiento del bien y del mal"). Muchas versiones suavizan la traducción ("calamidad", "desgracia"), pero el término es el mismo que se opone a tov (bien). Además, el contexto es polémico: Isaías 45 se dirige a Ciro de Persia y niega que existan dos principios en oposición (como en el dualismo persa). YHVH afirma ser el autor de ambos polos.
- Amós 3:6: "¿Habrá algún mal (ra‘ah) en la ciudad, el cual YHVH no haya hecho?"
Es una pregunta retórica cuya respuesta esperada es "no": ninguna desgracia ocurre sin que YHVH la haya causado.
- Lamentaciones 3:37-38: "¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?"
Este texto, escrito tras la destrucción de Jerusalén (586 a.C.), mantiene la misma lógica: no se atribuye la catástrofe a un adversario, sino a YHVH.
2. La Torá: YHVH envía plagas, enfermedades y muerte
a) Las plagas de Egipto (Éxodo 7-12). YHVH endurece el corazón del faraón (Éx. 4:21; 7:3; 9:12; 10:1,20,27; 11:10), envía las plagas y mata a los primogénitos. En Éxodo 12:12 declara: "Yo YHVH pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito." En Éxodo 12:23 aparece "el destructor" (ha-mashjit), pero actúa bajo mandato y permiso de YHVH, no como rival; el versículo 29 dice directamente: "YHVH hirió a todos los primogénitos."
b) La tierra se abre (Números 16). En la rebelión de Coré, Datán y Abiram, Moisés dice: "Si YHVH hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare... entenderéis que estos hombres irritaron a YHVH" (Núm. 16:30). El versículo 32 relata el cumplimiento. Los 250 hombres que ofrecían incienso son consumidos por fuego que "salió de delante de YHVH" (v. 35), y 14.700 mueren por una plaga (v. 49).
c) Fuego y plagas contra Israel. Nadab y Abiú mueren por fuego de YHVH (Lev. 10:1-2). En Números 11:1 el fuego de YHVH consume el extremo del campamento, y en 11:33 hiere al pueblo "con una plaga muy grande". En Números 21:6 YHVH envía serpientes ardientes. En Números 25:9 mueren 24.000 en una plaga.
d) Enfermedades como castigo del pacto. Levítico 26:14-39 y Deuteronomio 28:15-68 enumeran con detalle lo que YHVH enviará si Israel desobedece: tisis, fiebre, inflamación, tumores, sarna, locura, ceguera, pestilencia, hambre. Deuteronomio 28:27 dice: "YHVH te herirá con la úlcera de Egipto." Deuteronomio 28:59-61 añade que YHVH traerá "enfermedades malignas y duraderas", y toda plaga no escrita.
e) La ley de los celos (Números 5:11-31) presenta a YHVH provocando directamente una enfermedad física en el cuerpo de la mujer culpable.
f) El principio en Éxodo 4:11. Ante la objeción de Moisés, YHVH responde: "¿Quién dio la boca al hombre? ¿Quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo YHVH?" La discapacidad también se atribuye a Él.
g) Dos opciones, no tres. Deuteronomio 30:15,19: "He puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal... la vida y la muerte, la bendición y la maldición." La alternativa es obediencia o desobediencia al pacto con YHVH; no aparece ninguna tercera figura que provoque el mal.
3. Los libros históricos: el espíritu malo enviado por YHVH
- 1 Samuel 16:14: "El Espíritu de YHVH se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de YHVH." El texto repite esta expresión en 16:15-16, 18:10 y 19:9.
- Jueces 9:23: "Envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem."
- 1 Reyes 22:19-23: Micaías ve a YHVH en su trono con el ejército celestial a su alrededor. YHVH pregunta quién engañará a Acab, y un espíritu se ofrece para ser "espíritu de mentira" en boca de los profetas. YHVH responde: "Lo persuadirás, y también prevalecerás; ve, y hazlo así." El v. 23 concluye: "YHVH ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas." Aquí no hay rebelión: es una corte celestial obediente.
- 2 Samuel 24:1: "Volvió a encenderse la ira de YHVH contra Israel, e incitó a David contra ellos, diciendo: Ve, haz censo de Israel y de Judá." Sobre este pasaje volveremos más adelante, porque su paralelo posterior es revelador.
- 2 Reyes 6:33: "He aquí, este mal de YHVH viene." 2 Reyes 15:5: "YHVH hirió al rey, y fue leproso hasta el día de su muerte."
4. Los profetas pre-exílicos y exílicos
- Miqueas 1:12: "De YHVH ha descendido el mal hasta la puerta de Jerusalén."
- Jeremías 18:11: "He aquí que yo preparo mal contra vosotros." Jeremías 11:11: "Yo traigo sobre ellos mal del cual no podrán salir."
- Jeremías 45:5: "He aquí que yo traigo mal sobre toda carne, dice YHVH."
