sábado, 14 de octubre de 2023

"LA CASA DE MI PADRE"...¿EN EL CIELO O EN LA TIERRA?

 



¿EN LA TIERRA O EN EL CIELO?

Cuando alguien me dice: "Cuando mueras, ¿estás seguro que irás al cielo? Le contesto: ¿Y quién quiere morirse? ¿Y quién quiere ir para el cielo? ¡Yo estoy bien aquí, en la tierra!
La realidad es que nadie quiere morir, nadie quiere ir a ninguna parte, mucho menos al cielo, o a un supuesto "infierno de tormentos eternos". Nunca entenderé porqué un creyente musulmán extremista quiere inmolarse para ir a un "paraíso" que no existe. La verdad es que la religión es un absurdo, se guían por Guías ciegos, guías que ni aún ellos mismos están seguros de nada.
No existe en la biblia ninguna promesa de que al morir se vaya al cielo. ¡A nadie se le ha prometido el cielo como destino eterno jamás! El hombre es tierra de la tierra, polvo del polvo...¡No vino del cielo, por lo tanto, no puede regresar a un lugar donde nunca estuvo! ¡NO HAY NINGÚN PARAÍSO ALLÁ ARRIBA A DONDE IR!
¡Es un engaño religioso! ¡Todos volveremos al polvo de la tierra, a la no-existencia, a la nada!
De ser cierta y efectiva la esperanza de otra vida, de alguna vida futura, sería posible solo por resurrección, no por ninguna propiedad "inmortal" que tengamos ahora. ¡NO TENEMOS NADA INMORTAL EN NOSOTROS! ¡ESO ES UNA FALSEDAD QUE HA ORIGINADO MUCHAS FALSAS EXPECTATIVAS! ¡LOS SERES HUMANOS SOMOS POLVO DE LA TIERRA! La religión es un engaño monumental, nos engaña toda la vida y pretende engañarnos por toda la eternidad. Si la esperanza de la resurrección es verdadera, volveremos para vivir en la tierra, no en ninguna otra parte del cosmos. Después de todo: ¿Quién ha regresado de la muerte para decirnos que estuvo en algún cielo o en algún tormento? De los resucitados (según la biblia), como Lázaro, ninguno dijo nada acerca de haber estado en algún cielo o en algún "infierno". Eso ha salido de la imaginación y de la manipulación religiosa de hombres corruptos de entendimiento.
Se ha mal interpretado textos como, por ejemplo, Juan 14:1-4 para enseñar engañosamente que tenemos "mansiones preparadas" en el cielo para que, cuando muramos, ir allá a vivir en ellas.
Aunque el texto sí habla de "moradas" en la "casa del Padre", también habla de ir a "preparar lugar" y de "volver". Las preguntas que surgen son:
¿Hay moradas o hay que ir a prepararlas? ¿Están allí para ir a ellas al morir o se vendrá por nosotros? Mas importante aún, ¿A qué se refirió Jesús con es de "en la casa de mi Padre"? ¿Se refirió al cielo? Según todo el testimonio de las Escrituras Sacras, ¿Qué heredarán los "justos" y dónde vivirán "para siempre"?
"Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella."
(Salmos 37:29).
"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad" (Mateo 5:5).
Según estas dos declaraciones, ir a vivir en el cielo por la eternidad después de la muerte es una falacia, un engaño, una mentira.
En cuanto a la "casa de mi Padre"...no se refiere al cielo, donde está el trono de Dios, tanto como la "Casa de David" no se refiere a la casa donde vivía el rey David con sus mujeres e hijos. Se refiere a un reino, a un gobierno. Así que, "la casa de mi padre" es el Reino de Dios que será establecido sobre la tierra, de ahí que Jesús fuera a preparar lugar y volver, "para que donde él esté (como rey) ustedes también estén como gobernantes...."y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra" (Apoc. 5:10). Entonces, ¿es en el cielo o en la tierra? ¿Seremos reyes y sacerdotes y gobernaremos en el cielo o en la tierra? ¿Notan el engaño de la religión popular?
¡Si no lo notan es porque de veras están ciegos y siendo guiados por guías ciegos!
LA CASA DE DAVID es el reino, según 2 Samuel 7:12-14:
"Asimismo Jehová te hace saber que él te hará CASA.
Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. Él edificará CASA a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo" .
Aquí está claro lo de la "Casa de David" y la "Casa de mi Padre"...
Termino con esto:
"Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob [Israel] para siempre, y su reino no tendrá fin" (Lucas 1:31-33).
¡He ahí la "Casa de mi Padre" y la "Casa" edificada para David!
¡Que no te engañe la religón popular! ¿Que no te hagan caer en el hoyo de la confusión los guías ciegos!

