miércoles, 2 de septiembre de 2020

ESPERANDO CON PACIENCIA EL REINO DE DIOS


 Esperamos lo que no vemos, eso se llama fe, y lo que esperamos en fe lo esperamos pacientemente. Del bendito Gobernante del Reino que estamos esperando, está escrito: 

 "es menester que el Cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de las que habló DIOS por boca de sus santos profetas desde el principio del mundo". 

Al despedirse finalmente de sus Discípulos, ellos le preguntaron diciendo: "¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?", a lo que el Maestro respondió:  " No os compete a vosotros saber los tiempos o las épocas que el Padre estableció en su sola potestad" (Hechos 1:6-7).  

Es decir, que los Discípulos sabían que en algún punto en el tiempo, Dios restauraría el Reino a Israel. El Maestro no les dijo que estuvieran equivocados, sino que ese tiempo y época solo era conocida por el Dios Todopoderoso. Pero ya hemos visto que, siendo que el Maestro ascendió al cielo, se hace necesario que el cielo "lo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas". Ese tiempo será el tiempo en que Jesús regrese y establezca el reino de Dios sobre la tierra y comience a juzgar a las naciones con "vara de hierro", desde Jerusalem, como está profetizado en Miqueas 4 y en otras partes por los otros profetas. Miqueas 4:1:4:

 1) Pero en los postreros tiempos, el monte de la Casa de YHVH

Será establecido como cabeza de los montes,

Y exaltado sobre todos los collados, y a él correrán los pueblos, 

 2) Y muchas naciones irán allí y dirán:

Venid, subamos al monte de YHVH, a la Casa del Elohim de Jacob;

Él nos enseñará sus caminos, y nosotros andaremos en sus sendas.

Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de YHVH. 

 3) Y Él juzgará entre muchos pueblos,

Y reprenderá a naciones poderosas, hasta las más distantes.

De sus espadas forjarán arados y de sus lanzas, podaderas.

No alzará espada nación contra nación,

Ni se adiestrarán más para la guerra. 

 4) Sino que cada uno se sentará debajo de su vid,

Y debajo de su higuera,

Y nadie los amedrentará,

Porque la boca de YHVH Sebaot lo ha dicho.


El Reino de Dios, ese Reino que aguardamos con paciencia, vendrá a dar solución a todos los problemas de la humanidad, y no estará en manos de políticos corruptos, sino en manos de Aquel Varón a quien Dios ha designado para ser Rey, Jesús el Mesías. Aquel tiempo será, además, un tiempo de juicio para las naciones, un tieempo de juicio para vida o para muerte eterna. Las naciones tendrán mínimo mil años para enderezar sus caminos, esto no sucederá de un dia para otro. Cuando Pablo dice que "Dios ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por Aquel Varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos" (Hechos 17:30), da a entender que no será un día de 24 horas, sino un día de mil años.

Para las naciones hay esa espectativa, para nosotros, quienes tambien esperamos el Reino de Dios y oramos pidiendo que venga, estaremos en posición de juzgar al mundo (ahora no estamos en esa posición), pero si sabemos que reinaremos con el Mesías por mil años. ¿Y sobre quienes vamos a reinar? ¡Sobre las naciones! Nosotros esperamos el reino con paciencia, ya que estaremos asociados con el Rey en esa tarea monumental.

Mientras llega el Reino, nosotros teenmos y debemos vivir en esperanza, pero tambien en santidad con temor reverencial tanto y sobretodo al Todopoderoso, como al Rey ungido por Él. Siempre dando razón de nuestra fe, siempre con la vista puesta en el Modelo a imitar,  en Jesús. Nada ni nadie debe movernos de esa esperanza bendito del regreso del Mesías y el establecimiento del reino de Dios. ¡Esa es nuestra bendita esperanza! Nuestra esperanza no es la falsa espectativa de ser "arrebatados" para reinar en el cielo. Toda la Escritura nos dice que el Reino será acá, en la tierra. 

"Los justos heredarán la tierra y vivirán para siempre sobre ella" (Salmo 37:29). 