- Ezequiel 20:25: "Yo también les di estatutos que no eran buenos, y decretos por los cuales no podrían vivir." Un texto especialmente difícil que muestra hasta dónde llega la idea.
- Ezequiel 14:9: "Si el profeta fuere engañado... yo YHVH engañé al tal profeta."
- Isaías 54:16: "He aquí que yo creé al destruidor para destruir."
- Joel 1-2: la plaga de langostas es llamada "el ejército de YHVH" (2:11,25).
- Habacuc 3:5: "Delante de su rostro iba la pestilencia, y a sus pies salían carbones encendidos."
- Oseas 6:1: "Él ha desgarrado, y nos curará; ha herido, y nos vendará."
5. Job y la literatura sapiencial
El libro de Job, en su estructura actual, incluye un prólogo con "el satán" (ha-satán), pero conviene leerlo con atención:
- Aquí satán lleva artículo definido ("el acusador"), es decir, es un cargo o función, no un nombre propio. Aparece entre "los hijos de Dios" que se presentan ante YHVH (Job 1:6).
- Actúa únicamente con permiso y dentro de límites que YHVH fija (1:12; 2:6).
- Es YHVH quien lo introduce al tema: "¿No has considerado a mi siervo Job?" (1:8; 2:3).
- En 2:3 YHVH dice que Job "todavía mantiene su integridad, aunque tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa." YHVH asume la autoría de la ruina.
- Job mismo atribuye todo a YHVH: "YHVH dio, y YHVH quitó; sea el nombre de YHVH bendito" (1:21). "¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?" (2:10). El narrador añade: "En todo esto no pecó Job con sus labios." El texto aprueba esa teología.
- Al final, los hermanos y conocidos lo consuelan "de todo el mal que YHVH había traído sobre él" (42:11).
- Job 5:17-18: "Él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan." Job 9:22-24 y 12:9-10 expresan la misma idea.
Otros textos sapienciales: Eclesiastés 7:14: "En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad considera: Dios hizo tanto lo uno como lo otro." Proverbios 16:4: "YHVH ha hecho todas las cosas para sí mismo, y aun al impío para el día malo."
6. Los salmos: la misma lógica
- Salmo 78:49: YHVH envió contra Egipto "el ardor de su ira... un ejército de ángeles destructores" (literalmente "mensajeros de males").
- Salmo 90:3-7, Salmo 104:29, Salmo 135:6 ("todo lo que YHVH quiso, hizo").
7. La figura de "Satanás" en el texto antiguo: lo que realmente dice
Antes del exilio, la palabra satán aparece como sustantivo común que significa "adversario", "oponente":
- Números 22:22,32: el ángel de YHVH se pone en el camino de Balaam "por adversario" (le-satán). Es un mensajero de YHVH, no un ser maligno.
- 1 Samuel 29:4: los filisteos temen que David sea "adversario" (satán) en la batalla.
- 2 Samuel 19:22: David llama a los hijos de Sarvia "adversarios" (satán).
- 1 Reyes 5:4; 11:14,23,25: Hadad y Rezón son "adversarios" (satán) levantados por YHVH contra Salomón (11:14: "YHVH suscitó un adversario a Salomón").
En ninguno de estos textos hay un ser sobrenatural, rebelde y autónomo llamado Satanás.
Comparación clave entre dos relatos del mismo hecho:
2 Samuel 24:1 (anterior)
"La ira de YHVH se encendió... e incitó a David"
1 Crónicas 21:1 (posterior al exilio)
"Satán se levantó contra Israel, e incitó a David"
El cronista, escribiendo siglos después, en un contexto ya influido por el pensamiento persa, sustituye a YHVH por satán (ahora sin artículo, casi como nombre propio). Ese cambio muestra, en el propio texto bíblico, la evolución de la idea: lo que antes se atribuía directamente a YHVH ahora se desplaza a un intermediario.
Zacarías 3:1-2 (período persa, c. 520 a.C.) presenta a ha-satán como fiscal en la corte celestial, que acusa al sumo sacerdote Josué; YHVH lo reprende. Sigue siendo una figura subordinada.
8. El contexto histórico: Babilonia, Persia y el desarrollo posterior
a) El exilio babilónico (586-539 a.C.). La destrucción del templo y la deportación plantearon una crisis teológica: ¿por qué YHVH permitió o causó esto? Los profetas (Jeremías, Ezequiel, Isaías 40-55) responden manteniendo la soberanía total de YHVH, pero Israel entra en contacto con una cultura que tenía demonología, ángeles, espíritus y tradiciones astrales desarrolladas.
b) Persia y el zoroastrismo (desde 539 a.C.). La religión persa postulaba un dualismo: Ahura Mazda (el principio del bien y la luz) frente a Angra Mainyu / Ahrimán (el espíritu destructor, de la mentira y la oscuridad). Es importante notar que Isaías 45:5-7 (dirigido precisamente a Ciro, rey persa) parece rechazar esta lectura: "formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal". Es una afirmación monoteísta que contradice el dualismo persa.