Otras preguntas para meditar y considerar bíblicamente:

¿Porqué dice en Apoc. 21:1-4 que habrá "una tierra nueva y un cielo nuevo"?

¿Porqué se habla allí de la "morada de Dios con los hombres"?

¿Dónde es que ha habido muerte, dolor y lágrimas y dónde es que cesarán?

¿En qué sentido srán "nuevos" la tierra y los cielos?

¿Qué significa que "el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más"?.

Recuerde que el libro de Apocalipsis es un libro altamente simbólico y que las cosas representadas allí no son exactamente así en su realidad. Hay que consultas las demás escrituras para poder entender el significado espiritual de lo que ilustra en ese libro lleno de sombolismos....¡No se puede tomar todo literalmente! Por ejemplo Apoc. 12: No existen los dragones y mucho menos que persigan a una mujer para devorar al niño que esta parirá...mucho menos existe dicha mujer con una "corona de doce estrellas" y con la "luna debajo de sus pies" ..todo eso un simbolismo: La Mujer es Israel, el dragón es Roma, el hijo que la mujer parirá es el Mesías...que será "Señor en Israel", etc., etc.


viernes, 13 de octubre de 2023

BENDECIDOS PARA BENDECIR (Una Breve Reflexión)

 

Yo digo: El Eterno dijo en Génesis 12:3: "Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra", esto es a nuestro padre Abraham y a Su Descendencia (Israel). Sin embargo, respetando todos los puntos de vista, Pablo dice:

"no todos los que descienden de Israel son israelitas,
ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia" (Romanos 9:6-7).

Tal parece que el Eterno reconoce como Israelitas verdaderos e hijos (descendientes) de Abraham, a aquellos que son de fe, pero al incrédulo, a los que no son de la fe, aunque sean israelitas por descendencia natural, no por eso se cuentan como "hijos de Abraham", como un verdadero Israelita. Pablo va mas allá, y dice:

"Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, estos son hijos de Abraham" (Gálatas 3:6-7).

De modo que la fe es fundamental para ser hijos de Abraham e hijos de Dios....Ya que, "sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb. 11:6). Pablo concluye diciendo: "Y si ustedes pertenecen al Mesías, son descendencia de Abraham, herederos de la promesa". (Gál. 3:29).

La emunah, la fe, es el ingrediente principal en la receta salvífica que el Eterno ha preparado para la Descendencia de Abraham.

De modo que ser de padre y madre Judíos no hace Hijos de Abraham, tampoco todos los Israelitas son Judíos, aunque todos los Judíos se cuenten como Israelitas. Son verdaderos Israelitas todos los Descendientes de Abraham que ejercen fe, que por medio de esa fe aceptan a Yeshua como el Mesías, porque no vendrá otro Mesías. Cuando Yeshua entró a Jerusalem montado sobre un burrito y le aclamaban, diciendo: "¡Bendito es aquel que viene en el Nombre de Yehovah!" selló su mesiandad, pues, aquel memento fue el único momento en la historia de Iseael que aconteció tal cosa.

Vendrá un tiempo en el que el Mesías Yeshua ha de revelarse al pueblo Judío, será un tiempo muy especial, pues Israel llegará a estar en un gran apuro...será entónces que se cumplirá lo que está escrito en Zacarías 12:9-11:

9 En aquel día sucederá que buscaré destruir a todos los pueblos que vengan contra Jerusalén.

10 Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de súplica. Mirarán al que traspasaron y harán duelo por él con duelo como por hijo único, afligiéndose por él como quien se aflige por un primogénito.

11 'En aquel día habrá gran duelo en Jerusalén, como el duelo de Hadad-rimón, en el valle de Meguido.