"Felices los mansos, porque ellos heredarán la tierra" (Mateo 5:5).

"porque de Jehováh es el reino y él regirá las naciones .

Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;

se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,

aun el que no puede conservar la vida a su propia alma" (Salmo 22:28-29).

Isaías 11:6-9:

 6) Morará el lobo con el cordero,

y el leopardo con el cabrito se acostará;

el becerro, el león y la bestia doméstica andarán juntos,

y un niño los pastoreará.  

7) La vaca pacerá junto a la osa,

sus crías se recostarán juntas;

y el león, como el buey, comerá paja. 

 8) El niño de pecho jugará

sobre la cueva de la cobra;

el recién destetado extenderá su mano

sobre la caverna de la víbora. 

 9) No harán mal ni dañarán

en todo mi santo monte,

porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová,

como las aguas cubren el mar.

¡LA TIERRA SERÁ LLENA DEL CONOCIMIENTO DE JEHOVÁH, ASÍ COMO LAS AGUAS CUBREN EL MAR!

Isaías 25: 6-8, dice:

 6 Y Jehováh de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de sustanciosos tuétanos y vinos generosos.  7 Y destruirá en este monte la cubierta tendida sobre todos los pueblos, el velo que envuelve a todas las naciones.  8 Destruirá a la muerte para siempre, y enjugará Jehováh el Señor las lágrimas de todos los rostros y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. 

¡Todo esto lo hará Jehováh por manos de Su Rey Ungido, Jesús el Mesías! 

¡Bendito sea Él por siempre y para siempre!



martes, 1 de septiembre de 2020

Jesucristo Nunca Prometió El Cielo, Como Lugar Permanente Para Sus Discípulos / Examine Por Usted Mismo La Evidencia.

 

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Uno de los versos más usados para enseñar que vamos al cielo es Juan 14:23. Aquí el Mesías dijo, “En la casa de Mi Padre muchas moradas hay: De no ser así, les habría dicho. Voy a preparar un lugar para vosotros. Y si fuere y os preparare lugar para vosotros, vendré otra vez, y los recibiré a Mí Mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estén”.

¿Qué y Dónde está preparando lugares para los Suyos?

Antes que nada Jesús jamás prometió a sus seguidores darles un lugar en el cielo como morada permanente. Tampoco ninguno de sus apóstoles creyó que iría al cielo para estar con Dios y Jesús. Fue el filósofo Griego Platón el que sentó las bases de un alma inmortal que parte de este mundo después de la muerte. Su filosofía fue mezclada con el pensamiento Hebreo y nació el gnosticismo. Esta secta gnóstica, muy en boga en los tiempos de Jesús, amenazó a la sana doctrina predicada por Jesús y sus apóstoles. Los apóstoles, y en especial Pablo y Juan, advirtieron a las iglesias cristianas en contra de esa secta. Pablo llamó a los gnósticos: “La falsamente llamada ciencia” (“gnosis”) (1 Timoteo 6:20). Los gnósticos decían que la materia era mala y pecaminosa, y que Cristo no era humano sino que tenía apariencia de hombre. Creían que existía un plano superior (el “Pleroma”, especie de cielo gnóstico) donde vivían los AEONES (espíritus puros superiores, entre los cuales estaba Cristo antes de venir al mundo). Los gnósticos creían que ellos tenían el conocimiento verdadero para lograr partir a ese plano o dimensión de los espíritus con el alma inmortal. ¿No se parece esto mucho al pensamiento “cristiano” sobre una existencia en el cielo con Dios, Cristo, y sus ángeles después de esta vida, a través de nuestras “almas inmortales”? Es muy probable que muchísimos cristianos sean realmente cristianos gnósticos en este punto.

