EL BIEN Y EL MAL PROCEDEN DE YHVH:
MONOTEÍSMO PRE-EXÍLICO Y AUSENCIA DE SATANÁS COMO ADVERSARIO CÓSMICO EN LA TORÁ Y LOS PROFETAS
La teología popular actual distingue dos fuerzas: Dios como fuente exclusiva del bien y Satanás como fuente del mal. Sin embargo, al leer los textos más antiguos de la Biblia hebrea (la Torá, los profetas pre-exílicos y la literatura sapiencial), se encuentra un panorama distinto: YHVH, el Elohim de Israel, se presenta como el único origen de todo lo que ocurre, tanto la prosperidad como la calamidad. No hay un rival cósmico ni un príncipe del mal que comparta soberanía con Él.
Este estudio se propone examinar primero lo que los textos dicen por sí mismos, dejando que los versículos hablen, y después situar el desarrollo posterior de la figura de Satanás en su contexto histórico (exilio babilónico, dominio persa y período helenístico).
1. El principio declarado: YHVH como único soberano
Los textos más claros formulan el principio de manera explícita:
- Deuteronomio 32:39: "Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano."
Observa la lógica: si hay uno solo que mata y da vida, que hiere y sana, no queda espacio para un segundo agente independiente.
- 1 Samuel 2:6-7: "YHVH mata, y él da vida; él hace descender al Seol, y hace subir. YHVH empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece."
- Isaías 45:5-7 (el texto más contundente): "Yo soy YEHOVAH, y no hay otro; fuera de mí no hay Dios... Yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal (ra‘). Yo YEHOVAH, hago todo esto."
La palabra hebrea es ra‘, la misma que se traduce como "mal" en Génesis 2:9 ("árbol del conocimiento del bien y del mal"). Muchas versiones suavizan la traducción ("calamidad", "desgracia"), pero el término es el mismo que se opone a tov (bien). Además, el contexto es polémico: Isaías 45 se dirige a Ciro de Persia y niega que existan dos principios en oposición (como en el dualismo persa). YHVH afirma ser el autor de ambos polos.
- Amós 3:6: "¿Habrá algún mal (ra‘ah) en la ciudad, el cual YHVH no haya hecho?"
Es una pregunta retórica cuya respuesta esperada es "no": ninguna desgracia ocurre sin que YHVH la haya causado.
- Lamentaciones 3:37-38: "¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?"
Este texto, escrito tras la destrucción de Jerusalén (586 a.C.), mantiene la misma lógica: no se atribuye la catástrofe a un adversario, sino a YHVH.
2. La Torá: YHVH envía plagas, enfermedades y muerte
a) Las plagas de Egipto (Éxodo 7-12). YHVH endurece el corazón del faraón (Éx. 4:21; 7:3; 9:12; 10:1,20,27; 11:10), envía las plagas y mata a los primogénitos. En Éxodo 12:12 declara: "Yo YHVH pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito." En Éxodo 12:23 aparece "el destructor" (ha-mashjit), pero actúa bajo mandato y permiso de YHVH, no como rival; el versículo 29 dice directamente: "YHVH hirió a todos los primogénitos."
b) La tierra se abre (Números 16). En la rebelión de Coré, Datán y Abiram, Moisés dice: "Si YHVH hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare... entenderéis que estos hombres irritaron a YHVH" (Núm. 16:30). El versículo 32 relata el cumplimiento. Los 250 hombres que ofrecían incienso son consumidos por fuego que "salió de delante de YHVH" (v. 35), y 14.700 mueren por una plaga (v. 49).
c) Fuego y plagas contra Israel. Nadab y Abiú mueren por fuego de YHVH (Lev. 10:1-2). En Números 11:1 el fuego de YHVH consume el extremo del campamento, y en 11:33 hiere al pueblo "con una plaga muy grande". En Números 21:6 YHVH envía serpientes ardientes. En Números 25:9 mueren 24.000 en una plaga.