La Casa de Judá será salvada y le será devuelta la gloria perdida de la Casa de David. Esto será después de que Efraim, la Casa de Israel esparcida por las naciones, la "plenitud de Gentiles" o "multitud de naciones" hayan entrado...así, "todo Israel será salvo". Y no solo eso, sino que será hecho bendición para el resto de los hombres, para todas las naciones que sobrevivan Armagedón. Porque "serán benditas todas las familias (naciones) de la tierra" por medio de la Descendencia de Abraham.

Es importante entender que la Descendencia de Abraham por medio de la cual, se bendecirá a todas las naciones de la tierra, es un cuerpo compuesto por Cabeza (el Mesías) y cuerpo, los verdaderos Israelitas, verdaderos Creyentes. El Mesías no es solo un hombre, sino que es un Cuerpo de Creyentes Ungidos. Así como cuando se ungía al sumo sacerdote, que se le derramaba aceite sobre la cabeza y ese aceite descendía por la barba y llegaba hasta el borde de sus vestiduras (Salmo 133:2), así la unción del Mesías comienza sobre la cabeza (Yeshua) y desciende sobre todo su cuerpo (los verdaderos creyentes ungidos) y llega hasta el borde mismo de sus vestiduras. Y es este Cuerpo Ungido bajo la Cabeza Ungida, los que serán bendición para TODAS LAS NACIONES DE LA TIERRA en el reino, en el MUNDO VENIDERO.

Shalom Aleijem!

martes, 10 de octubre de 2023

LA REDENCIÓN DE LA CASA DE ISRAEL Y DEL MUNDO...¡TODO GIRA EN TORNO A ISRAEL!

"NO HE SIDO ENVIADO SINO A LAS OVEJAS PERDIDAS DE LA CASA DE ISRAEL" - MATEO 15:24.

"Jacobo, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud" — Jacobo 1:1.
"Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según la presciencia de Dios Padre.." — 1 Pedro 1:1.
"Pero ustedes son raza elegida, sacerdocio real, nación santa y pueblo adquirido para que proclame las maravillas del que los llamó de las tinieblas a su maravillosa luz. Los que antes no eran pueblo, ahora son pueblo de Dios; los que antes no habían alcanzado misericordia ahora la han alcanzado" — 1 Pedro 2:9-10; Oseas 1:9,10; Romanos 9:23-26.


"El Señor le dijo: -Llámalo: No-pueblo-mío, porque ustedes no son mi pueblo y yo no estoy con ustedes, Aún así, el número de los israelitas llegará a ser como la arena de la playa, que ni se mide ni se cuenta, y en lugar de llamarlos No-pueblo-mío, los llamarán Hijos del Dios viviente. Se reunirán israelitas con judíos y se nombrarán un único caudillo y resurgirán de la tierra, porque es el día grande de Yezrael" — Oseas 1:9-11.


"Si Dios quería dar un ejemplo de castigo y manifestar su poder aguantando con mucha paciencia a aquellos que merecían el castigo y estaban destinados a la destrucción; y si al mismo tiempo quiso manifestar también la riqueza de su gloria en los que recibieron su misericordia, en los que él predestinó para la gloria,  en nosotros, a quienes llamó, no sólo entre los judíos, sino también entre los paganos. ¿Qué podemos reprocharle?  Como dice Oseas: Al que no era mi pueblo, lo llamaré Pueblo-mío, y a la que no era mi amada, Amada mía; y donde antes les decía: No son mi pueblo, allí mismo serán llamados hijos del Dios vivo" — Romanos 9:22-26.


"Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero" — Revelación 7:9.


El pueblo de Dios

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 

vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia" — 1 Pedro 2:9-10.


"Paz y misericordia para todos los que siguen esta norma, y para el Israel de Dios" — Gálatas 6:16.


