martes, 20 de abril de 2021

RECONOCIENDO AL SOLO DIOS VERDAERO


 TODO AQUELLO QUE RESPIRA, QUE TIENE ALIENTO DE VIDA ALABARÁ A JEHOVÁH, EL ÚNICO DIOS (ELOAH) VERDADERO. CONOCER A JEHOVÁH Y A SU UNGIDO, EL ÚNICO MEDIADOR ENTRE ÉL Y LOS HOMBRES, JESÚS DE NAZARETH, ES EL CAMINO QUE CONDUCE A LA VIDA ETERNA.  NINGUNA PERSONA QUE DESCONOZCA QUE JEHOVÁH ES EL "ÚNICO DIOS VERDADERO" Y QUE JESÚS NO ES DIOS, SINO AQUEL A QUIEN DIOS ENVIÓ Y UNGIÓ COMO MESÍAS, NO TIENE LA ESPSRANZA DE VIDA ETERNA QUE SERÁ UNA REALIDAD EN EL MUNDO POR VENIR. JESÚS FUE MERIDIANAMENTE CLARO AL DECIR: 

"Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesus el Mesías a quien tú has enviado" (Junan 17:3).

NOTE COMO JESÚS HACE LA DISTINCIÓN ENTRE EL PADRE SANTO (JEHOVÁH DIOS) Y SU PERSONA, COMO ENVIADO, COMO EL UNGIDO (MESÍAS). POR LO QUE NO DEJA LUGAR A DUDAS DE QUE EL PADRE SANTO ES EL ÚNICO DIOS VERDADERO, MIENTRAS QUE ÉL ES EL MESÍAS, EL UNGIDO ENVIADO POR EL PADRE SANTO. DOS PERSONAS SEPARADAS Y MUY DISTINTAS....UNO ES ÚNICO DIOS VERDADERO, EL OTRO NO LO ES, UNO ES EL QUE ENVIÓ Y EL QUE UNGIÓ, Y OTRO ES EL ENVIADO , EL UNGIDO.

"cómo Dios ungió con espíritu santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38).

¿QUIÉN UNGIÓ A JESÚS DE NAZARETH CON ESPÍRITU SANTO Y CON PODER? ¡FUE DIOS! ¡EL DIOS DE JESÚS!  DEL MESÍAS (UNGIDO) ESTABA ESCRITO Y FUE CITADO POR EL ESCRITOR DE LA CARTA A LOS HEBREOS:

"Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros" (Hebreos 1:9). 

DE NUEVO, ¿QUIÉN UNGIÓ A JESUS?  ¿QUIÉN LO HIZO SEÑOR Y UNGIDO? ¡FUE JEHOVÁH DIOS, EL PADRE SANTO!  Y ESE PADRE SANTO ES LLAMADO "EL DIOS TUYO", ES DECIR, EL DIOS DE JESÚS....¡JESÚS TIENE UN DIOS, EL ÚNICO DIOS VERDADERO, JEHOVÁH DIOS TODOPODEROSO!  CUANDO JESÚS FUE RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS, LE DIJO A MARÍA DE MAGDALA:

" Yo subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.'' (Juan 20:17),

DE NUEVO, EL PADRE SANTO ES LLAMADO "MI PADRE Y MI DIOS" POR JESÚS EL UNGIDO, EL MESÍAS. SI JEHOVÁH DIOS, EL PADRE SANTO ES EL DIOS Y PADRE DE DE JESÚS EL MESÍAS O CRISTO (UNGIDO), NO SON LO MISMO, EL PADRE SANTO ES EL DIOS Y EL PADRE DE JESÚS ASÍ COMO ES EL DIOS Y EL PADRE NUESTRO!

DEBEMOS TENER ESTO BIEN CLARO PARA NO CAER EN EL ERROR DE PENSAR QUE DIOS Y JESÚS SON LA MISMA COSA, LA MISMA PERSONA, O QUE SEAN IGUALES, COMO AFIRMA EL DOGMA TRINITARIO.  ¡LA VIDA ETERNA DEPENDE DE ESTE CONOCIMIENTO! DE RECONOCER QUIEN ES EL SOLO DIOS VERDADERO (JEHOVÁH DIOS TODOPODEROSO) Y DE CONOCER  QUIÉN ES JESÚS EL MESÍAS A QUIEN ÉL ENVIÓ.

Porque aunque sea verdad que algunos son llamados dioses, sea en el cielo o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), sin embargo, para nosotros hay un solo Dios [Verdadero], el Padre, de quien proceden todas las cosas, y nosotros vivimos para él; y un solo Señor, Jesus el Mesías, mediante el cual existen todas las cosas, y también nosotros vivimos por medio de él" (1 Coribtios 8:5,6).

TENEMOS QUE ENTENDER CLARAMENTE, TENERLO CLARO EN NUESTRAS MENTES Y CORAZONES QUE JEHOVÁH ES EL SOLO DIOS VERDADERO Y QUE EL HOMBRE JESÚS EL MESÍAS, ES EL MEDIO PARA ACERCARNOS A ÉL, EL MEDIADOR ÚNICO ENTRE JEHOVÁH DIOS TODOPODEROSO Y LOS HOMBRES, COMO ESTÁ ESCRITO:

"Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Jesús el Mesías, quien se dio voluntariamente en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo" (1 Timoteo 2:5,6). 

COMO VEN, LA VERDAD ES SENCILLA, NO ES COMPLICADA, ¡SON LOS DOGMAS INVENTADOS POR LOS HOMBRES LOS QUE COMPLICAN LAS COSAS!  VEAMOS POR  ÚLTIMO EL SIGUIENTE DATO DE LAS SANTAS ESCRITURAS: 

"Conozcan que tu nombre es Jehovah. ¡Tú solo eres Altísimo sobre toda la tierra!" (Salmo 83:18), 

¿QUIÉN ES EL "SOLO ALTÍSIMO SOBRE TODA LA TIERRA? JEHOVÁH DIOS TODOPOEROSO.  AHORA BIEN, DE JESÚS ESTÁ ESCRITO:

"Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David" (Lucas 1:32).

¡MAS CLARO QUE ESTO ES IMPOSIBLE!  ¡JESÚS ES EL HIJO DEL ALTÍSIMO, NO EL ALTÍSIMO MISMO! ¡Y NOSOTROS TAMBIEN SOMOS HIJOS DEL ALTÍSIMO, SI COMO JESÚS NOS SOMETEMOS AL PADRE SANTO.


lunes, 14 de diciembre de 2020

EL PLAN DE SALVACIÓN Y LAS FALSAS ESPECTATIVAS

 

                                                   "El alma que pecare, esa misma morirá"


La creencia popular acerca de la salvación está viciada por unos conceptos erróneos y falsas espectativas. Es de notar que al confrontar bíblicamente esas falsas espectativa y conceptos erroneos muchas personas creyentes y la cristiandad extraviada pueden llegar a sentirse un tanto desorientados, pero si su fe en las Santas Escrituras es genuina, abrirán sus ojos y corazones a la verdad bíblica y encontrarán el verdadero consuelo de las Escrituras.= haciendo mas fuerte su fe.

"La paga del pecado es muerte"

Es interesante ver como para la mayor parte de la cristiandad nominal la "paga del pecado" no es muerte, sino que, de acuerdo a sus dogmas,  es vida en un lugar de tormentos que durará por las edades sin fin. Incluso, describen ese "lugar de vida en torrmentos" con una vividez increible de torturas indecibles, en medio de las cuales, "las almas se returecen en medio de un fuego con un agente acelerador como el azufre sin la posiblidad del mas mínimo alivio por la eternidad.  Peor aún, alegan que las "almas salvadas" que estarán en el cielo disfrutando de delicias sin fin verán la horrible agonía de las "almas condenadas" y sentirá placer al contemplar tan horripilante espectáculo. En fin, para la cristiandad extraviada, la paga del pecado no es la muerte, sino vida eterna en tormentos. Pero, ¿qué enseña realmente la Escritura?  Bueno, según la palabra de Dios la muerte es muerte, es decir, la ausencia absoluta de vida o de conciencia y actividad.  De modo que cuando Dios le advirtió al Adam que si tomaba y comia del árbol prhibido "ciertamente moriría" l que indicaba esa sentencia sería que perderia el derecho de continuar viviendo.

Y ordenó YeHoVáH ’Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto come libremente,° pero del árbol del conocimiento del bien y del mal, no comerás de él, porque el día que comas de él, ciertamente° morirás (Gé 2:16-17).