d) Enfermedades como castigo del pacto. Levítico 26:14-39 y Deuteronomio 28:15-68 enumeran con detalle lo que YHVH enviará si Israel desobedece: tisis, fiebre, inflamación, tumores, sarna, locura, ceguera, pestilencia, hambre. Deuteronomio 28:27 dice: "YHVH te herirá con la úlcera de Egipto." Deuteronomio 28:59-61 añade que YHVH traerá "enfermedades malignas y duraderas", y toda plaga no escrita.
e) La ley de los celos (Números 5:11-31) presenta a YHVH provocando directamente una enfermedad física en el cuerpo de la mujer culpable.
f) El principio en Éxodo 4:11. Ante la objeción de Moisés, YHVH responde: "¿Quién dio la boca al hombre? ¿Quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo YHVH?" La discapacidad también se atribuye a Él.
g) Dos opciones, no tres. Deuteronomio 30:15,19: "He puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal... la vida y la muerte, la bendición y la maldición." La alternativa es obediencia o desobediencia al pacto con YHVH; no aparece ninguna tercera figura que provoque el mal.
3. Los libros históricos: el espíritu malo enviado por YHVH
- 1 Samuel 16:14: "El Espíritu de YHVH se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de YHVH." El texto repite esta expresión en 16:15-16, 18:10 y 19:9.
- Jueces 9:23: "Envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem."
- 1 Reyes 22:19-23: Micaías ve a YHVH en su trono con el ejército celestial a su alrededor. YHVH pregunta quién engañará a Acab, y un espíritu se ofrece para ser "espíritu de mentira" en boca de los profetas. YHVH responde: "Lo persuadirás, y también prevalecerás; ve, y hazlo así." El v. 23 concluye: "YHVH ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas." Aquí no hay rebelión: es una corte celestial obediente.
- 2 Samuel 24:1: "Volvió a encenderse la ira de YHVH contra Israel, e incitó a David contra ellos, diciendo: Ve, haz censo de Israel y de Judá." Sobre este pasaje volveremos más adelante, porque su paralelo posterior es revelador.
- 2 Reyes 6:33: "He aquí, este mal de YHVH viene." 2 Reyes 15:5: "YHVH hirió al rey, y fue leproso hasta el día de su muerte."
4. Los profetas pre-exílicos y exílicos
- Miqueas 1:12: "De YHVH ha descendido el mal hasta la puerta de Jerusalén."
- Jeremías 18:11: "He aquí que yo preparo mal contra vosotros." Jeremías 11:11: "Yo traigo sobre ellos mal del cual no podrán salir."
- Jeremías 45:5: "He aquí que yo traigo mal sobre toda carne, dice YHVH."
- Ezequiel 20:25: "Yo también les di estatutos que no eran buenos, y decretos por los cuales no podrían vivir." Un texto especialmente difícil que muestra hasta dónde llega la idea.
- Ezequiel 14:9: "Si el profeta fuere engañado... yo YHVH engañé al tal profeta."
- Isaías 54:16: "He aquí que yo creé al destruidor para destruir."
- Joel 1-2: la plaga de langostas es llamada "el ejército de YHVH" (2:11,25).
- Habacuc 3:5: "Delante de su rostro iba la pestilencia, y a sus pies salían carbones encendidos."
- Oseas 6:1: "Él ha desgarrado, y nos curará; ha herido, y nos vendará."
5. Job y la literatura sapiencial
El libro de Job, en su estructura actual, incluye un prólogo con "el satán" (ha-satán), pero conviene leerlo con atención:
- Aquí satán lleva artículo definido ("el acusador"), es decir, es un cargo o función, no un nombre propio. Aparece entre "los hijos de Dios" que se presentan ante YHVH (Job 1:6).
- Actúa únicamente con permiso y dentro de límites que YHVH fija (1:12; 2:6).
- Es YHVH quien lo introduce al tema: "¿No has considerado a mi siervo Job?" (1:8; 2:3).
- En 2:3 YHVH dice que Job "todavía mantiene su integridad, aunque tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa." YHVH asume la autoría de la ruina.