También Pablo advirtió, que después de su “partida”, entrarían en el rebaño del Señor falsos maestros que buscarían ganarse el rebaño con palabras pervertidas (Hechos 20:29,30). Y así fue. Con el correr del tiempo, la iglesia se corrompe con sus propios malos obispos que se levantan con sus herejías destructoras. En el siglo IV aparece el obispo “San Agustín de Hipona”, el Padre y Teólogo del catolicismo. Éste distorsiona radicalmente el verdadero significado del reino bíblico al decir, por vez primera, en su obra “La Ciudad de Dios”, que el reino era la iglesia católica Romana. Parece ser que los “amilenialistas católicos”, y “campbelitas amilenialistas” no han logrado sacudirse del todo de los errores de Agustín de Hipona.

Algunos dirán: “Bueno, ¿no dice Jesús que “los pobres en espíritu es el reino de los cielos”? (Mateo 5:3). Pero tomemos nota que el Señor NO dice que de los pobres en espíritu es el reino EN (sino “DE”) los cielos”. De modo que lo que Cristo ofreció a los pobres en espíritu era un reino que tiene su origen en Dios, y no en los hombres. Viene de Dios como un don o regalo para los hombres.

Pues bien, regresemos a Juan 14:1-3 de la pregunta. Veamos lo que verdaderamente dijo el Señor Jesucristo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis.”

Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a pensar en esta última frase “para que DONDE YO ESTOY (tiempo presente)”. En las más importantes versiones de la Biblia Inglesa se vierte este pasaje como “WHERE I AM” en tiempo siempre presente (“donde yo estoy”). Esta frase es sumamente importante y clave para entender los versos en cuestión. Jesús está ofreciendo un lugar a sus discípulos “en la casa de su Padre”. Luego nos dice que él nos tomará para que estemos con él en el lugar donde ÉL ESTÁ en el momento de pronunciar la promesa. Y, ¿dónde estaba Jesús cuando pronunció esa promesa? ¿En el cielo? ¿En Marte? ¡No! Él estaba aún en LA TIERRA, y más exactamente, EN JERUSALÉN. Recuerde que Jesús todavía no había ascendido al cielo, y aún no había ni siquiera resucitado. Por tanto Jesús estaba ofreciéndoles a sus seguidores volver a la tierra para estar con ellos en el lugar donde proclamó su promesa, es decir: ¡En Jerusalén!

Muchos cristianos creen que Jesús nos “llevará al cielo” para darnos nuestro “lugar” en la casa del Padre. Pero Jesús nunca habló de llevarnos al cielo en Juan 14:1-3. Usted NO leerá, ni siquiera una vez, de que iremos al cielo para recibir nuestro “lugar” una vez que esté preparado por Jesús. Lo que Jesús dijo era que prepararía nuestro lugar en la casa de su Padre y que luego volvería para estar con nosotros. Lo que NO dijo era CUÁNDO Y DÓNDE recibiríamos nuestro lugar en la casa del Padre. Él sólo está ahora ocupado PREPARANDO nuestras moradas, pero NO nos dice cuándo entraremos en ellas. En Apocalipsis 21 se revela que la “ciudad santa” bajará del cielo después del milenio. La ciudad santa de Apocalipsis 21 es descrita por Ezequiel como un edificio (40:2), y como una casa en 2 Corintios 5:1,2. Esta ciudad o casa santa bajará del cielo, y “Dios estará con los hombres” (Apocalipsis 21:3). Sólo los salvos entrarán en ella para tomar sus lugares o moradas (Apocalipsis 21:27). También leer Hebreos 11:9,10 donde se nos dice claramente que Abraham (el padre de la fe) “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Y en Hebreos 13:14 Pablo dice: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA PORVENIR.”


Por: Mario A.Olcese

domingo, 30 de agosto de 2020

PREGUNTAS LÓGICAS QUE MERECEN RESPUESTAS.

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¿ES JESÚS DIOS? 


¿Jesús es Dios? La Biblia es la Palabra de Dios. Nos habla de la vida y la muerte y de la vida resucitada - del hombre más grande que jamás haya vivido. Su nombre es Jesus el Mesías. Durante siglos, los hombres han debatido la identidad de este hombre único. ¿Era él Dios? ¿Era él un "mero" hombre? ¿Cómo hizo lo que hizo?