Esa fue la advertencia divina. ¡Ciertamente morirás! Sin embargo, la cristiandad extraviada insiste en que Dios no estaba hablando de morir físicamente, es de decir, de la muerte biológica, sino de una supuesta "muerte espiritual", en la que solo el cuerpo moriría pero que el "aliento de vida" o la energía vital que hace que el cuerpo funcione seguiría viviendo como un "alma inmortal". Pero la Biblia no habla por ningún lado de "almas inmortales", como tampoco habla de una supuesta "muerte espiritual". 

Despues de desobedecer el mandato de Dios, al ser confrontado el hombre ya pecador, destituida de la gloria de Dios, el Eterno confirma la sentencia sobre el Adam diciendo: "Por cuanto has atendido a la voz de tu mujer, Y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: No comas de él, ¡Maldita sea la tierra° por causa tuya! Con fatiga comerás de ella todos los días de tu vida,


Y al hombre dijo: Por cuanto has atendido a la voz de tu mujer, Y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: No comas de él, ¡Maldita sea la tierra° por causa tuya! Con fatiga comerás de ella todos los días de tu vida,Espino y abrojo te brotará° y Comerás hierba del campo. Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que retornes a la tierra, Porque de ella fuiste tomado, Pues polvo eres° y al polvo volverás" (Gén 3:17-19).

¿Adónde retornaría el hombre al morir? ¡Retornaría a la tierra, al polvo de la tierra! ¿Cómo podría retornar al cielo si nunca estuvo allí? Por eso dice: "del polvo fuiste tomado, pues, polvo eres y al polvo volverás". ¡NADA SE MENCIONA ACERCA DE IR AL CIELO O A ALGÚN LUGAR DE TORMENTOS INDECIBLES! ¡Esos conceptos son totalmente ajenos a las Santas Escrituras y al pensamiento hebreo! El Salmista dice: "Los cielos son los cielos de Yehováh, mas ha dado la tierra a los hijos de los hombres" (Sal 115:16).  El hombre fue creado de la tierra y para la tierra.  Entonces, cuand Dios dijo que el hombre moriría significaba que esa sería la pena o la paga por el pecado. ¡La paga del pecado es muerte, no es vida en ninguna forma!

En la muerte no hay conciencia ni actividad alguna.  Los que duermen el sueño de la muerte, no tienen ninguna conección con los vivientes, no tiene nada que ver con la actividad humana "debajo del sol" :

Eclesiastés 9:5-10 dice:


5. Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos nada saben, ni tienen más recompensa, porque hasta su memoria es puesta en el olvido.

6. Han perecido con su amor, con su odio y con su envidia, y nunca más tendrán parte alguna en todo lo que se hace debajo del sol.

7. Anda, come tu pan con gozo, y bebe tu vino con corazón alegre, porque tus obras ya son aceptables a Ha-’Elohim.

8. En todo tiempo sean blancas tus vestiduras, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

9. Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de tu vida vana que te han concedido debajo del sol. Sí, todos tus días de vanidad, pues ésta es tu recompensa en la vida y en el trabajo en que te afanas° debajo del sol.

10. Todo cuanto halle hacer tu mano, hazlo con tus fuerzas, porque en el Seol, adonde vas, no hay obra ni propósito, ni conocimiento ni sabiduría.
"

"No alabarán los muertos a YH, Ni cuantos bajan al silencio"  (Sal 115:17).
De modo que los muertos no alban a Dios, no están vivos, están muertos, y pr lo tanto, no tienen ninguna actividad. Pero la doctrina cristiana de la supuesta "inmortalidad del alma humana" dice todo lo contrario, y es contraria a las Escrituras. De modo que la salvación no significa que somos librados de un supuesto "infiernos de tormentos eternos", sino que seamos librados de la muerte, que es la "paga del pecado".  Note que Pablo afirma que "la paga del pecado es la muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús" (Rom 6:23). Ambas cosas estan opuestas la una a la otra. La muerte y la vida eterna. Pero Pablo tambien nos dice que la vida eterna y la inmortalidad (la incorruptibilidad), son cosas que hay que buscarlas, lo que significa que no las tenemos, que no son inherentes a nosotros. 

"Pero según tu dureza y tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de ira y de la revelación del justo juicio de Dios; el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:° Vida eterna a los que perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad" (Rom 2:5-7)
Si ya tunemos un "alma inmortal", y por ende, inmortalidad, ¿para que tenemos que buscar "glorina, honor e inmortalidad"?

La cristiandad extraviada ha engañado al mundo entero.
Como ya hemos visto, la cristiandad extraviada aha engañado al mundo entero con la falsa eneseñanza de la "inmortalidad inherente del alma humana y con la falsa espectativa de ir a vivir al cielo despues de esta vida. Por sorprendente que esto pueda parecer, en ningún lugar de las Santas Escrituras podemos ver que el cielo le haya sido prometido a ningún ser humano! Por el contrario, el Salmista dice:

"Un poco aún, y el malo no existirá más, Examinarás con diligencia su lugar, y él no estará allí.  Pero los mansos heredarán la tierra, Y se deleitarán con abundante paz"
(Sal 37:11) Y añade: "Los justos heredarán la tierra, Y habitarán en ella perpetuamente" (Vers. 29). Jesús expresó la misma idea al decir:
"Bienaventurados los mansos,° porque ellos heredarán la tierra" (Mateo 5:5).
Por lo tanto, la espectativa de ir al cielo a vivir, ya sea despues de la muerte o cuando Jesús vuelva, en totalmente erronea y es un falsa espectativa.

Shalom a todos!

lunes, 26 de octubre de 2020

"EL DIOS DE ESTE SIGLO"...¿EL DIABLO?

 ¿Qué enseña Pablo realmente en 2 Corintios 4:4?


"Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios".

La mayoria de las personas leen este pasaje bíblico e inmediatamente piensan en un dios del mal que literalmente ciega el entendimiento de los que no creen para que se pierdan. A simple vista esta es la impresión que da la lectura. Pero vamos a considerar estos versos en su contexto, con mente baierta y no manipulada por los sistemas de religión.

El verdadero contexto de los versículos 3 y 4 del capítulo 4 de segunda a Corintios está en el capítulo anterior, el capítulo 3.

Pablo comienza el capítulo 3 diciendo:

"¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros? Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón" (2 Cor 3:1-3). Es evidente que Pablo está hablando es a causa de la oposición que enfrentaban él y sus asociados con el Judaismo. Los Judios desde el principio perseguían al apóstol y a los cristianos que declaraban por doquier la gloria del Señor Jesús el Mesías como el Mesias de Israel. Por todas las ciudades por donde Pablo pasaba predicando el evangelio de Cristo, el evangelio del reino del Mesías era confrontado y perseguido y era contardicho por el sistema judaico.

Habían tambien los "falsos hermanos" y entre ellos había judaizantes que insistían en que se habían de guardar ciertos ritos de Moisés como la circuncisión. Veamos lo dice el apósto conreferncia a estos últimos, escribiendo a Tito, dice:

"retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras(en las cuales habían congregaciones), enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene" (Tito 1:9-11).

Hablando de los opositores Judíos y de los "falsos hermanos" dice:

¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. 23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, PELIGROS DE LOS DE MI NACIÓN, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, PELIGRO ENTRE LOS FALSOS HERMANOS" (2 Cor 11: 22-26).

Gálatas 2:3-5:

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse; 4 y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, 5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros. ¡Era a esos los opositores a los que había que "tapar la boca" para que no enseñaran vanidades en contra del Mesías Jesús y de sus apóstoles, entiensase Pablo y sus compañeros. La oposición era tal, que hasta a Pedro lograron que entrara en opocisón hipócrita "por miedo a los judíos" que venían de Jerusalem departe de Jacobo (Gálatas 2:11-16).

Por esta razón, Pablo comienza diciendo en 2 Cor 3:1: "¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, COMO ALGUNOS, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?" Y continúa: "siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón" (Verso 3). La Iglesia estaba bajo fuego por parte de los Judaizantes y de los Judios que se oponían tenazmente al evangelio y al Cristo.

Estos,se aferraban con uñas y dientes (como los judaizantes modernos) a la Ley de Moisés y al rito de la circuncisión del prepusio "conforme al rito de Moisés" (Hechos 15:1-2).