- Job mismo atribuye todo a YHVH: "YHVH dio, y YHVH quitó; sea el nombre de YHVH bendito" (1:21). "¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?" (2:10). El narrador añade: "En todo esto no pecó Job con sus labios." El texto aprueba esa teología.
- Al final, los hermanos y conocidos lo consuelan "de todo el mal que YHVH había traído sobre él" (42:11).
- Job 5:17-18: "Él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan." Job 9:22-24 y 12:9-10 expresan la misma idea.
Otros textos sapienciales: Eclesiastés 7:14: "En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad considera: Dios hizo tanto lo uno como lo otro." Proverbios 16:4: "YHVH ha hecho todas las cosas para sí mismo, y aun al impío para el día malo."
6. Los salmos: la misma lógica
- Salmo 78:49: YHVH envió contra Egipto "el ardor de su ira... un ejército de ángeles destructores" (literalmente "mensajeros de males").
- Salmo 90:3-7, Salmo 104:29, Salmo 135:6 ("todo lo que YHVH quiso, hizo").
7. La figura de "Satanás" en el texto antiguo: lo que realmente dice
Antes del exilio, la palabra satán aparece como sustantivo común que significa "adversario", "oponente":
- Números 22:22,32: el ángel de YHVH se pone en el camino de Balaam "por adversario" (le-satán). Es un mensajero de YHVH, no un ser maligno.
- 1 Samuel 29:4: los filisteos temen que David sea "adversario" (satán) en la batalla.
- 2 Samuel 19:22: David llama a los hijos de Sarvia "adversarios" (satán).
- 1 Reyes 5:4; 11:14,23,25: Hadad y Rezón son "adversarios" (satán) levantados por YHVH contra Salomón (11:14: "YHVH suscitó un adversario a Salomón").
En ninguno de estos textos hay un ser sobrenatural, rebelde y autónomo llamado Satanás.
Comparación clave entre dos relatos del mismo hecho:
2 Samuel 24:1 (anterior)
"La ira de YHVH se encendió... e incitó a David"
1 Crónicas 21:1 (posterior al exilio)
"Satán se levantó contra Israel, e incitó a David"
El cronista, escribiendo siglos después, en un contexto ya influido por el pensamiento persa, sustituye a YHVH por satán (ahora sin artículo, casi como nombre propio). Ese cambio muestra, en el propio texto bíblico, la evolución de la idea: lo que antes se atribuía directamente a YHVH ahora se desplaza a un intermediario.
Zacarías 3:1-2 (período persa, c. 520 a.C.) presenta a ha-satán como fiscal en la corte celestial, que acusa al sumo sacerdote Josué; YHVH lo reprende. Sigue siendo una figura subordinada.
8. El contexto histórico: Babilonia, Persia y el desarrollo posterior
a) El exilio babilónico (586-539 a.C.). La destrucción del templo y la deportación plantearon una crisis teológica: ¿por qué YHVH permitió o causó esto? Los profetas (Jeremías, Ezequiel, Isaías 40-55) responden manteniendo la soberanía total de YHVH, pero Israel entra en contacto con una cultura que tenía demonología, ángeles, espíritus y tradiciones astrales desarrolladas.
b) Persia y el zoroastrismo (desde 539 a.C.). La religión persa postulaba un dualismo: Ahura Mazda (el principio del bien y la luz) frente a Angra Mainyu / Ahrimán (el espíritu destructor, de la mentira y la oscuridad). Es importante notar que Isaías 45:5-7 (dirigido precisamente a Ciro, rey persa) parece rechazar esta lectura: "formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal". Es una afirmación monoteísta que contradice el dualismo persa.
c) Período helenístico y literatura intertestamentaria (siglos III-I a.C.). Es en textos como 1 Enoc (Libro de los Vigilantes), Jubileos y los Rollos del Mar Muerto donde aparecen figuras como Semyaza, Azazel, Mastema y Belial, con un desarrollo claro de un reino del mal organizado, con ángeles caídos y un líder. Jubileos 10 y 17-18, por ejemplo, atribuye a Mastema muchas acciones que en el Éxodo y Génesis correspondían directamente a YHVH (por ejemplo, la prueba de Abraham en Gn. 22 y el intento de matar a Moisés en Éx. 4:24).
d) El Nuevo Testamento hereda este desarrollo posterior. La identificación de Satanás con la serpiente de Génesis 3 aparece explícitamente en Apocalipsis 12:9, un texto muy tardío. En Génesis 3, la serpiente es descrita como "más astuta que todos los animales del campo que YHVH Dios había hecho" (3:1), es decir, una criatura, y el texto nunca la llama Satanás.
