La escatología popular no falló por falta de fe.
Falló por leer poesía profética como si fuera física moderna.
El problema no es el texto.
Es el lector.
- “Vendrá en las nubes” ≠ viaje espacial
- “El sol se oscurecerá” ≠ colapso astronómico
- “Fin del mundo” ≠ destrucción del universo
El literalismo moderno NO es fidelidad al texto.
Es anacronismo.
Leer literalmente símbolos hebreos:
→ no acerca al texto
→ lo distorsiona
-
“Venir en las nubes” = Entronación y autoridad divina
-
“Sol oscurecido” = Caída de sistemas políticos
-
“Hijo del Hombre” = Figura que recibe dominio universal
-
“Trompeta” = Convocatoria soberana, no terror
-
“Cielos y tierra pasarán” = Fin de un orden, no del cosmos
-
“Fin del siglo (aion)” = Cambio de era, no fin del planeta
-
“Descender del cielo” = Irrupción divina en la historia
Jesús NO predijo el fin del mundo.
Predijo el fin de un sistema.
Y puso fecha:
> “Esta generación no pasará…”
Resultado histórico:
El Nuevo Testamento:
- NO habla de escape del mundo
- NO describe un rapto tipo sci-fi
- NO anuncia aniquilación cósmica
Habla de algo más radical:
No estás viendo el futuro.
Estás malinterpretando el pasado.
Y eso cambia todo.
La escatología popular vende miedo.
El texto original anuncia autoridad presente.
HAROLD ALIAGA & YOSEF ROMERO
INSTITUTO DE TEOLOGÍA CRÍTICA
No hay comentarios:
Publicar un comentario