¡TODOS LOS VERDADEROS CREYENTES, LOS VERDADEROS ADORADORES, SON PARTE DEL ISRAEL DE DIOS! ¡TODO ISRAEL (NOSOTROS Y LOS JUDÍOS) SERÁ SALVO!

miércoles, 4 de octubre de 2023

DIRECTOR DIVINO Y LA AGENCIA ANGELICAL

 



Por Miguel Flores

Génesis 18 comienza diciendo que " Jehová se apareció a Abraham" (v. 1). Leemos que Abraham "levantó la vista y vio a tres hombres" (v. 2). La implicación es que uno de los tres es en cierto sentido Jehová. Más tarde, es el Señor que dice: "De cierto volveré a ti por este tiempo el año que viene" (vv. 10, 13). Cuando los hombres se levantan para irse Jehová habla de nuevo (v. 17). Por último, dos de los hombres angélicos se alejan. Como la NVI contiene, "Abraham se quedó de pie delante de Jehová" (v. 22). La alternativa, dada como una nota al pie, dice "pero Jehová se quedó de pie delante de Abraham." No era, literalmente, Jehová (el principal) que se apareció a Abraham; era un ángel (su representante). Como agente del Señor, sin embargo, al ángel se le trata como Jehová.
Sabemos que esto debe ser así porque la Biblia es inflexible: Nadie ha visto a Dios (Juan 1:18, 1 Juan 4:12, 1 Tim 6:16.). Tenga en cuenta también que el ángel que representa directamente a Dios es adorado como el agente de Dios.
Cuando Jacob luchó con un ser celestial, que se dice que "Dios cara a cara vista." Así que Jacob se dice que ha luchado con "Dios" (Génesis 32:24-30). Sin embargo, sabemos por la palabra de Jehová al profeta Oseas que Jacob en su lucha contra Dios realmente luchó con un ángel (Oseas 12:3-4). Jacob no lucha, literalmente, con el Señor (el principal); fue con un ángel (Su agente) que él luchó. Sin embargo, como el agente de Jehová al ángel se le trata como JEHOVÁ. Una vez más, sabemos que esto es así porque la Biblia insiste: Nadie ha visto jamás a Dios (Juan 1:18, 1 Juan 4:12, 1 Tim 6:16.). Así también, cuando Jacob, como un hombre viejo, bendijo a los hijos de José, dijo: "Que el Dios ante el cual mis padres Abraham e Isaac caminaban, el Dios que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día, el Ángel que me ha librado de todo mal - pueda bendecir a estos muchachos "(Génesis 48:15-16).
Ciertamente, Dios mismo no es un ángel, pero el ángel como su agente le representaba. Otro ejemplo muy claro de este tipo de pensamiento es el siguiente. Según Deuteronomio 4:12 que era el Señor quien habló a Israel "del fuego" para darles su ley en el Sinaí. Se dice que es la propia voz de Jehová que habían oído. Sin embargo, varias Escrituras revelan al orador que fue un ángel. Esteban dice que "él [Moisés] estaba en la congregación en el desierto, con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí" (Hechos 7:38). Les dijo a los judíos: "Ustedes ha recibido la ley que fu entregada por medio de ángeles, y no han obedecido" (v. 53). Pablo también dice: "La ley se puso en práctica a través de los ángeles por un mediador [Moisés]" (Gálatas 3:19). Hebreos 2:2 no hace más que confirmar este punto, diciendo que el mensaje (la ley) fue "dicho por los ángeles." Esta no es una contradicción. El Señor no habla literalmente "en medio del fuego." Un ángel habló. Sin embargo, como el agente de Jehová al ángel se le trata como JEHOVÁ. Es como si Dios realmente habló.
La Escritura afirma que fue Dios quien "abrió las puertas de los cielos" y "hizo llover maná" para el pueblo de Israel para comer durante su peregrinación por el desierto. Les dio "el grano del cielo" para comer (Salmo 78:23-24). El maná no literalmente, descendía del cielo, del trono de Dios. Era "del cielo", porque se trataba de un don gratuito de Dios. Así también, el maná es llamado "el pan de los ángeles" (Sal. 78:25). Esto probablemente no es porque los ángeles tienen realmente el maná para el desayuno. Dios mismo proveyó la comida, pero lo hizo a través de la agencia de Sus ángeles.

sábado, 30 de septiembre de 2023

¿CÓMO DICE QUE DIJO?



 


"LA IGLESIA QUE SE REÚNE EN SU CASA" (PIEDRAS VIVAS)


"Les ruego que saluden de mi parte a nuestros hermanos en Laodicea, y también a Ninfas y a la iglesia que se reúne en su casa" (Colosenses 4:15).