Como "ministros competentes del nuevo pacto", Pablo y sus compañeros debían afianzarse en el evangelio de Cristo y no someterse a la autoridad del Judaísmo, de los legalistas y de los que querían obligarlos a judaizar, comprometiendo así la verdad y la libertad del Evangelio. Como ministros competentes ellos no iban a dejarse regír por la LETRA sino por el ESPÍRITU de la Ley, "porque la LETRA MATA pero el ESPÍRITU VIVIFICA".

Luego Pablo pasa a hablar de los dos ministerios, ambos fueron con gloria (esplendor), el uno fue grabado en piedra y era algo temporal, el otro, el del espíritu, era mas glorioso porque sería permanente y traía justificación y vida eterna, por lo que su vigencia sería eterna.

Pablo se refiere a estos dos ministerios como "el ministerio de muerte" y el "ministerio de justificación". Fíjense en el argumento paulino:

"Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; Y NO COMO MOISÉS. QUE PONÍA UN VELO SOBRE SU ROSTRO, PARA QUE LOS HIJOS DE ISRAEL NO FIJARAN SU VISTA EN AQUELLO QUE HABÍA DE SER ABOLIDO. PERO EL ENTENDIMIENTO DE ELLOS SE EMBOTÓ; PORQUE HASTA EL DÍA DE HOY, CUANDO LEEN EL ANTIGUO PACTO, LE QUEDA EL MISMO VELO NO DESCUBIERTO, EL CUAL POR CRISTO ES QUITADO. 15 Y AÚN HASTA EL DÍA DE HOY (cuando Pablo escribía), CUANDO SE LEE A MOISÉS EL VELO ESTÁ PUESTO SOBRE EL CORAZÓN DE ELLOS. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor" (2 Cor 3:12-18).

¿Qué vemos aquí? Vemos que tanto los Judíos, como los falsos hermanos judaizantes tenían sus ojos espirituales vendados, cubiertos, por tal razón el evangelio de la gloria del Cristo les estaba encubierto. Cuando Pablo, en el siguiente capítulo habla de que si "nuestro evangelio está encubierto, entre los que se están perdiendo está encubierto". Interesantemente, la versión Reina - Valera Revisada de 1989, ride este pasaje de 2 Corintios 4:3-4 de la siguiente manera (con mucha más claridad):

"Pero aun si nuestro evangelio está encubierto, entre los que se pierden está encubierto. PUES EL DIOS DE ESTA EDAD PRESENTE ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no les ilumine el resplandor del evangelio de la gloria del Cristo, quien es la imagen de Dios".

Tenemos que entender que en el lehguaje Paulino "esta edad presente" o "este siglo", o "este mundo", no se refiere al palneta o a nuestro sistema solar, sino a a una edad que estaba por terminar para darle paso a otra edad, es decir, la edad de la Ley o del Antiguo Pacto que se estaba desvaneciendo en los dias de los Apóstoles, para dar paso a la edad de la gracia del Nuevo Pacto. La primera edad, la de la Ley, estaba representada por Moisés, rl poderoso varón escogido por Dios y puesto como Dios (y no se levantó otro varón igual) Deuteronomio 34:10-12:

10 Nunca en Israel se levantó otro profeta como Moisés, a quien Jehovah conociera cara a cara. 11 Nadie fue como él, ni por todas las señales y prodigios que Jehovah le mandó hacer en la tierra de Egipto contra el faraón, contra todos sus servidores y contra toda su tierra, 12 ni por la mano poderosa y los hechos asombrosos, como los que Moisés hizo ante los ojos de todo Israel.

Para el Judaismo y para todos los Judaizantes, habidos y por haber, estas palabras constituyen a Moisés como "el dios de esta edad de la Ley. Jehováh mismo lo constituyó como Dios para Fafarón y a su hermano Aarón como su profeta. Éxodo 4:13-16:

13 Y él [Moisés] dijo: —¡Oh Señor; por favor, envía a otra persona! 14 Entonces el furor de Jehovah se encendió contra Moisés, y le dijo: —¿No conozco yo a tu hermano Aarón el levita? Yo sé que él habla bien. He aquí que él viene a tu encuentro; y al verte, se alegrará en su corazón. 15 Tú le hablarás y pondrás en su boca las palabras. Yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que habéis de hacer. 16 El hablará por ti al pueblo y será para ti como boca, Y TÚ SERÁS PARA ÉL COMO DIOS.

Para los Judíos y para los Judaizantes de los días de Pablo, con sus corazones embotados, Moisés era como un dios, y, así como Moisés se ponía un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran su vista sobre él, así ellos mismos tenían ese velo sobre sus propios corazones. Moisés se habia convertido en el dios de aquella edad, la edad de la Ley con su puerta de entrada, la circuncisión "conforme al rito de Moisés". Con la destrucción de Jerusalem y de su magnífico templo llegó a su fin la edad (era, soglo, mundo) de la Ley y la edad del Evangelio quedó abierta franca para todos los hombres en todo lugar, para "gente de toda nación, tribu, lengua y pueblo". Así como Moisés llegó a ser considerado como "dios" (poderoso) de la era de la Ley, así también Jesús ha llegado a ser considerado como dios (o poderoso) de la edad del evangelio de la gracia y del reino de Dios.

Tanto Pablo como Jesús mismo hablaron del fin de una edad y el comienzo de otra. Veamos los siguientes ejemplos:

Mateo 24:3: "Y estando sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo será esto, y cuál la señal de tu venida, y de la consumación del siglo?" La palabra traducida aqui "siglo" y en otras versiones como "mundo", es la palabra griega "aión" Strong # G165

αἰών

aión

de lo mismo que G104; propiamente edad, era; por extensión perpetuidad (también pasada); por implicación el universo; específicamente período (judío) mesiánico (presente o futuro)

El fin del siglo o del aión es una referencia al fin de edad o de un periodo específico de tiempo (la era o edad de la Ley o la era del evangelio). No se trata del fin del kosmos, o del universo, o del palneta tierra o el sistema solar, se habla del fin de una edad.

Los discípulos le perguntaron al Señor Jesús por la señal de su parousia o venida al fin de la edad del evangelio.

Pablo, hablando del evangelio que se estaba predicando en su tiempo dice:

"Estas cosas [las que le sucedieron a Israel] les acontecieron como ejemplos y están escritas para nuestra instrucción, para nosotros sobre quienes ha llegado EL FIN DE LAS EDADES" (1 Cor 10:11).

Pablo y sus compañeros estaban en medio o en la transición entre dos edades, la edad de la Ley y la edad del evangelio. El fin de la edad de la Ley llegó con la destrucción de Jerusalem y del templo en el año 70 E.C., después de la muerte de Pablo.

De modo que no nos dejemos confundir con la idea de que viene el fin (por quemazón) del mundo o del planeta tierra o del kosmos con su sistema solar, sino que habla del fin de la edad del evangelio y el comienzo de la edad del Reino.

Tampoco nos dejemos llevar por los que enseñan que "el dios de este mundo" (edad o era) se refiere a un ser espiritual maligo, no se esta hablando de eso, sino del poder del dios del sistema Judaico y de sus compinches los judaizantes y los "falsos hermanos" legalistas. En todo el contexto de 2 Corintios 3 y 4 no vemos ninguna referencia a un diablo cósmico o dios del mal.

domingo, 18 de octubre de 2020

EL INMENCIONADO DIOS: EL AUSENTE DIOS EN TRES PERSONAS

Por Guillermo Perez

Ahora, por supuesto, siendo seres humanos creativos, los Trinitarios son capaces de imaginar un Dios en tres personas en la Biblia, y cualquier cosa que sea posible y conveniente para ellos, hay que hacerla. Ellos deciden ver este ser (divino) de supuestas tres personas, donde quiera que ellos piensen que es posible hacer tal declaración, sin verse terriblemente falsos. “Oh si, aquí está nuestro Dios en (Mt. 28:19), y en (Gen. 1:26)” ellos insisten. Aún así, como sea, no hay una absoluta razón para presumir que cualquiera de estos pasajes se está refiriendo a un Dios de tres personas. La abrumadora mayoría de Trinitarios no se dan cuenta que ellos comienzan aceptando la preconcebida idea de que este Dios en tres personas realmente existe, sin ninguna evidencia confiable de que éste Dios en tres personas verdaderamente existe. Y entonces ellos toman esta preconcebida idea y la leen de nuevo en el texto bíblico, cuando no hay absolutamente ninguna razón para hacerlo. Por supuesto, el Trinitario piensa en su propia mente que él tiene evidencia. Pero, ¿dónde está esta evidencia de un Dios de tres personas en las Escrituras?, no está en ninguna parte para ser encontrado. Este concepto de un Dios de tres personas fue creado por hombres. ¿Es ésta la razón por la cual los Judíos nunca concibieron un Dios en tres personas? Aunque este Dios en tres personas no es confesado en las Escrituras, este hecho no parece preocupar al Trinitario. Esto raramente le hace pensar que podría estar adorando a un Dios que no existe - un dios falso, un ídolo. De hecho, la mayoría de los trinitarios no darán lugar a esta posibilidad.