c) Período helenístico y literatura intertestamentaria (siglos III-I a.C.). Es en textos como 1 Enoc (Libro de los Vigilantes), Jubileos y los Rollos del Mar Muerto donde aparecen figuras como Semyaza, Azazel, Mastema y Belial, con un desarrollo claro de un reino del mal organizado, con ángeles caídos y un líder. Jubileos 10 y 17-18, por ejemplo, atribuye a Mastema muchas acciones que en el Éxodo y Génesis correspondían directamente a YHVH (por ejemplo, la prueba de Abraham en Gn. 22 y el intento de matar a Moisés en Éx. 4:24).
d) El Nuevo Testamento hereda este desarrollo posterior. La identificación de Satanás con la serpiente de Génesis 3 aparece explícitamente en Apocalipsis 12:9, un texto muy tardío. En Génesis 3, la serpiente es descrita como "más astuta que todos los animales del campo que YHVH Dios había hecho" (3:1), es decir, una criatura, y el texto nunca la llama Satanás.
9. Análisis lógico
1. Lógica monoteísta: Si YHVH es el único Dios y afirma "fuera de mí no hay otro" (Is. 45:5), todo lo que sucede ocurre bajo su soberanía. Admitir un poder del mal independiente contradice la afirmación.
2. Lógica de la retórica profética: Amós 3:6 y Lamentaciones 3:38 plantean preguntas cuya respuesta natural es que YHVH es autor de todo. Si hubiera existido un Satanás como causa del mal, estas preguntas habrían sido absurdas o falsas.
3. Lógica del pacto: Deuteronomio 28 y Levítico 26 ligan las desgracias a la desobediencia con YHVH como ejecutor. Si una fuerza ajena causara los males, el sistema de bendición-maldición perdería coherencia, porque Israel no podría saber si sus tragedias vienen de YHVH o de un rival.
4. Lógica de la crítica textual interna: La comparación 2 Samuel 24:1 / 1 Crónicas 21:1 demuestra que hubo un cambio doctrinal. Los mismos autores bíblicos corrigieron o reinterpretaron el relato antiguo.
5. Lógica de la evolución semántica: Satán pasa de designar a cualquier adversario humano o angélico (Núm. 22; 1 Re. 11), a un cargo en la corte celestial (Job, Zac. 3), a un nombre propio (1 Cr. 21), y finalmente a un líder del mal con ejército propio (literatura enoquiana y Nuevo Testamento).
CONCLUSIONES FINALES
1. Los textos más antiguos y centrales de la Torá, los profetas y la sabiduría hebrea afirman, con palabras explícitas, que YHVH es el autor tanto del bien (tov) como del mal (ra‘): manda plagas, enfermedades, destrucción, abre la tierra, envía espíritus malos y engaña a profetas, siempre dentro de su soberanía.
2. Isaías 45:7, Amós 3:6, Deuteronomio 32:39, 1 Samuel 2:6-7 y Lamentaciones 3:38 son declaraciones doctrinales directas, no episodios aislados. Formulan un monoteísmo estricto en el que no cabe un adversario cósmico independiente.
3. En la Torá no existe Satanás como personaje. La palabra satán aparece como sustantivo común ("adversario") y nunca designa a un ser maligno rebelde. La serpiente de Génesis 3 es una criatura creada por YHVH, y no se la identifica con Satanás en ningún texto antiguo.
4. Incluso en Job y Zacarías, donde ha-satán aparece, es un funcionario subordinado, actúa con permiso explícito y los propios personajes y el narrador atribuyen el resultado final a YHVH (Job 1:21; 2:10; 42:11).
5. El cambio de 2 Samuel 24:1 a 1 Crónicas 21:1 evidencia la transición doctrinal: la teología posterior al exilio, en contacto con Babilonia y Persia, empezó a distanciar a YHVH de la autoría directa del mal.
6. El desarrollo completo de un Satanás como enemigo de Dios, con ángeles caídos y reino propio, se consolida en el período intertestamentario (1 Enoc, Jubileos, Qumrán) y de ahí pasa al Nuevo Testamento. Es una construcción histórica posterior, no la teología original de Israel.
7. Conclusión general: Si se deja que los versículos hablen por sí mismos y se aplica un análisis lógico e histórico, la teología pre-exílica de Israel no es dualista. El mal y el bien proceden de una sola fuente: YHVH, el Elohim de Israel. La figura de Satanás tal como hoy se conoce es el resultado de siglos de evolución teológica influida por el contexto cultural del exilio y los imperios que siguieron.
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
ALIAGA & ROMERO