La Cristiandad acostumbrada a locales y a templos fastuosos no conciben la idea de reunirse o congregarse en las casas u hogares particulares, pero obvian el hecho escritural de que la asamblea de los creyentes primitivos, los Creyente en Yeshua, se reunían o se congregaban en sus casas. Los templos y catedrales vinieron mucho más tarde y la idea vino de los paganos. Una vez el templo en Jerusalem fue abandonado, reemplazado por el verdadero templo, uno espiritual hecho con "piedras vivas" (1 Pedro 2:5), los Creyentes no construían templos, porque la misma Asamblea era el templo. "Pues nosotros somos el templo del Dios viviente. Como dijo Dios: «Viviré en ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (2 Corintios 6:16). Yeshua fue claro: "Dondequiera que hayan dos o tres congregados en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos" (Mateo 18:20).
Hoy, si no es un un local con una plataforma a la que denominan "altar" (que es donde está el púlpito) no es lugar indicado para la iglesia. ¡Ahora el altar y el templo somos los creyentes en Yeshua! Nos hacemos "sacrificio vivo" para Dios, formamos el altar y templo de Dios por medio de la fe en Yeshua. Dios habita en nosotros, camina con nosotros, vive entre nosotros por medio de Su espíritu de santidad. Los locales y los templos se hacen innecesarios y obsoletos. ¡Sirviendo al Dios vivo somos Su templo porque Él habita en nosotros, se mueve en nosotros y hace Su voluntad en nosotros! ¡La Asamblea somos nosotros y somos templo de Dios!
¡Dejemos los salones y los templos para los dioses paganos!
Nuestro Dios es un Dios vivo, tenemos a un Señor sobre nosotros, a Yeshua, somos Su cuerpo y él es nuestra Cabeza. Como "piedras vivas" junto a la "Piedra principal del ángulo" (Yeshua el Mesías) somos un templo espiritual para Dios, el Padre de Yeshua y nuestro Padre. ¡Gracia y Paz!

jueves, 28 de septiembre de 2023

LA FE QUE ORBA POR EL AMOR.

 



SANTIAGO 2:14-23

"Te mostraré mi fe por mis obras" -Santiago 2:18

MUCHOS han supuesto un conflicto de opinión entre las enseñanzas del apóstol Pablo y las enseñanzas de Santiago con respecto a la fe y las obras. Sin embargo, nosotros sostenemos que, bien entendidas, sus enseñanzas concuerdan plenamente. El Pacto de la Ley judía era enfáticamente un pacto de obras, mientras que la base de aceptación bajo el Nuevo Pacto es la fe. La ley decía, haz y vive; el evangelio dice, cree y vive.

El Apóstol Pablo, escribiendo a aquellos que conocían la ley y que habían sido entrenados bajo ella para esperar la vida eterna como recompensa del fiel cumplimiento de los requisitos de esa ley, se vio obligado a mostrar que la obediencia absoluta a esa ley es una imposibilidad en lo que respecta a la raza caída de Adán; y de ahí que "por las obras de la ley ninguna carne será justificada delante de Él [Dios]". Si, pues, la justificación y la vida eterna no pueden ser obtenidas por nadie mediante las obras de la ley, ¿cómo podrían obtenerse? El Apóstol procede a mostrar que nuestro Señor Jesús había guardado toda la ley irreprensiblemente, que así había asegurado todas las recompensas prometidas a "aquel que hace estas cosas"; a saber, la vida eterna y todas las bendiciones divinas. El Apóstol muestra además que, aunque nadie puede esperar la vida eterna guardando la ley, pueden esperarla y obtenerla de otra manera: no haciendo obras que serían aprobadas bajo el Pacto de la Ley, sino teniendo una fe que los aprobaría bajo el Nuevo Pacto, y les aseguraría tal medida de la cobertura de la justicia de Cristo como fuera necesaria para compensar todas las deficiencias e imperfecciones de sus naturalezas que les impedían cumplir todas las exigencias de la ley. Así nos dice: "La justicia de la ley se cumple en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al espíritu" (Romanos 8:4).

El apóstol Pablo no quiso decir ni por un momento que un mero asentimiento intelectual fuera suficiente. Sus enseñanzas están en total acuerdo con la declaración de Santiago en esta lección, que una fe que no produce esfuerzos u obras hacia la justicia sería una fe muerta, una fe sin valor-o peor, una fe condenatoria.