El concepto de un Dios en tres personas para el Trinitario, no comienza en las páginas de la Escritura, desde que él simplemente no puede encontrar un Dios en tres personas presentado allí. Al contrario, su Dios en tres personas comienza como una idea en su propia mente. Su Dios es creado y diseñado; éste es hecho como cuando alguien hace o fábrica un ídolo. La Biblia es un libro muy grande. Alguien puede crear casi cualquier concepto si el recoge y escoge ideas de sus páginas. Así que el Trinitario comienza con una idea de su creación en su mente, y entonces viaja a través de las páginas de la Escritura, buscando material para hacer su Dios. Y cuando él ha encontrado suficiente material que le satisfaga, él crea su propio dios con el material que él colecto.

La mente del Trinitario a estas alturas, trabaja raramente. Desde que Dios se presenta así mismo como “Yo” y “Mi”, y es descrito como “El” o “El Uno”, el Trinitario ordinariamente imagina a su Dios como el Padre de Jesucristo. Como sea, cuando él percibe una interacción en vista de su Dios compuesto de tres personas, viene a ser necesario cambiar su mente a otro Dios, el Dios en tres personas. Ahora el apunta a pasajes donde Dios está hablando y usa términos como “nosotros” y “nuestro”, e imagina estos tres individuos en el grupo mencionado, los cuales son las tres personas de su Dios. Cuando ésto ocurre, su Dios viene a ser un “Nosotros” y “Nuestro”, y por implicación, “Ellos”.

El Dios Trinitario es un Dios creado por hombres. Por supuesto ellos niegan ser éste el caso, aunque ellos no pueden encontrar su Dios en ningún lugar en las Escrituras. Como sea, el Trinitario no puede proveer evidencia de que su Dios en tres personas realmente existe. Más bien, el prefiere leer su Dios en tres personas en el texto bíblico, donde él piensa que puede salir impune. Quizás el por ignorancia comienza contando “uno, dos, tres” en (Mt. 28:19) como un solo Dios en tres personas. Así que a él le gustaría enseñarte como el diseña y construye su Dios en tres personas de las Escrituras que el selecciona para su creación. Desde que él no puede encontrar este Dios en las Escrituras, él quisiera mostrarte cómo crear este Dios por ti mismo. Una de las razones por lo cual él siente esta necesidad de ir cazando a través de las Escrituras para construir, y entonces justificar éste desconocido Dios, es justamente por una razón; su Dios no es mencionado, y por lo tanto necesita ser manufacturado.

Muchos Trinitarios hacen ésto porque se encuentran plantados en el centro de la iglesia, que insiste que ellos creen en la Trinidad. Y otra de las razones por la cual él siente que necesita crear su inadvertido Dios, es porque todas estas personas también sirven a éste Dios, y el prefiere ser aprobado entre la grey. Ser aprobado por Dios, es mucho menos importante para él. Y él también siente la necesidad de creer en este Dios no mencionado, porque él encuentra algunos pasajes en la Biblia que lo confunden, al menos que él quiera crear un Dios en tres personas, para hacer que estos pasajes trabajen para él. Su Dios es un Dios de exigencia, y de un requerimiento diseñado para encajar en sus propias necesidades.

“No habrá junto a ti dioses ajenos, ni te postrarás ante dios extranjero”. (Sal. 81:9)

EL INVENTADO DIOS EN TRES PERSONAS - Angelfire

sábado, 17 de octubre de 2020

LA "SEÑAL CLAVE" DEL REGRESO DEL CRISTO AL MUNDO.




La Pregunta Crucial:


 En Mateo 24:3 los discípulos de Jesús le preguntan al Señor lo siguiente: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y que SEÑAL habrá de tu venida, y del fin del siglo?”. Aquí encontramos básicamente dos preguntas: Una, ¿Cuándo serán estas cosas? Es decir, cuando será destruido el templo de Jerusalén (v.1,2), y la otra: ¿Y qué SEÑAL ( nótese el singular) habrá de tu venida y del fin del siglo? Muchos estudiosos de la Biblia no se han detenido a meditar que los discípulos le pidieron a Jesús UNA SEÑAL concreta y específica que les indicara su venida o regreso (y no su proximidad como creen algunos) y del fin del mundo. Sí, los discípulos querían saber UNA SEÑAL---¡Y sólo UNA! Este detalle debe grabárselo bien en su mente, querido lector, pues muchos “estudiantes” de la Biblia lo han pasado por alto.


 


Señales de su Proximidad


En los versículos 4-6 de Mateo 24 Jesús dice que antes  de su regreso, y del fin del mundo, aparecerían falsos cristos u hombres que dirían que ellos son el Cristo esperado, o el cristo encarnado en ellos. Ejemplo de éstos son Jim Jones quien murió en Guyana con su iglesia, y David Koresh, quien murió con 70 de sus seguidores en Waco, Texas. Hoy existen otros falsos líderes que se hacen pasar por Jesucristo, y están engañando a muchos ingenuos (v.5), también Jesús habló de guerras y rumores de guerras (v.6), pero que ¡todavía no sería el fin! (v.6). Hasta este punto Jesús NO nos da una señal singular o específica de su venida y del fin del siglo. En los versículos 7-14 el Señor Jesús profetizó claramente los conflictos internacionales (v.7). Luego Jesús habló de la gran tribulación que vendrá a sus escogidos por causa de su nombre (v.9), y el surgimiento de falsos profetas o maestros fraudulentos ansiosos de poder y dinero (v.11). En el verso 14 Jesús anunció que el evangelio del reino será predicado por todo el mundo como testimonio...y entonces vendrá el fin del mundo. Pero hasta acá tampoco tenemos la SEÑAL única y singular que le fuera solicitada por sus discípulos acerca de su venida y del fin del mundo. Muchos cristianos confunden estas señales sobre la proximidad de su venida con su venida misma. Estar próximo a venir no quiere decir ya se llegó. Otros cristianos creen que la SEÑAL es en verdad un conjunto de señales. ¡Pero esta idea es un error! Los discípulos le están pidiendo a Jesús UNA SEÑAL---¡Y Jesús se las dará inmediatamente sin rodeos!


  


Pasando al versículo 23, Jesús vuelve a predecir la venida de falsos cristos. El verso 24 repite lo mismo y añade la venida de falsos profetas que harán portentos y engañarán a muchos, si fuera posible, aun a los escogidos. En el verso 26 Jesús advierte de la venida de falsos cristos y profetas que aparecerán en los desiertos y aposentos (ojo: no desde los cielos), y a los cuales no hay que creerles.


 


Es en el versículo 27 donde Jesús comienza a desarrollar, por decirlo así, LA SEÑAL (singular) de su verdadera venida o retorno, contrastándolas con aquellas falsas venidas de falsos Mesías o Cristos en los desiertos y aposentos (=salones de conferencias, hoteles, casas, etc) del verso 26, y a los cuales no hay que creerles. En el versículo 29 Jesús revela que DESPUÉS de ocurrir todos los eventos de los versos 4-27, el sol se va a oscurecer, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Estos extraños y escalofriantes eventos que sucederán en el cielo, ANTECEDERÁN o PRECURSARÁN  la manifestación de la SEÑAL esperada.


 


En el versículo 30 encontramos, por fin, la SEÑAL clara y concisa dada por Jesús de su verdadera Parusía o venida. Él dice: “Entonces aparecerá LA SEÑAL (nótese el singular) del Hijo del Hombre EN EL CIELO...Y VERÁN AL HIJO DEL HOMBRE VINIENDO (descendiendo) SOBRE LAS NUBES DEL CIELO, CON PODER Y GRAN GLORIA.” 


