sábado, 26 de septiembre de 2026

LA TORÁ: LÁMPARA Y LUZ A NUESTRO CAMINO...

 



25 DE SEPTIEMBRE DEL 2026
POR: MOREH RAPHAEL DE LA ROCHE VELARDE
CUANDO LA PALABRA ILUMINA EL CAMINO

Shalom, el día de hoy reflexionaremos sobre una de las declaraciones más profundas del Salmo 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. ¿Alguna vez has intentado caminar en completa oscuridad sin saber dónde poner el siguiente paso? ¿Qué sucedería si tuvieras que avanzar por un sendero desconocido sin ninguna luz? El salmista nos presenta precisamente esa imagen para enseñarnos una verdad espiritual: nuestra vida necesita la dirección de Hashem. El ser humano puede tener inteligencia, experiencia, recursos, estudios y capacidad para tomar decisiones, pero ¿de qué sirven todas estas cosas si caminamos sin la luz de la Palabra? El salmista no dice que la Palabra es simplemente información religiosa, sino que la compara con una lámpara y una lumbrera, algo que permite ver dónde estamos, hacia dónde vamos y qué peligros debemos evitar. ¿Por qué necesitamos una lámpara para nuestros pies? Porque muchas veces el problema no está en saber cuál será nuestro destino final, sino en no saber dónde colocar el próximo paso. La expresión hebrea “נֵר לְרַגְלִי דְבָרֶךָ” — ner leraglí devaréja, “lámpara a mis pies es tu palabra”, nos lleva a comprender que la Palabra de Hashem tiene una función práctica: iluminar nuestras decisiones presentes. ¿Qué decisión estás enfrentando hoy? ¿Qué camino estás considerando tomar? ¿Estás permitiendo que tus emociones sean la lámpara que dirige tus pasos, o estás buscando la dirección de Hashem? La segunda parte del versículo declara: “וְאוֹר לִנְתִיבָתִי — ve'or lintivatí”, “y luz para mi camino”. La Palabra no solamente ilumina el paso inmediato; también proporciona orientación para el sendero. ¡Qué hermosa imagen! Una lámpara cerca de nuestros pies y una luz que alcanza el camino que tenemos delante. ¿Cuántas veces queremos conocer todo nuestro futuro cuando Hashem solamente nos está pidiendo fidelidad para el siguiente paso? La emunah aprende a caminar con la luz disponible. No necesitamos conocer todos los detalles del mañana para obedecer hoy. En la perspectiva hebrea de las Escrituras, la Palabra de Hashem no está separada de la vida cotidiana. La Torah enseña, corrige, orienta, confronta y forma al ser humano para que pueda caminar de acuerdo con la voluntad del Creador. Por eso, cuando el salmista declara que la Palabra es lámpara, está reconociendo que su vida no puede ser gobernada exclusivamente por sus propios criterios. ¿Qué ocurre cuando dejamos que nuestra propia lógica sea nuestra única guía? ¿Cuántas decisiones equivocadas hemos tomado porque confiamos más en lo que sentimos que en lo que Hashem ha dicho? ¿Cuántas veces hemos confundido nuestros deseos con la voluntad del Eterno? La luz de la Palabra también tiene una función incómoda: revela lo que está oculto. Cuando encendemos una lámpara en una habitación oscura, no solamente vemos el camino; también descubrimos el polvo, los obstáculos y aquello que preferíamos no mirar. ¿Estamos dispuestos a permitir que la Palabra ilumine también nuestras áreas oscuras? ¿Estamos dispuestos a reconocer errores, corregir conductas y abandonar caminos que no agradan a Hashem? La verdadera luz no solamente nos consuela; también nos confronta. El Salmo 119 presenta una profunda pasión por la Palabra de Hashem porque el autor comprende que obedecerla conduce a una vida ordenada delante del Creador. No se trata de utilizar las Escrituras únicamente cuando tenemos problemas; se trata de convertirlas en una guía permanente. ¿Buscamos la Biblia solamente para encontrar respuestas que confirmen nuestras decisiones, o estamos dispuestos a permitir que ella transforme nuestras decisiones? Esa pregunta es fundamental. La verdad que revela la Biblia acerca de este tema es clara: la Palabra de Hashem es una guía confiable para quienes desean caminar en fidelidad, porque ilumina nuestras decisiones, revela nuestros errores, muestra el camino correcto y nos ayuda a permanecer firmes cuando las circunstancias son oscuras. Yeshua también enseñó acerca de la importancia de escuchar y poner por obra sus palabras, mostrando que no basta con escuchar; debemos construir nuestra vida sobre aquello que hemos recibido. Entonces, estudiantes de EMET y amigos lectores, ¿qué está iluminando actualmente tu camino? ¿Tus temores? ¿La opinión de otras personas? ¿La cultura que te rodea? ¿Tus propios deseos? ¿O la Palabra de Hashem? Quizá hoy no tengas respuestas para todas las preguntas de tu vida, pero puedes tener luz para dar el siguiente paso. No desprecies esa luz. Abre las Escrituras, estudia, medita, pregunta, aprende y permite que la Palabra transforme tu manera de pensar y de vivir. Cuando la noche sea oscura, cuando no conozcas el camino y cuando tus fuerzas parezcan insuficientes, recuerda: no necesitas ver todo el sendero para seguir caminando; necesitas confiar en la luz que Hashem ya puso delante de tus pies.

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