¿SABÍAS QUE SALOMÓN NUNCA PIDIÓ SABIDURÍA? ¿QUÉ DICE EL TEXTO REALMENTE? NUNCA TE LO HABÍAN CONTADO ASÍ...
“Salomón pidió sabiduría.”
La repetimos sin cuestionarla.
La aceptamos como un hecho.
La predicamos como una verdad indiscutible.
Pero cuando dejamos de escuchar la tradición…
y volvemos al texto bíblico en hebreo,
sin títulos añadidos, sin filtros teológicos posteriores,
descubrimos algo mucho más profundo.
Y también, mucho más desafiante.
EL PASAJE CLAVE
El famoso pedido de Salomón se encuentra en
1 Reyes 3:9 Ahí, en ese versículo tan citado,
está el corazón de toda esta enseñanza.
EL TEXTO HEBREO ORIGINAL (SIN INTERPRETACIONES)
HEBREO:
וְנָתַתָּ לְעַבְדְּךָ לֵב שֹׁמֵעַ
לִשְׁפֹּט אֶת־עַמֶּךָ
לְהָבִין בֵּין־טוֹב לְרָע
FONÉTICA:
Ve-natatá le-avdéja lev shoméa,
lishpót et-amejá,
lehavín bein tov le-rá.
TRADUCCIÓN LITERAL:
“Da a tu siervo un corazón que oye, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal.”
El texto no dice “sabiduría”.
No dice “inteligencia”.
No dice “conocimiento”.
Salomón pidió un corazón que oye.
LA EXPRESIÓN CLAVE: לֵב שֹׁמֵעַ LEV SHOMÉA
Acá está la clave que cambia toda la lectura.
LEV (לֵב)
En hebreo, el corazón no es solo emoción.
Es la mente, la voluntad, el centro de las decisiones.
Es el lugar desde donde se elige obedecer… o resistir.
SHOMÉA (שֹׁמֵעַ)
Oír activamente.
Oír con respuesta.
Oír para obedecer.
En pensamiento hebreo, hay una verdad contundente:
El que oye y no obedece, en realidad no oyó.
LEV SHOMÉA no es sensibilidad espiritual.
Es una vida rendida a la voz de Dios.
OÍR CON EL CORAZÓN = GUARDAR SUS MANDAMIENTOS
Y acá llegamos a un punto que muchas veces se esquiva.
En la Biblia:
Oír a Dios no es solo creer
Oír a Dios no es solo sentir
Oír a Dios es obedecer Su instrucción
Oír a Dios es guardar Sus mandamientos
La fe bíblica nunca se separa de la obediencia.
Por eso la Torá no comienza diciendo: “Cree, Israel…” "Solo ten Fe" "Crealo en tu mente"
Sino: שְׁמַע יִשְׂרָאֵל SHEMÁ ISRAEL Oye, Israel…
Y ese “oye” continúa con:
amar a Dios
guardar Sus mandamientos
enseñarlos
vivirlos en lo cotidiano
CREER SIN OBEDECER NO ES SHEMÁ.
LEV SHOMÉA ES FE QUE SE MANIFIESTA EN OBEDIENCIA.
LO QUE SALOMÓN NO PIDIÓ
La palabra hebrea para sabiduría es:
חָכְמָה JOJMÁ
ESA PALABRA NO APARECE EN SU PEDIDO.
Cuando la Escritura quiere hablar de sabiduría, lo hace sin rodeos. Aquí eligió otra expresión porque quiso revelar otra prioridad.
ENTONCES… ¿POR QUÉ SIEMPRE SE PREDICA QUE PIDIÓ SABIDURÍA?
POR LAS TRADUCCIONES Y LOS TÍTULOS
Algunas traducciones dicen: “corazón entendido”
Y los títulos agregados por editores resumen:
“Salomón pide sabiduría”
LOS TÍTULOS NO SON INSPIRADOS.
Son interpretaciones que, con el tiempo, moldearon la predicación.
POR LA INFLUENCIA GRIEGA Y LATINA
Cuando el hebreo pasó al griego y luego al latín:
“corazón que oye”
se reinterpretó como “inteligencia”, “prudencia”, “sabiduría”
Mentalidad griega: Sabiduría = capacidad intelectual
Mentalidad hebrea: Sabiduría = oír y obedecer a Dios
Ahí se produjo el desplazamiento del sentido.
PORQUE “SABIDURÍA” ES MÁS CÓMODA
Pedir sabiduría: no confronta, no exige rendición
permite seguir decidiendo según el propio criterio
Pero pedir LEV SHOMÉA implica:
someter decisiones
corregir conductas
alinear la vida con los mandamientos de Dios
Por eso muchos prefieren hablar de sabiduría y evitar hablar de obediencia.
SABIDURÍA SIN OBEDIENCIA: UN RIESGO ESPIRITUAL
Un corazón lleno de conocimiento, pero no sometido:
se apoya en su propia prudencia
usa la Biblia para justificarse
confunde entender con obedecer
La Escritura advierte claramente:
“No te apoyes en tu propia prudencia.”
SABIDURÍA SIN TORÁ INFLA.
OBEDIENCIA PRODUCE VIDA.
¿ENTONCES POR QUÉ DIOS HABLA DE SABIDURÍA DESPUÉS?
En 1 Reyes 3:12, Dios responde: “He aquí que te he dado corazón sabio y entendido…”
El orden es clave:
Salomón pide un corazón que oye
Dios le concede sabiduría como añadidura
La sabiduría no fue el pedido.
Fue la consecuencia.
Yeshúa repite una y otra vez:
“El que tiene oídos para oír, que oiga.”
No hablaba de oídos físicos.
Hablaba de LEV SHOMÉA.
Por eso también dijo:
“Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
En el Reino, fe, oído y obediencia van juntos.
DAME UN CORAZÓN OBEDIENTE
Tal vez hoy muchos oran:
“Señor, dame sabiduría”
“Señor, dame entendimiento”
Pero el cielo sigue honrando otra oración:
“Dame un corazón que te oiga… incluso cuando obedecer me incomoda.”
Porque:
la sabiduría sin obediencia confunde
el conocimiento sin Torá endurece
pero UN LEV SHOMÉA TRANSFORMA VIDAS
Que no cambiemos obediencia por astucia. Que no esquivemos los mandamientos llamándolo espiritualidad. Y que como pueblo volvamos a pedir lo que Dios todavía honra:
UN CORAZÓN QUE ESCUCHA, CREE Y DEMUESTRA ESA FE VIVIENDO CONFORME A SUS MANDAMIENTOS.
Ahí, y solo ahi, la verdadera sabiduría llega como añadidura!!!
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