Afirmamos que las respuestas están en la Biblia. Si es así, la pregunta es: "¿Qué dice la Biblia:" Aquí hay una lista de preguntas lógicas, con versículos de las Escrituras pertinentes, para ayudarnos a saber si Jesús es Dios Todopoderoso:


Pregunta # 1: Si Jesús es Dios, ¿cómo iba a morir por nuestros pecados?


1 Timoteo 1:17:


"Ahora al Rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén".


Dios no puede morir, sin embargo, Jesús fue muerto y luego resucitado (Hechos 5:30). La Biblia no dice que sólo su "naturaleza humana" murió; dice que Jesús murió, la cual incluiría de Jesús (100%).


1 Corintios 15:3:


"Porque lo que he recibido todo les transmití a ustedes como de primera importancia: que el Mesías murió por nuestros pecados según las Escrituras".


Pregunta # 2: ¿Cómo puede Jesús ser "Dios" y tener un "Dios" al mismo tiempo?


El Dios de la Biblia es el Todopoderoso, el Creador, el Altísimo, y nadie se compara con él. Jesus el Mesías no puede ser "Dios" si él dice que nuestro Padre celestial es su "Dios".

Uno no puede ser el "Dios Altísimo" y estar en sumisión al "Altísimo Dios" (1 Cor.15: 28) y decir que Él es su Dios. Esto no tiene sentido.


Si las palabras realmente tienen significado, entonces uno no puede ser "Dios" y tener un "Dios" al mismo tiempo.


Echa un vistazo a los siguientes versículos que muestran claramente que nuestro Padre es el "Dios" de nuestro Señor Jesus el Mesías:


Efesios 1:17


"Sigo pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesus el Mesías, el Padre glorioso, le puede dar el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor".


Romanos 15:6:


"... Para que con un solo corazón y voz glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesus el Mesías".


2 Corintios 1:3:


"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación ..."


Efesios 1:3:


"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesus el Mesías, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en el Mesías".


1 Pedro 1:3


"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo"


Los versos de arriba son muy claros. Jesus tiene un Dios. ¿Quién es el Dios de nuestro Señor Jesus? Efesios 1:17 dice muy claramente que este Dios es nuestro Padre glorioso.

Jesus mismo llamó a nuestro Padre su "Dios" y su Padre muchas veces diferentes en las Escrituras.


Juan 20:17 (RV):


"... Subo a mi Padre ya vuestro Padre, a mi Dios ya vuestro Dios. "


Apocalipsis 3:12:


"Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios. Nunca más saldrá de allí. Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios;y también grabaré sobre él mi nombre nuevo".


Apocalipsis 3:21:


"Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono".


Pregunta # 3: Si Jesús estaba sentado a la diestra de Dios en el cielo cuando se escribió el libro de Apocalipsis, ¿por qué Jesús continúa haciendo tales declaraciones claras de que nuestro Padre celestial es su "Dios" si él mismo es Dios?


Apocalipsis 1:6:


"... [Jesús] ha hecho de nosotros un reino y sacerdotes para su Dios y Padre, a Él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos! Amén".


Apocalipsis 3:12


"Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios. Nunca más saldrá de allí. Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios; y también grabaré sobre él mi nombre nuevo".


Pregunta # 4: Si Dios no puede ser tentado por el mal, sin embargo, Jesús fue tentado en todo como nosotros, ¿cómo puede ser Dios?


Santiago 1:13:


"Porque Dios no puede ser tentado por el mal".


Hebreos 4:15:


"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, pero tenemos a uno que ha sido tentado en todo, al igual que nuestra semejanza, pero sin pecado".


La Biblia nunca dice que la "naturaleza humana" de Jesús fue tentada, sino que dice que "Jesús" fue tentado. En ninguna parte dice que "parte de Jesús" fue tentado; sino que era "todo" de él. Si Jesús es Dios, esto es una clara contradicción. Afortunadamente, Jesús es el Hijo humano de Dios, así que no hay contradicción.


Pregunta # 5: Si Jesús es Dios, entonces ¿por qué le oraba a Dios y le llamó "el único Dios verdadero" en Juan 17:3?