Tampoco debe entenderse que Santiago ignore aquí la fe y enseñe que las obras de la ley serían capaces o suficientes para justificar a los pecadores o hacerlos herederos de la vida eterna. Es probable que algunos en la Iglesia primitiva, habiendo llegado a comprender que Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree (Romanos 10:4), y que somos "justificados por la fe en su sangre (Romanos 5:9)", se fueran al extremo opuesto, como algunos hacen hoy, afirmando que la conducta de la vida es irrelevante, si sólo se mantiene la fe. Es probable que Santiago tuviera en mente a esta clase de personas al escribir esta epístola. Por lo tanto, advierte al lector sobre este punto: que no piense que una mera creencia o fe, que no deja huella en la vida y no va acompañada de ningún esfuerzo por vivir de modo que sea agradable a los ojos de Dios, sería una fe vital o que haría algún bien real. Por el contrario, ese es el tipo de creencia que tienen los demonios.

Como ilustración, señala que, al igual que una bendición no acompañada de comida no satisfaría a una persona hambrienta, la fe no acompañada de obras no lograría nada. Si se lanzara el reto: "Muéstrame tu fe sin tus obras", sería muy difícil responder. ¿Cómo podría demostrarse la fe si no es con obras? Por otro lado, sería tomar una posición muy correcta decir: "Te mostraré mi fe por mis obras".

Abraham es llamado el padre de los fieles; y de él está escrito: "Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia" (Romanos 4:3; Galatas 3:6; Santiago 2:23). Pero, como señala el Apóstol, la fe de Abrahán no era de las que no dan fruto de buenas obras y obediencia. Por el contrario, Dios probó la fe de Abrahán, y su fe se demostró aceptable por las obras de obediencia; la fe y las obras cooperaron en su caso, y deben hacerlo en todos los casos, de lo contrario la fe no será aceptable.

Los puntos que deben tenerse claramente en mente en esta lección son (1) que ninguna obra que los hombres caídos pudieran hacer serían obras perfectas; por consiguiente, ninguna de ellas podría ser aceptable a Dios. (2) El cristiano es aceptable a Dios mediante el ejercicio de la fe bajo los términos del Nuevo Pacto. Es esta fe la que cuenta en su aceptación, porque él es incapaz de realizar obras que serían aceptables. (3) Su fe aceptable debe ser probada por sus esfuerzos para hacer, en la medida de sus posibilidades, la voluntad divina. (4) Puesto que las obras por sí solas no justificarían, y puesto que la fe debe preceder a las buenas obras antes de que éstas sean aceptables, y puesto que las buenas obras, cuando son aceptadas, no lo son a causa de su propia perfección, sino a causa de la fe que las hace aceptables, por lo tanto se deduce que es la fe la que nos justifica donde las obras no podrían justificarnos, y que las obras no dejan de lado la fe, sino que simplemente atestiguan la autenticidad de la fe.

Hay aquí una gran lección para todos los que desean agradar a Dios. Es nuestra fe la que le agrada a Él; al principio no tenemos nada más; pero si la fe permanece sola, sin esfuerzo para producir frutos de justicia en la vida, se convierte en algo muerto, pútrido, ofensivo tanto para Dios como para el hombre. Aquel cuya vida es de autogratificación y pecado deshonra y daña cualquier fe que profese. Además, según nuestra experiencia, a quien no vive en armonía con su fe no se le permite mantenerla por mucho tiempo. El Señor envía "fuertes engaños para que crean la mentira"  a los que tienen algo de fe sin los correspondientes esfuerzos por hacer buenas obras.  (2 Tesalonicenses 2:11).

Recordemos que el pueblo del Señor son "epístolas vivas conocidas y leídas de todos los hombres" (2 Corintios 3:2); que son las obras las que se leen más que la fe, y de ahí la importancia del Texto de Oro, que debería ser cada vez más el sentimiento de todo seguidor de Cristo: "Te mostraré mi fe por mis obras".

¿ESTÁS SEGURO DE QUE JESÚS FUNDÓ TU IGLESIA?

  ¿ESTÁS SEGURO DE QUE JESÚS FUNDÓ TU IGLESIA? Uno de los serios problemas que enfrentamos es que, todo cristianismo sea católico, ortodoxo,...