 


Como respuesta a la pregunta de los discípulos acerca de UNA SEÑAL clara y singular de su venida y del fin del mundo, Jesús les dice que LA SEÑAL ES ÉL MISMO DESCENDIENDO VISIBLEMENTE DEL CIELO (no de los desiertos y aposentos) CON PODER Y GRAN GLORIA. A diferencia de los falsos cristos que aparecen “horizontalmente”---de entre los hombres---el Cristo verdadero viene “verticalmente”, de arriba hacia abajo, del cielo a la tierra. Si algún Cristo no DESCIENDE VISIBLEMENTE de arriba hacia abajo, del cielo a la tierra, con sus ángeles de su poder y con gran gloria, ¡NO ES EL CRISTO VERDADERO!. Hay hombres que se proclaman “El Mesías”, pero que NO han venido verticalmente del cielo a la tierra, con poder y gran gloria. Además, Ningún hombre ha visto descendiendo del cielo a Cristo aún de la manera bíblica. Pero cuando Cristo regrese del modo exactamente como él lo profetizó, sabremos que él es el Mesías esperado, y por tanto, ya habrá inmediatamente resucitado a los justos (Juan 5:28,29; 1Tesalonicenses 4:16,17). El falso Cristo no podrá descender del cielo, ni tampoco tendrá el poder de resucitar a los cristianos muertos, a fin de que éstos, junto a los cristianos vivos, puedan ser arrebatados por él a las nubes para recibirlo como el Mesías verdadero (vuelva a leer 1 Tesalonicenses 4:16,17---nótese la palabra “recibir” del verso 17). Para entender más sobre el significado del fin del mundo, solicite gratuitamente las separatas tituladas: “El Fin del mundo---Qué Significa?”, y “La Segunda Venida de Cristo”.


 


Adicionalmente a lo dicho anteriormente, en Hechos 1:11 leemos que dos varones vestidos de ropas blancas (ángeles) dan más detalles de la verdadera “Parusía” o venida de Cristo, con estas palabras: “Varones Galileos, ¿Por qué estáis mirando al cielo? ESTE MISMO JESÚS ( Es decir, un judío de unos 33 años aproximadamente, hebreo hablante, glorificado e inmortal), que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como o habéis visto ir al cielo.”


 


El Jesús que subió al cielo no era un espíritu sino un hombre joven, glorificado e inmortal. Este mismo joven Jesús  JUDÍO, glorioso, visible e inmortal, regresará nuevamente del cielo a nuestra atmósfera terrestre para arrebatar a su iglesia y conducirla a su reino (Mateo 25:31,34). Si el hombre que dice ser el Cristo no posee estas características antes mencionadas, no es el Cristo verdadero. Ahora bien, es en el texto de Mateo 24 donde Jesús REVELA POR PRIMERA VEZ CÓMO VOLVERÁ NUEVAMENTE A LA TIERRA. En anteriores ocasiones Jesús sólo les había revelado a sus discípulos que volvería nuevamente a la tierra, pero sin darles los detalles de la forma de su regreso (Ver Juan 14:3,18; Lucas 12:40). Ahora los discípulos sabían que la SEÑAL que indicaría la venida del Hijo de Dios sería SU APARICIÓN VISIBLE  Y PERSONAL DESDE EL CIELO A LA TIERRA (2 Tesalonicenses 1:7). Es decir, sus seguidores lo verían a él mismo descender del cielo a la tierra en el Monte de los Olivos (Zacarías 14:4). Si un pretendido “Cristo” no hace esto, es definitivamente un falso Cristo.


 


Los mal llamados “Testigos de Jehová” rechazan esta verdad de un Cristo resucitado de carne y huesos (Lucas 24:39). Ellos afirman que Jesús fue resucitado en espíritu pero que tomaba la apariencia humana cuando le convenía hacerlo. Sostienen que Cristo regresó al cielo en espíritu, e invisiblemente. Enseñan que su regreso ha sido igualmente espiritual e invisible en 1914. Ellos aseguran que pueden ver su “presencia” con los “ojos del entendimiento”. Otros cultos o sectas modernas afirman que Cristo ya está encarnado entre nosotros como un hombre, o ángel mensajero, como es en el caso de las sectas “Alfa y Omega” Y “la Iglesia de la Piedra Angular”.


 


No obstante, en Apocalipsis 1:7 se nos dice que Cristo viene con las nubes y todo ojo le verá, y los que le traspasaron. Pero, ¿quiénes son estos hombres que le traspasaron? Obviamente no los cristianos. Luego concluimos que Cristo será visto también por los que le rechazaron y crucificaron en el Primer siglo. Si un pretendido Cristo no viene con las nubes y no es visto por todo ojo, es un falso Cristo. Un Cristo de aposentos o salones de conferencia no es el Cristo verdadero.


 


Es trágico ver que millones de cristianos no estén esperando el descenso o la segunda venida visible de Cristo desde los cielos. Lo que millones de hombres sí esperan hoy es la aparición o descenso de seres extraterrestres desde el espacio sideral, para que salven y eduquen a la raza humana decadente. La Segunda venida de Cristo desde los cielos ha pasado a ser simplemente un mito arcaico en esta era espacial, y es escasamente creída en los círculos católicos de todo el mundo y en muchas de las sectas modernas de hoy. Sí, muchos cultos peligrosos modernos rechazan, sin base alguna, el descenso desde los cielos de Cristo o  llamado también: “la segunda venida personal y visible de Cristo con sus ángeles desde los cielos”. Tales cultos han torcido la esperanza evangélica del descenso personal, visible y celestial de Cristo, inventado doctrinas de demonios que sólo conducen a la perdición (1 Timoteo 4:1,2) Sin embargo, Jesús dijo: “Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, NO LO CREÁIS” (Mateo 24:23). 

¿CUÁL ES EL LUGAR QUE JESÚS ESTÁ PREPARANDO?




 He aquí una concienzuda y reveladora explicación de un texto que ha sido malcomprendido. ¿Acaso dijo Jesús que irían al cielo los cristianos? Muchos en la actualidad creen que Jesús le dijo a sus discípulos que los cristianos pasarían la eternidad en "moradas" celestiales. Ellos citan Sus palabras encontradas en Juan 14:1-4.


 


          ¿Acaso Jesús quiso decir que nuestra recompensa sería una morada en el cielo?


 


¿Cuál es la Casa del Padre?


 


          En la casa de su Padre, dijo Jesús con toda claridad, hay muchas "moradas". Si no fuera así, continuó, Él nos lo hubiera dicho. El vocablo griego vertido al castellano como "morada", significa también habitación, aposento, un lugar de alojamiento, una cámara. Así, en la casa del Padre hay un número de habitaciones, aposentos o cámaras.


 


          Pero, ¿cuál es la casa del Padre? ¿Qué es lo que la Biblia dice ser la casa del Padre? Cuando en cierta ocasión Jesús entró en el templo de Jerusalén, al ver que los Judíos vendían allí dentro palomas y ganado, les dijo: "Quitad de aquí esto, y no hagáis de la CASA DE MI PADRE casa de mercado" (Juan 2:16). Aquí se encuentra una sencilla definición de lo que es la casa del Padre.


          


          Más aun, el templo de Jerusalén era el tipo terreno (Hebreos 8:5) de la casa del Padre en el cielo. Lucas 19:46 e Isaías 56:7 también citan al Señor quien se refirió al templo con las siguientes palabras: "Mi casa es casa de oración..." Así, el templo de Jerusalén en los días de Cristo era un tipo de la casa del Padre en el cielo.


         


          Pero, ¿tenía el templo muchas "moradas" o aposentos? ¡Ciertamente! En Jeremías 35:2 leemos: "...Habla con ellos, e introdúcelos en la casa del Eterno, en un de los aposentos...". En el versículo cuarto del mismo capítulo, notamos que diferentes aposentos estaban asignados a personas de diferente rango. Hanán, varón de Dios, tenía su aposento o habitación "junto al aposento de los príncipes, que estaba sobre el aposento de Maasías ... guarda de la puerta".


 


          Los varios aposentos o "moradas" corresponden con la jerarquía de las personas que los ocupan. Cada aposento del templo--un tipo de la casa de Dios-- designaba no tan sólo la residencia de cada funcionario, sino que también indicaba su posición o colocación fuera este guarda de la puerta o un príncipe.


 


          Aun el comentador bíblico, Adam Clarke, anota en su comentario: "Nuestro Señor hace referencia aquí al templo, el cual se llamaba la casa de Dios, en cuyos atrios se encontraban un gran número de cámaras. Véase también 1 Reyes 6:5; Esdras 8:29 y Jeremías 36:10.


 


No Es el Cielo

 


          En ninguna parte dice la Biblia que el "cielo" es la casa del Padre. ¡La casa del Padre está siendo construida EN el cielo, pero no está situada en el cielo! En ninguna parte dice que el cielo tiene "moradas".