Juan 17:3:


"Ahora bien, esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, EL ÚNICO DIOS VERDADERO, y a Jesus el Mesías, a quien Tu has enviado".


En este versículo, Jesus hace una clara distinción entre "el único Dios verdadero" y él mismo. Jesús llamó a su Padre "el único Dios verdadero", y que no deja lugar para que Jesús también sea "Dios."


Pregunta # 6: Si Jesús es Dios, ¿por qué orar en absoluto?


Lucas 6:12:


"Uno de esos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios".


Él habría estado orando para sí mismo, o a otra "parte" de él mismo. ¿Lo hizo para nuestro beneficio en paz? Para ser un ejemplo para nosotros? Si Jesús se estaba orando a sí mismo, o de otra parte de sí mismo, entonces no estaba más que "actuando." No fue verdadera oración (la forma en que la conocemos), porque no oramos a nosotros mismos, oramos a Dios.

¿Estaba Jesús simplemente "actuando" cuando estaba en el Huerto de Getsemaní orando a Dios para que si no habría otra manera, que "si era posible se apartara esa copa" de él? Le estaba pidiendo a Dios si hubiera otra manera (es decir, otra forma de morir en lugar de una horrible muerte en una cruz). Si Jesús es Dios, entonces todas sus oraciones "a Dios" lo hacen parecer más bien ridículo.


Pregunta # 7: Si Jesús es Dios, ¿por qué dijo a sus discípulos: "Creen en Dios; crean también en mí "?

Juan 14:1:


"No dejen que sus corazones se preocupen. Creen en Dios; crean también en mí. "


Note que Jesús no dijo "el Padre," que el Padre es "Dios." Jesús una vez más hace una clara distinción entre él y Dios.


Pregunta # 8: De acuerdo con la doctrina de la Trinidad, el Padre y el Hijo son co-iguales. Si eso es cierto, ¿cómo puede el Padre ser (en alguna forma) más grande que Jesús?


Juan 14:28:


"Yo voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo"


Marcos 13:32:


"Nadie sabe el día ni la hora, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, SINO SOLO EL PADRE".


1 Corintios 15:27-28:


(27) Porque él (Dios) "ha sometido todo a su pies (los de Jesús)." Ahora, cuando se dice que "todo" ha quedado sometido a sus pies (los de Jesús), es evidente que esto no incluye a Dios mismo, quien todo bajo los pies del Mesías.

(28) Cuando él (Dios) haya hecho esto, entonces también el Hijo mismo se someterá a él (Dios) que le sometió todo (a Jesús), para que Dios sea todo en todos.


Claramente, 1 Corintios 15:27-28 anula la idea de que Jesús es Dios. Dice: "Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él (a Jesús), es evidente que esto no incluye a Dios mismo, quien todo lo sujetó al Cristo." ¿Cómo podría Dios hacerlo más sencillo?

Luego continúa diciendo: "Entonces el Hijo mismo se hará con sujeción a él (Dios) que le sometió todo (a Jesús), para que Dios sea todo en todos."


Ahora Jesús está exaltado a la diestra de Dios, dada toda autoridad en el Cielo y en la Tierra, y es "funcionalmente" igual a Dios. Pero después de que Jesús ha terminado el trabajo de restaurar el paraíso, que con el tiempo se "sujetará" a Dios, para que Dios sea todo en todos.

La doctrina de la Trinidad declara que Jesús es 100% hombre y 100% Dios. Lógicamente, no puede ser el 100% de una cosa y luego incluso "un poco" de otra cosa. Esto es, si las palabras y los números tienen significados definidos.


Pregunta # 9: ¿Cómo puede Jesús "ser como nosotros en todos los sentidos" y aún así ser "100% hombre y 100% Dios"?


Hebreos 02:17:


"Por esta razón tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todos los sentidos, con el fin de que pudiera ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en el servicio a Dios, y que él podría hacer expiación por los pecados del pueblo".


