COSAS OCULTAS REVELADAS...
La revelación de las grandezas del Eterno comienza con el reconocimiento de quién es Él, con el conocimiento de su propia grandeza. "YEHOVAH es grande, todo lo quiere hace, en el cielo, en la tierra, en el mar y en todos los abismos" (Salmo 135:5). Él es UNO y ÚNICO, no hay dioses con Él, nada ni nadie es semejante a Él. No es una Tri-unidad, ni una Modalidad, Él es UNO. "Oye Israel: YEHOVAH nuestro Elohim, YEHOVAH Uno es" (Deut. 6:4; Marcos 12:29-30). Jesús no es Yehovah, Yehovah es el Dios y Padre de Jesús. Jesús es el Mesías a quien Dios envió. Jesús mismo dijo que la vida eterna consiste en conocer a dos personas: "A tí, el único Dios verdadero, y a Jesús el Mesías a quien tu enviaste" (Juan 17:3).
Al tiempo del nacimiento de Jesús, el ángel (mensajero) del Eterno declaró a María:
"He aquí quedarás encinta y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, y el Yehovah Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y de su reino no habrá fin" (Lucas 1:31-33).
Fíjese que este Jesús sería llamado "hijo del Altísimo"; ¿Y quién es el Altísimo? El Salmo 83:18 nos lo dice: "Y sepan que Tú solo, cuyo nombre es YEHOVAH, Eres ’Elyón (el Altísimo) sobre toda la tierra!".
Está clarísimo que Yehovah es el Altísimo. Y Jesús sería llamado "hijo del Altísimo", no dice que Jesús sería el Altísimo, sino que sería llamado su hijo. NatanEl reconoció a Jesús correctamente, le dijo: "¡Rabí, Tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el Rey de Israel!" (Juan 1:49).
Ser llamado "hijo de Dios" o "hijo del Altísimo" es lo mismo, tiene que ver con su linaje real, el del rey David "su padre"...o del linaje de David. Dios le había prometido a David un descendiente suyo que se sentaría en su trono para siempre y declaró: "él me será a mi por hijo y yo le seré a él por padre" (2 Samuel 7:12-14). Si bien este texto puede referirse indirectamente a Salomón, quien reinó en lugar de David, su padre, es también una referencia profética al Mesías, ya que es el Mesías quien reinará sobre la casa de Israel para siempre.
Reconocer la superioridad del Todopoderoso sobre el Mesías y sobre todas las cosas es esencial para la revelación de las "cosas grandes y ocultas" que no conocemos. La trinidad no es una revelación, es un dogma elaborado en los concilios de la iglesia católica romana y acptado tácitamente por el iglesiero protestante. La "unicidad" o modalismo (también conocido como "solo Jesús") tampoco es revelación, sino una enseñanza errónea que dice que hay un solo Dios que se ha manifestado de tres modos distintos: como "padre", como "Hijo" y finalmente como "espíritu canto". Esto descalifica a Jesús como el Mesías, el hijo de Dios, el rey de Israel.
El Eterno nos revela cosas grandes y que estuvieron ocultas por generaciones, ocultas aún de los "sabios de este mundo".
"el misterio oculto desde los siglos y edades, pero ahora manifestado a sus santos".
La revelación del Dios eterno y del Mesías Jesús, el hijo de Dios, que ha venido y nos ha dado conocimiento para conocer al que es VERDADERO, a Su Dios y Padre.
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