 



          El antiguo tabernáculo que Moisés construyera constaba de dos compartimientos, el interior, llamado Lugar Santo, era una reproducción exacta del trono de Dios--del cielo mismo. No tenía moradas. Léase Hebreos 8:5 y 9:1-7 para enterarse de cómo es el cielo.


 


          No, Jesús no se estaba refiriendo al cielo. Él hizo referencia a un lugar que estaba siendo preparado en el cielo.


 


 


¿Cuál es el lugar que Está siendo Preparado?


 


          Consideremos ahora el resto de la conversación que tuviera Jesús con sus discípulos.


 


          Jesús dijo: "...voy, pues, a preparar lugar para vosotros..." Por las Escrituras aprendemos que Jesús se fue al cielo a la diestra del Padre, donde está actuando como nuestro "Sumo Sacerdote" (Hebreos 9:11).


 


          ¿Comprende usted lo que esto significa?


 


          Otro deber del Sumo Sacerdote es la preparación de un lugar para cada uno de nosotros tal como Jesús lo prometiera a sus discípulos. La preparación de cada lugar se está efectuando en el cielo, pero Jesús no dijo que esos lugares eran una parte del cielo. La esposa prepara los alimentos en la cocina, pero los alimentos no son una parte de la cocina.


 


          Puesto que el cielo. el lugar donde está situado el trono de Dios, carece de aposentos o moradas, ¿cuáles son los "lugares" que están siendo preparados? ¿Nos dice la Biblia qué es lo que se está preparando?


 


          Existen solamente dos versículos en la biblia que nos dicen lo que está siendo PREPARADO. El primero se encuentra en Mateo 25:34. Aquí Cristo dijo: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo". El otro texto se encuentra en Apocalipsis 21:2: "Y yo Juan vi la santa ciudad la nueva Jerusalén, descender DEL CIELO, de Dios, dispuesta (preparada) como una esposa ataviada para su marido".


 


          El templo de Jerusalén que existía en los tiempos de Jesús, era un tipo del reino de Dios y de la Nueva Jerusalén.


 


          La Biblia dice que los únicos lugares que están siendo preparados son el Reino de Dios y la Nueva Jerusalén. Siendo que es el Reino y la Ciudad Santa los que finalmente son preparados para todos nosotros, entonces, entonces lo que Jesús está preparando para cada uno de los verdaderos cristianos, necesariamente tiene que ser el cargo (posición) en el reino y en la nueva ciudad, Jerusalén.


 


          Ahora es claro porqué Cristo se refirió al templo como un ejemplo del Reino de Dios y de la Nueva Jerusalén. El templo tenía aposentos que servían como oficinas para los varios residentes con diferentes posiciones o rangos. De la misma manera, cada uno de nosotros tendrá su lugar personal o posición en la Ciudad Santa, de acuerdo a qué tan eficientemente hayamos usado los talentos que se nos han sido dados por Dios. Entre más se venza en esta vida, más honorable será nuestro lugar en la Nueva Jerusalén y más importante y responsable será la posición que ocupemos en el reino.


 


 



¡La Casa del Padre Desciende a la Tierra!


 


          Apocalipsis 21:2 prueba con toda claridad que la Ciudad Santa---la casa del Padre, o su hogar, puesto que Él la hará su Futura residencia (Apocalipsis 21:3 y 22:3)--- es una de las cosas que Jesús está preparando ahora en el cielo. Dios el Padre y Su Hijo le han estado dando forma, ya que lo que el Padre hace, el Hijo hace lo mismo (Juan 5:19). Puesto que la ciudad desciende del cielo es allí en el cielo donde se está preparando, tal como Jesús dijo que lo haría.


 


          Nótese también, que la ciudad desciende del cielo. Nótese también que No dice que nosotros iremos al cielo.


 


          Veamos ahora lo que la Biblia dice acerca del Reino que está siendo preparado en el cielo, y que vendrá a la tierra. Jesús se fue de regreso al cielo a recibir el reino (Lucas 19:12). Él ha de estar preparándolo a la vez que está ocupando el puesto de Sumo Sacerdote. Puesto que el Reino está siendo preparado para que todos nosotros lo heredemos, entonces el lugar en particular que cristo está preparando para cada uno de nosotros tiene que ser nuestra propia posición u ocupación en ese reino. Lugar significa posición, ocupación, rango, a la vez que sitio geográfico. Nuestro lugar o posición en el gobierno de Dios dependerá del puesto (ocupación, empleo) que ocuparemos. Cristo tiene el primer lugar, puesto que Él es el Rey de reyes. Todos nosotros ocuparemos lugares secundarios, posiciones inferiores bajo su autoridad.


 


          El Reino de Dios es el gobierno de Dios, cuyos miembros irán a nacer de Dios. Al ser nacidos de Dios quiere decir que todo el reino, viene a ser la familia de Dios. "...el que no naciere de agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." (Juan 3:5). Esta es la razón por la cual Jesús usó el antiguo templo como un tipo físico de la familia espiritual o del Reino de Dios.


 


          Ahora se está haciendo más obvio el por qué nuestro lugar o posición en el gobierno de Dios ha tenido que ser preparado en el cielo por el mismo Jesús. No podíamos haber recibido el Espíritu Santo, el único medio por el cual podemos entrar en el reino, hasta que Cristo ascendiera al cielo (Juan 16:7). La manera como Cristo prepara nuestro lugar o posición en el reino es siendo nuestro Sumo Sacerdote, intercediendo por nosotros y dándonos el Espíritu Santo. Los lugares y posiciones---las responsabilidades de la ocupación---están siendo preparadas a la vez que nosotros somos adiestrados y educados para ocupar dichos puestos. Jesús, como nuestro Sumo Sacerdote, ha estado llamando, justificando, y perfeccionando a cada uno de nosotros para su Reino, y así cuando el Reino de Dios venga a la tierra (Mateo 6:10), cada una de sus posiciones o puestos estarán debidamente preparadas para ser ocupadas por cada uno de nosotros. Si Cristo no estuviera en el cielo actuando como nuestro Sumo Sacerdote, el reino no estaría preparado. No habría nadie capacitado para ocupar sus diferentes posiciones.


 


Volveré Otra Vez

 


          Cristo tenía que irse al cielo, pero antes de partir Él dijo: "Y si me fuere y os preparare lugar, VENDRÉ OTRA VEZ, y os tomaré a mi mismo, para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis." (Juan 14:3). ¡Aquí tenemos la promesa de Jesús de que Él volvería otra vez!


 



          Jesús volverá del cielo en la nubes. Nosotros iremos a encontrarle en el aire (1 Tesalonisenses 4:15-17). En este tiempo Jesús nos dará a cada uno nuestra posición o responsabilidad en el reino, de acuerdo con lo que hagamos con lo que se nos ha dado. Algunos recibirán una recompensa oposición pequeña por no haber crecido espiritualmente como deberían haberlo hecho. Estúdiese la parábola en Lucas 19:12-27.


 


          Una vez que hayamos recibido nuestras responsabilidades, descenderemos juntamente con Jesús al monte de los Olivos en ese mismo día. Este día es el mismo en que Cristo vuelve a la tierra, no en el que regresa al cielo (Zacarías 14:4). ¡El viene a establecer el Reino sobre la tierra! Comoquiera que nosotros heredemos el reino, nosotros, también, estaremos en la tierra, no en el cielo.


 


          Es así entonces que los cristianos no van a ir al cielo. Vamos a estar con Jesús aquí en la tierra--- "Para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis". Estaremos gobernando a las naciones juntamente con Cristo (Apocalipsis 20:4). Y después de esto, la Nueva Jerusalén desciende del cielo a la nueva tierra. Aun el padre mismo habitará entre nosotros aquí en la nueva tierra donde viviremos y reinaremos por los siglos de los siglos.


 


 


          No es extraño entonces que Jesús dijera que los mansos recibirán la tierra por heredad (Mateo 5:5). 