lunes, 12 de octubre de 2026

"LA EXPRESIÓN "EN SU SANGRE" EN COLOSENSES 1:14 (REINA-VALERA), ES UNA FRASE AÑADIDA. NO ESTÁ EN EL TEXTO GRIEGO.

 



¿SABÍAS QUE EN EL TEXTO GRIEGO DE COLOSENSES 1:14 NO SE MENCIONA LA SANGRE DE CRISTO?

SEGÚN LA TRADUCCIÓN CRISTIANA  REINA-VALERA . DICE EN COLOSENSES 1:14:

"En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados"

EN EL TEXTO GRIEGO Y EN OTRAS TRADUCCIONES, NO APARECE LA EXPRESIÓN "EN SU SANGRE" VEAMOS ALGUNAS VERSIONES:

BIBLIA TEXTUAL:

"en quien tenemos la redención, el perdón de los pecados". 

BIBLIA DE JERUSALEM:

"en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados".

VERSIÓN "BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO" (CATÓLICA):

"en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados".

BIBLIA DE LA UNIVERSIDAD DE JERUSALEM:

"en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados".

LA SEPTUAGINTA (O LA VERSIÓN DE LOS 70) DICE:

" En quien tenemos la redención: la remisión de los pecados".

SOLO LAS VERSIONES REINA-VALERA CONTIENEN LA FRASE "EN SU SANGRE".

NO ES QUE LA FRASE "EN SU SANGRE" SEA IMPROPIA O QUE LA REDENCIÓN NO SEA POR LA SANGRE DERRAMADA DEL MESÍAS YESHUA, SINO QUE ESA FRASE NO APARECE EN LOS TEXTOS GRIEGOS, Y POR CONSECUENTE, LAS DEMÁS TRADUCCIONES O VERSIONES NO SE LA AÑADEN AL TEXTO.

domingo, 11 de octubre de 2026

LA VERDAD SOBRE COLOSENSES 2:16-17.

 


🔥 ¡LA VERDAD SOBRE COLOSENSES 2:16-17 Y EL REINO MILENIAL! 🔥
Muchos creyentes y "denominaciones" han malinterpretado Colosenses 2:16-17 pensando que la TORÁ, las leyes de alimentación, los Shabatot, las lunas nuevas y las fiestas bíblicas fueron "abolidas en la cruz".
¡Eso es un error exegético gravísimo!
Vamos a desglosarlo con la Biblia en mano:

 
1. ¿Qué significa realmente que sean "sombra"?
"Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Mesías." (Colosenses 2:16-17)
La Sombra (Skia): En el griego original, una sombra depende de la existencia real de un cuerpo
Si hay sombra, es porque el cuerpo existe.
Las fiestas y mandamientos no son un pasado obsoleto, ¡son la proyección profética de lo que se cumplirá en su totalidad en el Reino Milenial!
"De lo que ha de venir" (Ton mellonton): Apunta directamente al futuro escatológico de la Restauración del Reino.
🍽️
2. ¿Siguen vigentes los mandamientos y fiestas hoy y en el Reino?
¡Absolutamente todo está estipulado para cumplirse de forma literal y perpetua bajo el gobierno del Mesías!
Leyes de Alimentación (Kashrut): El diseño físico y espiritual de limpieza establecido por el Creador se mantiene como norma de santidad (1 Pedro 1:16) hasta la restauración total de la Creación (Isaías 11:6-9).

