LA PROHIBICIÓN DE COMER SANGRE
Por Luis Fernando Giraldo G
La Prohibición De Comer Sangre
Qué dice la Biblia, por qué se prohíbe, si debo obedecer hoy y su aplicación práctica
“Todo lo que se mueve y vive os será para mantenimiento; así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.”
“Y cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que comiere cualquier sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo.
Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.”
“Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.”
“Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre.”
“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas, si os guardareis, bien haréis.”
La Biblia no apela a higiene, sino a significado espiritual.
“Porque la vida de la carne en la sangre está…”
“Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.”
La morcilla no es carne con rastros de sangre, sino sangre preparada como alimento.
Desde el principio bíblico:
La Biblia no enseña condenación automática por alimentos.
“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”
“Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda, si come, es condenado, porque no lo hace por fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.”
“Manteniendo la fe y buena conciencia…”
“En los que a mí se acercan me santificaré…”
“Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece.”
“Todo me es lícito, mas no todo conviene; todo me es lícito, mas no me dejaré dominar de ninguna.”
No hay evidencia de expulsión automática por comer sangre.
“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos…”
“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para perdón de los pecados.”
“Sabiendo que fuisteis rescatados… con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.”
La Biblia sí prohíbe comer sangre.
La razón es teológica, no médica.
No hay condenación automática, pero sí un llamado a conciencia.
Obedecer no salva, pero forma el corazón y honra a Dios.
“No evito la sangre por miedo, sino por respeto a lo que Dios declaró sagrado.”
Sirviendo al Maestro
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