Si Jesús es Dios y también "como nosotros en todos los sentidos", significa que todos somos 100% hombre y 100% Dios. Esto no tiene sentido. O Jesús no es Dios y verdadero como nosotros en todos los sentidos (un hombre), o él es Dios y nosotros también. ¿Qué tiene más sentido?

El diablo y los demonios llamaron a Jesús el Hijo de Dios.


Pregunta # 10: Si Jesús es Dios y Dios no puede ser tentado, ¿por qué el diablo tienta a Jesús?


La Biblia dice que "Dios no puede ser tentado" (Santiago 1:13), y sabemos que el diablo sabe las Escrituras porque él las citó mientras trataba de tentar a Jesús (Mateo 4:6). El Diablo es totalmente maligno y persistente, pero no es tonto.

¿Por qué el diablo sigue preguntando a Jesús "si eres el Hijo de Dios ..." cuando lo estaba tentando?

¿No sabía el Diablo y sus demonios que estuvieran hablando con el Todopoderoso?

De hecho, dijo burlonamente a Jesús:

Mateo 4:3:

... "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan."


Mateo 4:6:

Si eres Hijo de Dios, dijo, tírate abajo.


El diablo sabía que Jesús era un hombre, el Hijo de Dios y el Mesías prometido, y es por eso que él hizo todo lo posible para tratar de conseguir que él pecara. El diablo sabía que si podía hacer que Jesús pecaba de una vez, no podía ser el sacrificio perfecto que era necesario para el perdón de nuestros pecados.


Creemos que Jesus el Mesías es un hombre único, porque él es el único hombre que nació de una virgen, que es el último Adán, que por sus elecciones de libre albedrío eligió confiar en Dios y vivió una vida sin pecado, siempre haciendo la voluntad de su Padre. Él murió como el sacrificio perfecto por nuestros pecados para que nosotros también pudiéramos tener una relación con Dios. Jesús es el Hijo de Dios, nuestro Salvador, nuestro Señor y nuestro hermano. Debido a su obediencia, Dios promovió a Jesús al lugar más alto posible - "Señor" sobre el cielo y la tierra (Hechos 2:36; Mateo 28:18.). Él es ahora la Cabeza de la Iglesia, trabajando con nosotros para hacer conocidos el amor y la verdad de Dios en esta tierra. Él es nuestro Señor y lo amamos. Le rendimos el homenaje y lo honramos por su obra de redención, pero no lo podemos adorar como a Dios, porque él dijo que es al PADRE a quien hay que adorar "en espíritu y en verdad" y él mismo se incluyó entre los "verdaderos adoradores" que adoran lo que saben.


Juan 4:21-24:


(21) Jesús le dijo: —Créeme, mujer, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. (22) Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación procede de los judíos. (23) Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca a tales que le adoren. (24) Dios es espíritu; y es necesario que los que le adoran, le adoren en espíritu y en verdad.


Si Jesús hubiera tenido la intención y el derecho de ser adorado como Dios, ¿cómo es que no lo dijo en esta ocación? ¡Por el contrario, se incluyó a sí mismo como uno de los Judíos que sabían lo que era la verdadera adoración! Los abogados de la doctrina (dogma) de la "Trinidad" definen en sus credos a Jesús como "Dios el Hijo", pero esa expresión no aparece por ninguna parte en los evangelios ny en ninguno de los escritos neo-testamentarios. Lo que sí aparece es la expresión "el Hijo de Dios", porque eso es lo que Jesús es, el hijo hmano de Dios, concebido o engendrado en el vientre de una mujer vírgen para ser, no un Dios, sino "el hombre Jesús el Mesías", el Mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5). Note que el Mediador o intercesor entre Dios y los hombres tenía que ser y es un hombre, no podía ser ni un ángel ni un Dios, sino un hombre que se pueda compadecer de nuestras debilidades y tentaciones porque él mismo fue tentado EN TODO como NOSOTROS, pero no sucumbió a las tentaciones, no pecó, sino que "se hizo obediente hasta la muerte", y por lo que padeció "aprendió obediencia". Leemos en Hebreos 5:


 (7) Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente. (8) Aunque era Hijo, aprendió la obediencia por lo que padeció. (9) Y habiendo sido perfeccionado, llegó a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen, (10)   y fue proclamado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.