La Pascua (Pésaj) y Panes sin Levadura: El propio Yeshúa guardó la Pascua y ordenó: "Haced esto en memoria de mí" proyectándola al Reino (Lucas 22:19-29).
El apóstol Pablo ordenó explícitamente a los creyentes: "ASÍ QUE CELEBREMOS LA FIESTA..." (1 Corintios 5:7-8) refiriéndose claramente a Pésaj (Pascua) y a Panes sin levadura.
El Mandamiento de Congregarnos (Hebreos 10:25): El contexto de esta exhortación no es una reunión dominical cualquiera, sino la urgencia de no descuidar las convocaciones solemnes de la TORÁ (enfocadas en el tiempo de Yom HaKipurim) conforme se acerca el Día del ELOHIM.

La Fiesta de los Tabernáculos (Sucot) en el Milenio: La profecía es contundente e irrefutable.
Todas las naciones subirán año con año a adorar al Rey:
"Y todos los que sobrevivieren de las naciones... subirán de año en año para adorar al Rey... y a celebrar la fiesta de los tabernáculos." (Zacarías 14:16)
La Gran Multitud con Palmas: En Apocalipsis 7:9, la multitud redimida aparece con palmas en las manos (el símbolo litúrgico exacto de Sucot prescrito en Levítico 23:40), evidenciando que esta fiesta estará más viva que nunca en la Era Mesiánica.

💡 Por último: la conclusión innegable.

Colosenses 2:16-17 NUNCA enseñó la abolición de las ordenanzas del Creador.
Nos enseña que el calendario divino es un mapa profético viviente.
Las leyes dietéticas, los Shabatot, las lunas nuevas y las fiestas solemnes no fueron clavadas en la cruz para su destrucción, sino que serán establecidas de forma definitiva, global y gloriosa en la Restauración del Reino (Reino Milenial).
👇 ¡Comparte este estudio para que más creyentes despierten a la verdad del Reino y su vigencia!

sábado, 10 de octubre de 2026

"SATANÁS COMO UN RAYO" — ESTUDIO SOBRE LUCAS 10:18.

 


