El propósito de Dios se efectúa y se cumple en y con la Casa de Israel. Cuando se habla de la Casa de Israel, la gente lo asocia con los Judíos, pero eso no es correcto, aunque los Judíos son israelitas, no todos los israelitas son Judíos. Los Judíos son los descendientes de la tribu de Judá, la tribu de Benjamín y los Levitas. La Casa de Israel, por otro lado, está compuesta por las diez tribus restantes y están dispersas por toda nación, tribu, lengua y pueblo. Es una multitud la cual, nadie puede contar. Veamos la profecía de Oseas: "Cuando Gomer dejó de amamantar a No-compadecida, concibió y dio a luz un hijo. El Señor le dijo: -Llámalo: No-pueblo-mío, porque ustedes no son mi pueblo y yo no estoy con ustedes. El número de los israelitas llegará a ser como la arena de la playa, que ni se mide ni se cuenta, y en lugar de llamarlos No-pueblo-mío, los llamarán Hijos del Dios vivien...