¿Notan la diferencia entre el Mesías o Cristo y Dios? ¿A quién ofreció el Cristo "ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas"? ¿Quién es Aquel que lo podía librar de la muerte? ¿Porqué causa fue Jesús oido para ser librado de la muerte? ¡Por su temor reverente! ¿A quién iba dirigido ese "temor reverente"? Claramente lo implica el texto, su temor reverente era a su Dios y Padre Celestial. ¡Nosotros tambien debemos vivir y caminar, orar y alabar a Dios  nuestro Padre con temor reverente!


Si queremos ser verdaderos adoradores, tenemos que adorar al Dios verdadero, al Dios y Padre de nuestro Señor Jesús y Padre nuestro tambien. ¡Adoremos, pues, al PADRE en espíritu y en verdad! Desechando los dogmas del romanismo, que son a todas luces dogmas mentirosos.


 "¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo: el que niega al Padre y al Hijo.  Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene también al Padre" (1 Juan 2:22-23)



"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si son de Dios. Porque muchos falsos profetas han salido al mundo.  En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesus el Cristo ha venido en carne (es decir, que es un hombre) procede de Dios,  y todo espíritu que no confiesa a Jesús (como un hombre) no procede de Dios. Este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que había de venir y que ahora ya está en el mundo" (1 Juan 4:1-3). 


¡Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor!

jueves, 20 de agosto de 2020

JUSTICIA

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En 1 Reyes 3:16-28 encontramos uno de los relatos más extraños de la Biblia.

La curiosa historia cuenta el conflicto entre dos prostitutas que se disputan el mismo hijo y la intervención del rey Salomón para aplicar justicia. Lo extraño es la identidad de los protagonistas y el momento en el que ocurre.

Tras salir de Egipto más de 400 años antes Israel ha pasado siglos de caos en lucha constante – y con poco éxito – por establecer fronteras seguras, alcanzar unidad política interna y adelantar su desarrollo espiritual.

Con el establecimiento del reino bajo Saúl iniciaron un nuevo capítulo, primero haciéndose respetar frente a sus enemigos, y luego poco a poco uniéndose bajo un sólo líder.

Con el reinado de David el compás espiritual de la nación fue hallando su norte.

Y llegamos así a 2 Samuel 7 donde Dios reitera su compromiso eterno con la nación, y en particular con David y su familia, prometiéndole que el hijo que le naciera sera parte de su linaje, hijo de Dios mismo, y que Dios establecería para siempre su trono y descendencia.

En el primer libro de los Reyes estas promesas comienzan a cumplirse parcialmente cuando Salomón, el principe de paz (pues este el significado de su nombre) asciende al trono y consolida su poder sobre las 12 tribus de Israel. Reconociendo la difícil tarea que le espera, Salomón demuestra también humildad al suplicarle a Dios que le de sabiduría para poder gobernar bien al pueblo.

Y en medio de todo este mega plan que muestra el desarrollo del propósito de Dios para con toda una nación, la insólita intervención del rey para resolver un pleito entre dos prostitutas por un bebé resulta al menos extraña y poco trascendente.

¡Pero qué sorprendente es el texto bíblico!

Para comprender este momento tenemos que ampliar nuestra perspectiva y Mateo 1:1-17 es la clave.

Para un lector casual de la colección de los 39 libros del Antiguo Testamento, la pregunta más importante que suscita el texto es la obvia: ¿A quién le van a interesar 4000 años de la historia de una tribu de ex-beduinos morando en un territoria insignificante del medio oriente…?

La respuesta es Cristo.

El Antiguo Testamento es la historia de Cristo – escrita acerca de él, para él, y terminada siglos antes de que naciera. En Cristo comprendemos que todas esas historias tan raras como la de la sentencia de Salomón eran parte de un tapiz oriental tremendamente bello y complejo que se venía hilando desde antes de Génesis 1.

