LOS PRIMEROS SEGUIDORES DEL MESÍAS NO TENÍAN NINGÚN "NUEVO TESTAMENTO", NO TENÍAN UNA VERSIÓN DE MILES DE LA REINA-VALERA, "DIOS HABLA HOY" O UNA BIBLIA CATÓLICA O ALGUNA OTRA VERSIÓN PROTESTANTE...NI SIQUERA LOS JUDÍOS TENÍAN UN ROLLO DE LA TORÁ EN CADA CASA...SOLO EXISTÍAN LAS ESCRITURAS HEBREAS Y SOLO TENÍAN ACCESO A ELLAS LOS RABINOS Y LOS ESTUDIOSOS...ELLOS LAS ENSEÑABAN...Y CASA SÁBADO ERA LEÍDA LA TORÁ EN LAS SINAGOGAS. ¡NADIE ANDABA POR LAS CALLES CON UN ROLLO DE LA TORÁ AL HOMBRO Y MUCHO MENOS DEBAJO DEL BRAZO.
Pablo escribió:
"Porque las cosas que se escribieron antes (eso es el Tanaj o Biblia hebrea), para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza." (Romanos 15:4)
Ahora pregúntate: ¿qué cosas se habían escrito antes? ¿De qué Escrituras estaba hablando Pablo? En ese tiempo el Nuevo Testamento todavía no estaba escrito.
Las Escrituras que leían los creyentes eran la Ley, los Profetas y los Salmos. Entonces, si Pablo dice que fueron escritas para nuestra enseñanza, ¿cómo pueden afirmar hoy que ya no tienen valor?
El mismo Pablo declara:
"Toda Escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia." (2 Timoteo 3:16)
¿A qué Escritura se refería? Principalmente al mal llamado "Antiguo Testamento" (que ni es antiguo ni es testamento) porque era la Escritura que Timoteo conocía desde su niñez
(2 Timoteo 3:15). Si toda ella es útil para instruir en justicia, ¿en qué momento dejó de serlo?
Pablo vuelve a insistir en 1 Corintios 10, después de recordar los acontecimientos del éxodo:
"Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros." (1 Corintios 10:11)
No dice: "están escritas para Israel solamente". Dice: "para amonestarnos a nosotros".
Entonces surge otra pregunta: si la Ley ya no tiene nada que enseñarnos, ¿por qué Pablo sigue utilizándola para exhortar a la iglesia?
Aún más claro es Romanos 3:31:
"¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley."
No dice que la fe elimina la Ley. Dice que la confirma...
Y cuando explica el Nuevo Pacto, tampoco afirma que Dios borraría su Ley. Al contrario:
"Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré." (Hebreos 8:10)
Observa bien el texto. No dice: "quitaré mis leyes". No dice: "las aboliré". Dice: "las escribiré".
Y aquí aparece una gran contradicción de muchos creyentes.
Dicen que la Ley ya no tiene vigencia, pero al mismo tiempo siguen enseñando el diezmo, las ofrendas y las primicias, porque reconocen que allí hay principios válidos para el pueblo de Dios.
Entonces, ¿por qué aceptan unas enseñanzas de la Ley y rechazan otras? Si la Escritura es inspirada y fue escrita para nuestra enseñanza, toda ella contiene principios espirituales que siguen revelando el carácter y la voluntad de Dios. No todo se aplica de la misma manera bajo el Nuevo Pacto, pero eso es muy distinto a afirmar que dejó de enseñarnos.
La salvación jamás fue por guardar la Ley; siempre fue por la gracia de Dios. Pero la gracia nunca convirtió la obediencia en desobediencia. La Ley no salva, pero sí revela qué es el pecado, muestra el carácter de Dios y enseña cómo debe vivir el pueblo que ha sido salvado.
Si las Escrituras que se escribieron antes fueron dadas para nuestra enseñanza, para instruirnos en justicia y para amonestarnos, ¿con qué autoridad alguien afirma que ya no debemos prestar atención a lo que se escribió?
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