viernes, 14 de agosto de 2026

MIGUEL SERVET (1511 - 1553): VÍCTIMA DE LA SANTA INQUICISIÓN PROTESTANTE.

 MIGUEL SERVET, MÉDICO Y TEÓLOGO ESPAÑOL ANTI-TRINITARIO, QUEMADO VIVO EN LA HOGUERA POR ÓRDENES DE JUAN CALVINO, QUIEN LO ODIABA PROFUNDAMENTE.


Contra Miguel Servet del Reino de Aragón, en España: Porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las Escrituras decir que Jesús Cristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes. Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo.

Así pues, sí a usted le enseñaron en el colegio que Miguel Servet fue quemado por la inquisición por descubrir la circulación de la sangre, le engañaron doblemente, pues le hicieron creer que fue la iglesia católica, cuando en verdad fue la iglesia protestante y no por su descubrimiento científico, sino por su enfrentamiento intelectual con CalvIno.

Servet envió el libro a Calvino, en aquel momento ya un importatnte lider religioso y teologo protestante, creyendo que así empezaría un tranquilo y sosegado debate, en la Europa librepensante y tolerante. En respuesta, Calvino le conmina a leer su propio libro Institutio religionis Christianae (Institución de la Religión Cristiana), publicado en 1536. Servet leyó el libro de Calvino e hizo anotaciones muy críticas en los márgenes del libro, devolviéndole la copia corregida, lo que desagradó enormemente al reformador, quien avisó que si Servet ponía los pies en Ginebra «no saldría vivo de ella». Calvino, como líder religioso de Ginebra, tenía una gran influencia en el consejo de la ciudad. Sus sermones y escritos en contra de Servet contribuyeron a crear un clima de hostilidad hacia el científico español.

La Inquisición de Lyon recibió parte de la correspondencia intercambiada entre ellos, con una nota de un informante asegurando que el autor del libro es un español llamado Miguel Servet que se oculta bajo el nombre falso de Michel De Villenueve, tras lo cual Servet es detenido, interrogado y encarcelado en Vienne. El 7 de abril, sin embargo, logra evadirse de una manera rocambolesca y casí cómica, al fingir necesidad de acudrir a la letrina y desde allí escapar por los tejados.

En un utopico y fiel reflejo de la personalidad de Servet, se le ocurrió ir a Ginebra para reunirse en persona con Calvino y debatir las ideas, pero Calvino odiaba enormemente a Servet y, como líder religioso influyente en Ginebra, tuvo un papel importante en este proceso al denunciar las ideas teológicas de Servet y presionar para que fuera juzgado y condenado. En Ginebra fue reconocido en la iglesia donde predicaba el propio Calvino y fue detenido por herejía y blasfemia por su negación de la Trinidad y el bautismo.

Durante el juicio, sostuvo diversos debates de carácter teológico. El 22 de septiembre, Servet escribió una última alegación en la que culpa a Calvino de hacer acusaciones falsas de herejía contra él y solicita que también sea detenido e interrogado como él. Finalizado el proceso, fueron consultadas las iglesias reformadas de los cantones suizos de Zúrich, Schaffhausen, Berna y Basilea, tras lo cual Servet fue condenado y sentenciado por el Consejo de Ginebra a morir en la hoguera. A pesar de las súplicas de algunos miembros del consejo, la sentencia fue ejecutada y Servet fue quemado en la hoguera, el 27 de octubre de 1553 en Ginebra.

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