SATANÁS COMO UN RAYO
Estudio de Lucas 10:18
Texto base: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo" (Lucas 10:18).
Este versículo suele citarse como prueba de que Satanás fue un ángel que habitó en el cielo y fue expulsado de allí. Sin embargo, antes de aceptar esa conclusión, conviene examinar el texto en su contexto, su lenguaje y su coherencia con el resto de la Escritura.
Interpretación popular: Satanás estuvo una vez en el cielo, y Jesús presenció su caída.
Pregunta central: ¿Dice realmente este pasaje que un ángel rebelde fue arrojado del cielo a la tierra, o Jesús usa un lenguaje figurado para describir otra realidad?
DESARROLLO
I. EVALUACIÓN DE LA INTERPRETACIÓN POPULAR
1. Dios no tolera el pecado en su presencia.
La Escritura enseña que ningún ser pecaminoso puede morar con Dios (Mateo 6:10; Salmos 5:4-5; Habacuc 1:13). Si esto es así, no es coherente que un ser maligno haya estado en la presencia divina.
2. El lenguaje es figurado.
Jesús dice "cae del cielo como un rayo". Se trata de una comparación. El rayo viene del cielo en el sentido del firmamento, no del lugar donde mora Dios.
3. Problema cronológico.
Si se relaciona este pasaje con la expulsión del "príncipe de este mundo", la dificultad es clara: ese acontecimiento se sitúa en la muerte de Cristo (nótese el "ahora" de Juan 12:31), mientras que la caída de Lucas 10:18 ocurre durante su ministerio.
4. Problema con la tradición popular.
Según el pensamiento común, Satanás cayó del cielo al Edén, de modo que ya estaba en la tierra en los días de Job. Pero Jesús dice haberlo visto caer en sus propios días. Weymouth anota al margen de Lucas 10:18: "El pensamiento no es el del ángel rebelde miltoniano que fue desterrado para siempre de la morada de éxtasis".
5. Falta de testimonio.
Si un ser maligno y su hueste hubieran caído literalmente a la tierra, ¿por qué solo Jesús lo vio y no sus discípulos? ¿Por qué no hay registro alguno de un acontecimiento tan extraordinario?
6. "Caer del cielo" es una expresión bíblica de pérdida de autoridad.
Así se usa en Isaías 14 respecto a la caída del rey de Babilonia. Véanse también Lamentaciones 2:1 y Jeremías 51:53.
II. EXPLICACIONES SUGERIDAS
1. La victoria sobre el poder del pecado.
Los discípulos acababan de sanar a muchas personas (Lucas 10:17) y estaban impresionados por su poder sobre las aflicciones (v. 20). Pero la verdadera causa de fondo es el pecado. Jesús lo enseña al equiparar a una oveja extraviada, símbolo del pecador (Mateo 18:13), con un hombre enfermo (Mateo 9:12; 12:11). El principio se resume en Mateo 9:5: "¿Qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?".
De ahí que Jesús dijera "Yo veía a Satanás caer", es decir: lo verdaderamente grandioso era que el poder del pecado estaba siendo vencido.
2. Conexión con el versículo 15.
Jesús había dicho: "Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida". Capernaum estaba "levantada" a los ojos de los judíos. Como el término "Satanás" a menudo se refiere al sistema judío (véase "El Satanás Judaico", 2-4), es posible que Jesús equipare a Capernaum con "Satanás": un sistema cimentado en los caminos de la carne que estaba siendo derrotado por la predicación del evangelio.
CONCLUSIONES FINALES
1. El texto no enseña una caída literal de un ángel desde el cielo. El lenguaje es comparativo y figurado ("como un rayo").
2. La Biblia es coherente: ningún ser pecaminoso puede estar en la presencia de Dios, y "caer del cielo" es una imagen común de pérdida de poder y autoridad (Isaías 14; Lamentaciones 2:1; Jeremías 51:53).
3. El contexto apunta a una victoria espiritual. Mientras los discípulos se maravillaban de los milagros, Jesús veía algo mayor: el poder del pecado siendo derrotado mediante el evangelio.
4. Aplicación: nuestra mayor alegría no debe estar en el poder o en las señales, sino en la victoria sobre el pecado y en haber sido redimidos (Lucas 10:20).
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
ALIAGA & ROMERO

HABLEMOS SIN HIPOCRESÍA...LA PREGUNTA QUE NADIE SE HACE SOBRE LA TORÁ.

 


Hoy, quienes creemos en Yeshúa como Mesías, un día le conocimos a través de otro nombre: Jesús. Y quienes nos entregamos a Él con sinceridad, fe y arrepentimiento, le recibimos para siempre en nuestro corazón.
Meditaba en mí mismo antes de ese tiempo. Si bien distinguía perfectamente entre lo bueno y lo malo, casi siempre me inclinaba hacia lo segundo. Y pienso: ¿qué relación tenía yo con la Ley de Dios? Sabía que existían mandamientos, pero no sabía cuáles eran. Jamás me pregunté si eran para mí, ni qué relación debía tener con ellos. Y la realidad es que mi relación con la Ley era prácticamente nula. Tal vez esta fue también la experiencia de muchos.
Después de conocer a Jesús, si bien sentimos alivio y paz, ¿podríamos haber afirmado sinceramente: “Gracias, Dios mío, por librarme de la Ley y de los mandamientos que me asediaban cada día; eran una carga insoportable. ¡Qué bueno que vino tu gracia y quitó de mí el yugo de los mandamientos!”?
Tengo que ser sincero: yo jamás dije eso. Ni siquiera lo pensé. Simplemente vivía agradecido por su amor, por su perdón. Pero de la Ley nunca tuve conciencia ni conocimiento.
Hoy vemos cómo muchos de quienes atravesaron por una experiencia similar hablan del “yugo” que Cristo quita, aplicándolo a la Ley de Dios. Pero, al igual que yo, vivieron antes de conocerle sin sentir ninguna carga por ella.
Cuando leemos que en los días de Yeshúa había personas que se sentían sobrecargadas, la cuestión parece tener más sentido, porque ellos sí vivían dentro de un entorno y una cultura diferentes. Las cargas que experimentaban no eran justamente los mandamientos de Dios, sino las exigencias de un sistema religioso que imponía cosas que la Escritura nunca pidió.
Vivir bajo la opresión de mandamientos humanos sobre mandamientos humanos, sabiendo que si los pasabas por alto eras juzgado socialmente, señalado y rechazado, sí podía llevarlos a exclamar de corazón: “¡Maravillosa gracia del Mesías, que me libró de este sistema religioso y de las cargas de los hombres!”.
Pero, ¿realmente dijeron que estaban agradecidos porque la gracia los había librado de la Ley de Dios?
¿Qué piensas al respecto? (corto y respetuoso)

