LAS VERDADERAS OVEJAS PERDIDAS 🐑 LA CASA DE ISRAEL.
Jesús no caminó al azar.
Cuando se pone el mapa de sus recorridos sobre las profecías de Isaías, Ezequiel y los Profetas, aparece un patrón imposible de ignorar:
Todos eran territorios históricamente ligados a las tribus dispersas del Reino del Norte.
Isaías dijo que la luz brillaría en “Zabulón y Neftalí, Galilea de los gentiles”.
¿Y dónde estableció Jesús su centro de operaciones?
Los judíos evitaban Samaria.
Pero Juan dice que a Jesús “le era necesario” pasar por allí.
¿Por qué? Porque el Pastor iba a buscar a las ovejas perdidas.
- Cruzó a Decápolis.
- Fue a Tiro y Sidón.
- Recorrió Galilea completa.
- Llamó discípulos entre pescadores del norte.
No fue casualidad. Fue cumplimiento profético.
“Tengo otras ovejas que no son de este redil” (Juan 10:16) el contexto no apunta a pueblos desconocidos al otro lado del océano…sino a israelitas dispersos, mezclados y alejados de Judea, exactamente donde los profetas dijeron que estarían.
El mapa confirma el mensaje:
El Pastor conocía dónde estaban sus ovejas.
“Habrá un solo rebaño y un solo pastor.”
No he sido envíado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel y justo esa fue su misión.
Harold Aliaga & Yosef Romero
— Instituto de Teología Crítica
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