¿Y cuando Cristo vino, cual fue *su* historia? ¿De qué habló constantemente durante los 3 años de su ministerio?

La historia que contó constantemente era la del reino de Dios. Y su historia del reino no era adelantos tecnológicos o naves espaciales y milagros de la ciencia, sino una historia de paz, salud, justicia, abundancia, mansedumbre y misericordia.

Cristo nos enseña que toda la Biblia es la historia del desarrollo del propósito de Dios de establecer su reino eterno sobre toda la tierra. Y ese es el contexto en el que podemos comprender la extraña historia de 1 Reyes 3.

En resumidas cuentas, la historia de las prostitutas y el bebé es una historia de justicia.

Cuando leemos estas historias del Antiguo Testamento, aunque describen acontecimientos reales, tenemos que leerlas casi de la misma forma en que leemos las parábolas de Cristo, analizando cada detalle, tratando de comprender el significado de cada acción, palabra y personaje. Para que la historia sea efectiva tiene que ser tanto específica como aplicable.

En este caso el texto nos dice que las dos mujeres son prostitutas. ¿Cómo comprender el papel de estas mujeres, en este momento, dentro del mensaje eterno y universal de la Biblia…?

Tendemos a pensar en la prostitución casi como que si fuera una profesión que las mujeres eligen, casi como que al ir terminando el colegio nuestras hijas hubieran estudiado diligentemente para completar examenes, se hubieran reunido con los consejeros de carreras y al final hubieran elegido la prostitución como su profesión deseada.

Si ese ha sido nuestro concepto, qué absurdo que hayamos pensando así.

En una sociedad patriarcal como la de aquel tiempo – no tan distinta de las sociedades en que la mayoría de nosotros actualmente vivimos – la prostitución es la última y trágica opción de personas vulnerables y desesperadas. Personas que han perdido la protección de padres, hermanos o esposos, mujeres, a veces hombres, explotad@s y sol@s. La prostitución es una terrible realidad que se manifiesta en sociedades corruptas que no defienden a sus ciudadanos más frágiles, sociedades que publicamente deploran la ‘corrupción del orden social’ mientras que tras el velo del anonimato explotan y destruyen las vidas de mujeres y hombres por satisfacer deseos perversos.

La prostitución es un cancer de sociedeades complices en la venta y explotación de almas humanas.

En 1 Reyes 3 la prostituta que es recibida ante el hijo ungido de David para recibir justicia representa a todas aquellas personas explotadas y carentes de derecho y justicia en sociedades corruptas que viven, sólo para proteger los intereses de los poderosos.

Esta historia tan sorprendente nos está diciendo que cuando el Rey prometido por Dios se establezca sobre su trono, lo primero y más importante que hará es utilizar su poder para recibir, escuchar y defender a las personas más vulnerables de nuestras sociedades.

1 Reyes 3 es lo que Cristo vivió como el amigo y defensor de enfermos físicos y mentales, de niños, mujeres, viudas, extranjeros, pobres y todas las personas débiles e indefensas que van cayendo a la periferia de nuestras supuestas civilizaciones.

El llamado para cada uno de nosotros es claro y preciso: ¿qué estamos haciendo, cada uno de nosotros, en nuestro lugar, y en este momento, por defender a las personas vulnerables que nos rodean? ¿Donde estamos cuando levantan la voz las viudas y los huérfanos que día a día nos rodean?

Ninguno de nosotros es rey (o reina) como Salomón, pero *todos* tenemos oportunidad de levantar la voz o las manos por la justicia en nuestro hogar, vecindario, colegio o lugar de trabajo, cuando hacemos las compras o vamos por la calle.

No pretendo decir que es sencillo. Es relevante que Salomón reconoció que liderar es complicado y le pidió a Dios sabiduría. En este día que nuestra oración sea la de Salomón: “antes que todo, Dios, dame sabiduría para poder conducirme bien en esta vida tan complicada que enfrento”.

Pero nuestra oración más ferviente debe ser la que Jesús nos mandó – Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Sí, ven, Señor Jesús.


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