EL EXTRANJERO (GUER) QUE ABRAZA EL PACTO DEL ETERNO...

 


Isaías 56:6-8 es un cuadro profético maravilloso para quienes, siendo de origen gentil, hemos creído en el Mesías Yeshúa. Pienso especialmente en muchos de mis hermanos cristianos, de donde yo mismo salí. Son personas sinceras, aman a Jesús, le sirven y desean agradar a Dios con todo su corazón. Pero durante generaciones, el valor y la vigencia de la Torá quedaron fuera de nuestra comprensión de la fe.

Y aquí es importante hacer una distinción: no estamos hablando de cómo obtener la salvación, sino de cómo respondemos, desde la fe en Yeshúa, al Dios que nos salvó. Mira lo que Isaías presenta. El extranjero que se acerca al Eterno, ama su Nombre y quiere servirle, no se detiene simplemente en creer. El profeta dice que también guarda el Shabbat y abraza su pacto.
¿Y qué promete YEHOVAH? "Yo los llevaré a mi santo monte y los recrearé en mi casa de oración". Es una secuencia que difícilmente puede pasar desapercibida:
Extranjero que... ama su Nombre... sirve a Yehovah... guarda el Shabbat... abraza el pacto... es llevado al monte santo.
Isaías no solamente muestra quién ama el Nombre de Yehovah. También muestra cómo se expresa ese amor. En nuestra comprensión mesiánica, podemos reconocer ese Nombre en Yeshúa (Yehovah salva). Pero amar el Nombre no consiste solamente en reconocerlo. Consiste en vivir en relación con Aquel que ese Nombre revela.
Y el destino que Isaías anuncia es profundamente profético: el monte santo, Jerusalén, la casa de oración para todos los pueblos. Incluso habla de las ofrendas de los extranjeros siendo aceptadas sobre el altar. Nos preguntamos entonces: ¿Puede existir una adoración verdaderamente orientada hacia Yehovah al margen del marco que Él mismo estableció?
Isaías parece mostrarnos otra cosa. No se trata de obedecer para ser salvos. Se trata de que aquellos que han aprendido a amar a Yehovah manifiesten ese amor sirviéndole, guardando su Shabbat y abrazando su pacto.
Quizás por eso este pasaje merece que lo volvamos a mirar.

{{ Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Yeshúa" — Apoc. 14:12 }}
¿Cómo lees tú Isaías 56:6-8?
Me interesa conocer tu perspectiva.


Cuando las aguas no pueden apagar el amor


Hace unos días, conversando con mi esposa sobre sus meditaciones en las Escrituras, me compartió algunas citas que había estado relacionando entre sí. Hay conexiones que, cuando alguien te las señala, te invitan a volver al texto y mirarlo con otros ojos. Y esta, particularmente, me dejó pensando.

Quisiera comenzar con una promesa del libro de Isaías:

“Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti” (Isaías 54:9-10).

Hay algo conmovedor en estas palabras. El Eterno está hablando a Sion como a una mujer que ha atravesado la vergüenza, el abandono y la aflicción. Una mujer que ha conocido las consecuencias de su infidelidad, pero cuya historia no termina en el juicio.

Y lo que sigue no es una simple declaración de tolerancia. Es una promesa de amor comprometido: aunque los montes se muevan y los collados tiemblen, aunque todo aquello que parecía firme deje de serlo, su misericordia no se apartará y su pacto de paz no será quebrantado.