VENGA TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD....EN LA TIERRA






 Una Ignorancia Generalizada


 Por casi dos milenios los cristianos han rezado la oración del “Padre Nuestro”, la cual fue enseñada por Jesucristo mismo a sus discípulos. Una de sus partes dice: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” (Mateo 6:10). Tal vez usted mismo ha repetido esta oración muchísimas veces pero: ¿Se ha detenido a pensar por un instante que significa eso que Jesús llama: ‘reino’? Además, ¿qué está pidiendo usted cuando ora: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad...así también en la tierra”? Es hora que usted despierte de su indiferencia espiritual y medite en este asunto con la mayor seriedad posible. Pedir sin saber o sin comprender lo que se está pidiendo es la mayor incongruencia en un ser humano pensante e inteligente. Millones de cristianos están pidiendo que venga el reino  de Dios a la tierra a fin de que se haga la voluntad del Creador en el mundo, como se hace en el cielo. No obstante, estos orantes no saben de qué se trata eso que Jesús llama  “tu reino”. Esto es increíble, sorprendente, e Inaudito.


 


          Ahora bien, Jesús les dijo a sus discípulos que debían buscar y pedir por la venida del reino de Dios a la tierra sin antes haberles dado una explicación o definición detallada de lo que éste era. Pero esto no es sorprendente, pues sus oyentes ya sabían lo que era ese reino de Dios por las Escrituras Hebreas, es decir, por el Antiguo Testamento.


 


El Reino y los Judíos


 


          Pero antes de continuar con este estudio bíblico quiero decirle que los más grandes teólogos católicos y protestantes están de acuerdo en que el tema central de todo el mensaje de Cristo es el Reino de Dios. Usted encontrará el reino de Dios en los libros de los Profetas, en los Salmos, y en los libros históricos como Samuel, Reyes, y Crónicas. De modo que los Judíos estaban bien familiarizados con la frase “el reino de Yahweh” (1 Crónicas 28:5- Entendiéndose por “Yahweh”, Dios). Por eso es que usted nunca encontrará en el Nuevo Testamento una explicación detallada o poco detallada del reino de Dios, pues no era necesario que Jesús lo definiera, ni tampoco sus discípulos. Y Jamás leerá en la Biblia de alguien que preguntara a Jesús sobre la naturaleza del reino de Dios, es decir, si este sería real o imaginario; espiritual o literal; terrenal o celestial; temporal o eterno; presente o futuro; etc. Los Judíos ya tenían bien definida la naturaleza de aquel reino mesiánico esperado muchos siglos atrás, que Jesús no se molestó en definir dicha naturaleza nuevamente a sus paisanos. De modo que si usted quiere saber qué es eso que la Biblia llama “El Reino de Dios”, tiene que averiguarlo en la misma Biblia, comenzando con el Antiguo Testamento. No obstante, este estudio le ofrecerá un resumen de lo que es el Reino de Dios y usted lo podrá complementar con sus lecturas personales de la Biblia.


 


          Pues bien, algunos alegarán que Jesús dio una explicación muy particular de la naturaleza del reino de Dios en sus famosas “Parábolas del Reino”. También es cierto que Jesús habló “secretamente” o “misteriosamente” a sus detractores en sus Parábolas del Reino, pero no fue así para con sus fieles discípulos (Mateo 13:10-17). Los que no eran de él tendrían dificultad para entender sus parábolas. Pero, ¿fueron sus parábolas una nueva forma de entender el reino de Dios?¿Cambiaron las parábolas de Jesús la esencia misma del reino tradicional judío? ¡De ninguna manera! Pues Cristo vino “a confirmar (no cambiar) las promesas hechas a los padres” (Romanos 15:8). Si Usted desea entender las parábolas de Jesús, solicite mi artículo: “Las Parábolas de Jesús---Qué Significan?”


 


          Las Parábolas del Reino, en el Evangelio de Lucas (capítulos 13-19), presentan las condiciones éticas y espirituales exigidas por Dios para ingresar o participar en ese reino esperado por los Judíos.  Los judíos pensaban que por la ley ellos podían ganar la aprobación de Dios. Creían que haciendo el bien a la luz de los Diez Mandamientos serían salvos y entrarían en el reino. Pero Jesús enseña muy claramente, en sus parábolas, que el reino de Dios exige arrepentimiento, como es en el caso de la parábola del hijo pródigo. Jesús enseñó también que se requiere un “nuevo nacimiento” a través del agua y del Espíritu para ver y entrar en él (Juan 3:3,5). Aquí se incluye el bautismo para el perdón de los pecados, y el recibimiento del Espíritu Santo. Para otros este “nuevo nacimiento” significa el “renacimiento en la resurrección” para obtener el cuerpo inmortal y glorioso con el cual entraremos al reino (1 Corintios 15:50). En la Parábola de la Gran Cena Jesús enseña que su reino estará conformado por los pobres de la tierra. En cambio, los ricos petulantes quedarán excluidos. En fin, Jesús estuvo enseñando sobre su reino y poniendo las condiciones para participar en él activamente.                      


 


¿Qué es el Reino de Dios?


 


          En primer término, debemos decir que el reino de Dios es un asunto que tiene que ver con  la voluntad de Dios para con esta tierra. ¿Recuerda la oración del Padre Nuestro? Dice entre otras cosas: ”Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Notemos que Dios quiere que se haga Su voluntad en la tierra, como se hace en el cielo. Es decir, en el cielo se está haciendo la voluntad de Dios---¡Pero no en la tierra! Por eso tenemos que seguir pidiendo que se haga la voluntad de Dios en la tierra a través de ese algo llamado: “REINO DE DIOS”. El Reino de Dios en la tierra significará que la voluntad de Dios finalmente se estará haciendo en nuestro mundo. ¡Piénselo seriamente!


 


          ¿Podría alguien decir que este mundo caótico y malvado refleja el carácter y la voluntad de Dios?¿Son las guerras, las pestes, las hambres, los odios, las desigualdades, la contaminación ambiental, el desempleo, los hogares destruidos, los gobiernos corruptos, la violencia, los crímenes, y cosas como éstas, Su Voluntad para nuestro mundo? No, ciertamente. Hoy no se está haciendo la voluntad de Dios en la tierra. Dios es un Dios de paz y no de confusión (1 Corintios 14:33). Hoy no hay paz en la tierra sino confusión total, y así no es Dios. Dios es un Dios que ama la paz, la justicia, la rectitud, la ley y el orden.


 


          Habiendo comprendido que aún no se está haciendo la voluntad de Dios en la tierra, podemos concluir que todavía no ha venido el reino de Dios a la tierra. Cuando venga el Reino de Dios, se hará lo que Dios dice y quiere para la sociedad humana. Los hombres tendrán que vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, de lo contrario no podrán sobrevivir en su reino, y quedarán excluidos eternamente y... ¡Serán aniquilados para siempre! (Zacarías 14:17)(Salmos 37:9-11,20,22,34,38).


            


          Hoy en día los hombres están destruyendo la creación de Dios: Su tierra, Su ecología, Sus mares, Sus lagos, Sus alimentos, Su atmósfera, Su fauna silvestre, Su flora, etc. Hoy existe la “lluvia ácida”, “el efecto invernadero”, los polos se derriten, se presentan graves inundaciones, tornados, huracanes, terremotos, sequías, plagas, enfermedades, etc. Todo esto por culpa del mismo hombre y de su “ciencia”. En Apocalipsis 11:18 hay una seria advertencia de parte del Altísimo, pues cada día estamos provocándole y ofendiéndole con nuestros actos malvados. Dice el mencionado pasaje apocalíptico: “...y tu ira ha venido...y de destruir a los que destruyen la tierra.”


 


          El reino de Dios pondrá fin a los destructores de la tierra, a todos aquellos que no han amado a Dios y Su creación. Los reinos (gobiernos) de este mundo darán paso al reino de Dios. Este Reino, fue también previsto por el profeta Daniel en los capítulos 2 y 7, en particular. Allí el profeta ve que el reino de Dios desplaza y hasta destruye a todos los gobiernos de la tierra, y él se vuelve único y poderoso por sobre toda la tierra. El profeta vislumbra un reino o gobierno que ejerce su poder mundialmente (Daniel 2:44). ¡Habrá solo un gobierno y también un solo gobernante mundial! ¿Se imagina usted un mundo con un solo gobierno y un solo gobernante? ¡Terminarían las rivalidades y discordias entres los pueblos! Hoy estamos divididos por fronteras, idiomas, religiones, sistemas políticos, sociales y económicos totalmente diferentes unos de otros. En el reino de Dios, todo ello desaparecerá; y habrá, por fin, una religión, un Dios, un idioma, un soberano o gobernante, un solo sistema de gobierno, y todo ello se traducirá en una paz con justicia verdaderas en la tierra. Los ejércitos habrán desaparecido por completo (Isaías 2:1-4;9:6,7).