1. Lógica monoteísta: Si YHVH es el único Dios y afirma "fuera de mí no hay otro" (Is. 45:5), todo lo que sucede ocurre bajo su soberanía. Admitir un poder del mal independiente contradice la afirmación.
2. Lógica de la retórica profética: Amós 3:6 y Lamentaciones 3:38 plantean preguntas cuya respuesta natural es que YHVH es autor de todo. Si hubiera existido un Satanás como causa del mal, estas preguntas habrían sido absurdas o falsas.
3. Lógica del pacto: Deuteronomio 28 y Levítico 26 ligan las desgracias a la desobediencia con YHVH como ejecutor. Si una fuerza ajena causara los males, el sistema de bendición-maldición perdería coherencia, porque Israel no podría saber si sus tragedias vienen de YHVH o de un rival.
4. Lógica de la crítica textual interna: La comparación 2 Samuel 24:1 / 1 Crónicas 21:1 demuestra que hubo un cambio doctrinal. Los mismos autores bíblicos corrigieron o reinterpretaron el relato antiguo.
5. Lógica de la evolución semántica: Satán pasa de designar a cualquier adversario humano o angélico (Núm. 22; 1 Re. 11), a un cargo en la corte celestial (Job, Zac. 3), a un nombre propio (1 Cr. 21), y finalmente a un líder del mal con ejército propio (literatura enoquiana y Nuevo Testamento).
1. Los textos más antiguos y centrales de la Torá, los profetas y la sabiduría hebrea afirman, con palabras explícitas, que YHVH es el autor tanto del bien (tov) como del mal (ra‘): manda plagas, enfermedades, destrucción, abre la tierra, envía espíritus malos y engaña a profetas, siempre dentro de su soberanía.
2. Isaías 45:7, Amós 3:6, Deuteronomio 32:39, 1 Samuel 2:6-7 y Lamentaciones 3:38 son declaraciones doctrinales directas, no episodios aislados. Formulan un monoteísmo estricto en el que no cabe un adversario cósmico independiente.
3. En la Torá no existe Satanás como personaje. La palabra satán aparece como sustantivo común ("adversario") y nunca designa a un ser maligno rebelde. La serpiente de Génesis 3 es una criatura creada por YHVH, y no se la identifica con Satanás en ningún texto antiguo.
4. Incluso en Job y Zacarías, donde ha-satán aparece, es un funcionario subordinado, actúa con permiso explícito y los propios personajes y el narrador atribuyen el resultado final a YHVH (Job 1:21; 2:10; 42:11).
5. El cambio de 2 Samuel 24:1 a 1 Crónicas 21:1 evidencia la transición doctrinal: la teología posterior al exilio, en contacto con Babilonia y Persia, empezó a distanciar a YHVH de la autoría directa del mal.
6. El desarrollo completo de un Satanás como enemigo de Dios, con ángeles caídos y reino propio, se consolida en el período intertestamentario (1 Enoc, Jubileos, Qumrán) y de ahí pasa al Nuevo Testamento. Es una construcción histórica posterior, no la teología original de Israel.
7. Conclusión general: Si se deja que los versículos hablen por sí mismos y se aplica un análisis lógico e histórico, la teología pre-exílica de Israel no es dualista. El mal y el bien proceden de una sola fuente: YHVH, el Elohim de Israel. La figura de Satanás tal como hoy se conoce es el resultado de siglos de evolución teológica influida por el contexto cultural del exilio y los imperios que siguieron.
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
ALIAGA & ROMERO