El Eterno toma como referencia los días de Noé. Así como juró que las aguas no volverían a cubrir toda la tierra de aquella manera, ahora utiliza la firmeza de ese juramento para expresar la seguridad de su misericordia hacia Sion.

Y aquí es donde la conexión que me compartió Dulce se vuelve todavía más interesante.

En Cantares leemos:

“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían” (Cantares 8:7).

¡Qué imagen tan poderosa! Las aguas pueden arrasar, los ríos pueden desbordarse, pero hay un amor que no puede ser extinguido por ellas.

Cantares habla del amor apasionado entre el amado y su amada. No es un tratado profético sobre Israel, y sería un error ignorar su sentido original. Sin embargo, al poner estas



palabras junto a Isaías 54, surge una conexión que merece nuestra atención: el amor que las aguas no pueden apagar y la misericordia del Eterno que no se apartará de Sion, aun cuando todo a su alrededor parezca estremecerse.

En Isaías, el Eterno no está negando la historia de infidelidad de su pueblo ni afirmando que el juicio nunca llegará. Está declarando que el juicio no tendrá la última palabra sobre su relación con Sion. Su propósito no es simplemente castigar, sino también restaurar; no solamente confrontar la infidelidad, sino cumplir las promesas que nacen de su propio carácter.

Y entonces pienso en las palabras de Yeshúa cuando advirtió que los días de su manifestación serían como los días de Noé (Mateo 24:37-39).

La referencia de Yeshúa apunta a una humanidad que continúa con su vida cotidiana sin discernir la gravedad del momento, hasta que llega el juicio. No deberíamos convertir esa comparación, por sí sola, en una descripción detallada de todos los acontecimientos del fin. Pero sí nos invita a considerar una pregunta: ¿qué lugar ocupa la fidelidad del Eterno hacia Israel en medio de los acontecimientos que preceden a la manifestación de su Mesías?

Porque si leemos las Escrituras en conjunto, encontramos que el juicio y la misericordia no son conceptos que debamos separar arbitrariamente. Los profetas anuncian aflicción, disciplina y tiempos de angustia, pero también hablan de la intervención del Eterno, de la restauración de su pueblo y del cumplimiento de sus promesas.

¿Y si, en medio de ese escenario, Isaías 54 nos ayudara a contemplar algo que con frecuencia olvidamos?

Que el amor del Eterno por Israel no depende de que su pueblo haya tenido una historia impecable. Que su fidelidad no nace de la perfección de la amada, sino del carácter de Aquel que se comprometió con ella. Que las aguas del juicio pueden ser reales, que los montes pueden temblar y que los tiempos pueden volverse aterradores; pero nada de eso significa que el Eterno haya olvidado su pacto.

No estoy diciendo que Cantares 8:7 sea una profecía directa de los acontecimientos del fin, ni que Isaías 54 describa por sí solo una secuencia escatológica determinada. Estoy proponiendo que contemplemos juntos estos pasajes y prestemos atención a la imagen que emerge de su lectura.

En los días de Noé, las aguas trajeron juicio. En Cantares, las muchas aguas no pueden apagar el amor. En Isaías, el Eterno utiliza el juramento de los días de Noé para asegurarle a Sion que su misericordia no se apartará de ella.

Tres imágenes que, leídas en conjunto, nos conducen a una reflexión profunda: el juicio puede estremecer la historia, pero no debemos confundir la aflicción con el abandono del Eterno ni dar por terminado aquello que Él ha prometido restaurar.

Quizá por eso necesitamos volver una y otra vez a las Escrituras. Porque cuando miramos solamente las aguas, podemos creer que todo está perdido. Pero cuando escuchamos al



Eterno hablando a Sion, descubrimos que su última palabra no tiene por qué ser la que nosotros imaginamos en medio de la tormenta.

Los montes se moverán. Los collados temblarán. Las aguas podrán levantarse.

Pero el Eterno ha declarado: “No se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará”.

Y esa promesa nos obliga a mirar el futuro con reverencia, pero también con esperanza.



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¡EL PUEBLO DE ISRAEL VIVE! (AM ISRAEL JAI!

 DESPUÉS DE 2300 AÑOS, ESTA PROFECÍA SE COMENZÓ A CUMPLIR DESDE EL AÑO 1948. DESDE LAS CENIZAS DEL HOLOCAUSTO SURGIÓ EL SIONISMO, EL DESEO D...