 


          Así como los reinos de Inglaterra, Francia, España, Italia, Portugal, etc, ejercieron--- y algunos aún ejercen su poder--- así también el reino de Dios ejercerá su poder mundial y Teocrático cuando Cristo regrese por segunda vez a la tierra como rey. (Mateo 25:31,34). Parece increíble, pero usted podrá leerlo en una Biblia Católica o Protestante. Y si usted es Católico, entonces tiene que leerlo en su Biblia...¡y creerlo!. Esto no es un asunto de “las sectas” sino de Dios.           


              


El Patriarca Abraham y el Reino


 


          ¿Por qué mencionar a un antiguo patriarca en el tema del reino? Muy simple, pues Abraham recibió una promesa extraordinaria de Dios que daría origen a su reino futuro en la tierra. ¿Cómo? En Génesis 13:14-15 Dios le dice a Abraham lo siguiente: “...Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y hacia el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves la daré a ti y a tu descendencia para siempre”. En Génesis 15:18 Dios le vuelve a decir a Abraham: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”.


 


          Notemos que Dios le hizo un pacto al anciano patriarca Abraham en el sentido que le daría un lugar o una tierra que se encuentra desde el río de Egipto (Nilo) hasta el río grande, el Eufrates. Si uno observa estos límites se dará cuenta que se hallan en el Medio Oriente, en lo que es ahora parte de Siria, Líbano, e Israel Moderno. Ahora adviértase también que esta “Tierra Prometida” sería igualmente para la descendencia o simiente de Abraham. Recordemos que Abraham luego recibió la promesa de Dios de que tendría un hijo de su anciana esposa Sara. Con el tiempo Abraham tuvo su descendiente según la promesa, y se le llamó Isaac. Luego Isaac tuvo su hijo Jacob y Esaú, y de Jacob nacieron 12 hijos, de los cuales uno continuó con la promesa, Judá. Con el correr de los siglos, de la familia de Judá, nace Jesucristo.


 


          Jesucristo, por tanto, es la simiente o descendencia de Abraham. Ahora veamos los que dice San Pablo sobre Abraham y la simiente, Jesucristo. “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: A las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.” (Gálatas 3:16,29). Notemos que la simiente de Abraham es una sola: El Señor Jesucristo. Cristo tendrá la herencia de la tierra entera, siendo su residencia permanente, la tierra prometida, Israel. Sí, Jesús será el heredero de la tierra prometida para siempre. Además notemos que los que son de Cristo (Su Iglesia), tendrán también herencia con Cristo de la tierra prometida. Eso lo dice San Pablo, no quien escribe este estudio. Por tanto, si la tierra de Israel será la sede del reino de Cristo, ¿por qué enseña el catolicismo y el protestantismo, en su mayoría, que nuestro paradero final eterno será el cielo?. ¡No lo entendemos aún!


 


El Rey David y el Reino


                


          Dios inauguró su reino con Saúl. Este fue el primer rey de la línea de Judá que reinó en Jerusalén. Desgraciadamente este rey fue infiel a Dios, razón por la cual Dios lo destituyó reemplazándolo por un pastorcito de ovejas llamado David. David tuvo dos hijos importantes, Salomón y Natán. De Salomón desciende José, el esposo de María, madre de Jesús. En cambio María desciende de Natán, lo cual la hace a  ella también descendiente de David. La promesa era que de la descendencia de la mujer (María) nacería la simiente que aplastaría la cabeza a la serpiente, Satanás (Génesis 3:15). Jesús, por tanto, al ser descendiente de Abraham y de David, es el heredero del reino de David que se reestablecerá en la tierra prometida. Recordemos que el reino de David era el Reino de Dios (1 Crónicas 28:5).  Jesús, por tanto, es de sangre azul y heredero potencial de su reino. Pero: ¿Hay un reino judío en Israel hoy? No, ¡por ahora!


 


          Se sabe que el último rey descendiente de David fue Sedequías, que fue derrocado por el rey babilónico Nabuconodosor en 586 A.C. Sedequías fue un rey desobediente que llevó al pueblo de Dios a la idolatría. Su castigo fue el destierro y el asesinato de todos sus hijos. El pueblo judío fue llevado preso y esclavo a Babilonia por 70 años. Desde esa fecha de 586 a.C, Israel no ha tenido más reyes de la línea de David. Pero Dios había profetizado por intermedio de Ezequiel el profeta, que algún día el reino de David sería restaurado en la persona de un descendiente suyo (Leer Ezequiel 21:25-27). Usted, amigo, debe leer en su Biblia todos los pasajes que le citamos, para que constate la veracidad de nuestras afirmaciones.


 


          Pero el Apóstol Pedro nos da más luz acerca de quién pueda tratarse ese descendiente del rey David que reanudará la línea real en Israel en un futuro no lejano. Él dijo lo siguiente cuando hizo una apología de Jesucristo en el primer concilio en Jerusalén: “Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono.” (Hechos 2:29,30). Es claro, entonces, que aquel que tiene el derecho de sentarse en el trono del reino de David---el cual es llamado también: ‘El reino de Dios’--- es el Cristo, ¡Jesucristo! Repetimos: El reino de David, que está suspendido en el tiempo, será RESTAURADO EN ISRAEL EN LA PERSONA DE CRISTO. ¡Jesucristo será el nuevo rey en Israel cuando él regrese a la tierra! Así como hay un reino en Jordania hoy, también habrá un reino en Israel pronto. Nada es imposible para Dios, aunque usted no lo crea aún.     


 


El Gobierno Mundial de Jesucristo


 


          Jesús dijo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria. Entonces el rey dirá a los de su derecha: Venida benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” (Mateo 25:31,34).


 


          Su dominio (el de Jesucristo) será mundial, pues también el profeta David nos dice: “Dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra.” (Salmos 72:8). Sí, su poder será total, pues regirá a los pueblos con mano firme y segura, y con la bendición de Dios el Padre (Apocalipsis 2:26,27). Pero, ¿cree usted en este mensaje del cielo?¿Le parece una historieta más?¿Un mito?¿Una Utopía? Muchos se resisten a creer, pues han sido instruidos de manera diferente. La gran mayoría de “cristianos” se les ha hecho creer que si son “buenos” irán al cielo para estar con Dios y todos los santos. A éstos les parece raro que les prediquemos una esperanza terrenal, cuando ya no pueden creen más en las promesas de un “mejor orden económico, político y social en la tierra”. Escapar de este mundo decadente y confuso es la mejor alternativa. Nos ilusiona pensar que estaremos en otra dimensión u otro plano existencial, lo cual estaría bien para los que se drogan. Estos “escapan” temporalmente y artificialmente de los problemas cotidianos, pero luego caer en una mayor desesperación y desilusión. Pero “tocar el arpa” en el cielo por una eternidad igualmente resultaría tedioso y monótono. La promesa de un mundo nuevo y justo eso sí tiene sentido, pues estamos llamados a colaborar con Jesús en la reestructuración de la nueva sociedad que él implantará con su iglesia (2 Pedro 3:13,14; Miqueas 4:1-4).


 


          Usted puede cambiar su vida y gozar de una magnífica esperanza de vida eterna en el reino de Jesucristo. Sólo tiene que arrepentirse de sus pecados y ser bautizado bajo agua en el nombre de Jesucristo para recibir su sellamiento como hijo de Dios. Luego usted experimentará una nueva vida de fe en Cristo y sus promesas. Su vida tiene propósito si cree en Cristo y en Su Evangelio del Reino (Marcos 1:14,15). Evangelio significa “Buenas Noticias”, de modo que Cristo vino a traernos buenas noticias de un nuevo orden mundial bajo su reino.


 


           El problema del ser humano es generalmente la falta de fe. Jesús ya había pronosticado que antes de su regreso a la tierra no hallaría fe en él y en su evangelio (Leer Lucas 18:8). Por eso no nos extraña que nuestro anuncio no sea bien recibido por la mayoría de personas. El problema es su falta de fe en las Palabras de Dios. Jesús se topó con muchos hombres faltos de fe en muchas ocasiones. Pero usted puede creer si dispone su corazón a la verdad bíblica.   

DIOS HA ESTABECIDO UN DÍA DE MIL AÑOS PARA JUZGAR AL MUNDO CON JUSTICIA.

  LA OBRA MONUMENTAL DE JUZGAR AL MUNDO CON JUSTICIA, NO PUEDE SER UNA OBRA DE UN SOLO DÍA DE 24 HORAS. HAN DE SER JUZGADOS CON JUSTICIA TOD...